Con el resultado de anoche, Rafael Bielsa volvió a la tapa de los matutinos porteños, que frecuentó como síndico General de la Nación, canciller, candidato en las elecciones porteñas, diputado nacional y casi embajador en Francia. Ahora es "el candidato de Kirchner en Santa Fe".
Igual, Bielsa se impuso a Agustín Rossi sin un respaldo explícito del presidente y ganando de manera contundente las internas que su contendiente defendía para dirimir el puesto. Con lo cual, el resultado legitima su postulación y disipa suspicacias acerca de su condición de "extraterrestre", que transitoriamente le endilgó, corriendo por afuera, Roxana Latorre.>
La legitimidad adquirida por Bielsa se completa con el alineamiento de Rossi y los sectores aglutinados por él, y con el marcado -y efectivo- apoyo y acompañamiento del obeidismo en el poder.>
Todos estos factores revitalizaron las expectativas de un justicialismo hasta ahora más bien retraído frente a la imponencia binnerista, algo menguada por efecto de los cómputos de ayer. Por más aventurado que resulte hacer pronósticos, proyectando a una elección general los cómputos de una interna -cuya condición de "sondeo" queda relativizada por el imperio de lógicas diferenciadas que rigen a ambas-, el efecto de "fortalecimiento" es innegable.>
Los elementos que entrarán a operar a partir de ahora son disímiles. �Qué tantos votos de Rossi irán automáticamente a parar a Bielsa, según se apuran a calcular algunos operadores? �Cómo jugará el amplio porcentaje de votos en blanco? �Por quién se inclinarán los muchos votantes que se abstuvieron en esta instancia, en caso de que sí concurran a las urnas el 2 de setiembre? Néstor Kirchner �mantendrá su prescindencia, amparada en cierta recíproca simpatía con Binner y Lifchitz, o se jugará una carta fuerte a obtener en un distrito tan importante el triunfo que le viene siendo retaceado en otros? Y en este último caso, �será suficiente eso para contrarrestar una tendencia que, candidato contra candidato, sigue siendo marcadamente favorable al socialista?.>
La única certeza que es posible extraer de entre todos estos interrogantes es que ya no hay resultados "cantados" en la provincia. El Frente Progresista cuenta con la indiscutiblemente alta intención de voto de Hermes Binner, su capital electoral intacto en Rosario, el prestigio de muchos dirigentes que integran sus listas, y la estructura que pueden aportar los socios en la coalición. El Frente para la Victoria tiene un caudal electoral sustentado en la tradicional inserción del justicialismo en la provincia, el despliegue de recursos oficiales, la legitimación del proceso interno y al presidente en las gateras. Y ahora, también, un candidato en la tapa de los diarios.>