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La crisis energética es mirada con mucha preocupación en ámbitos empresariales y laborales y si bien por el momento no se han denunciado casos de suspensiones o despidos no se descarta que esto ocurra en las próximas semanas en caso de profundizarse la situación.
El asunto comenzó a ser analizado en la última reunión del consejo directivo de la CGT-Regional Santa Fe realizada la semana pasada. "Hasta ese momento no había suspensiones", señaló Alberto Cejas, secretario general de la central sindical, quien está en contacto permanente con los dirigentes de gremios adheridos. El martes próximo se hará otro plenario, donde el tema de los efectos de la crisis energética será el eje central.>
Los industriales hacen malabares para seguir produciendo y siguen permanentemente las cartas meteorológicas, especialmente en el sur del país donde la falta de lluvias podría dejar fuera del sistema a centrales hidroeléctricas. En la tarde de este miércoles, en Rosario, está convocada la mesa directiva de la Federación de Industriales Santafesinos (Fisfe) y el eje central es la situación energética.>
En tanto, el secretario de Trabajo, Alberto Gianneschi, solicitó incluir en la reunión del Consejo Federal de Trabajo, que se iniciará mañana en Puerto Madryn, el efecto de la crisis en las relaciones laborales.>
"Hasta hoy no tenemos denuncias de suspensiones", resaltó Cejas, quien mira con marcada preocupación la situación. Admite que en la regional santafesina de la CGT los mayores problemas pueden estar en la industria alimentaria. Los dirigentes sindicales mantienen permanente comunicación con los delegados para saber cómo se producen cambios de turnos para no afectar la capacidad de producción de las distintas empresas.
Gianneschi aseguró que hasta el momento no hubo denuncias ni presentaciones de empresas, denunciando un procedimiento de crisis, aunque sí hubo algunas consultas de abogados de empresas sobre la vigencia de la emergencia laboral.>
El funcionario santafesino está a punto de viajar a la reunión del consejo federal de la materia, donde autoridades de Trabajo de las provincias y de la Nación discuten asuntos laborales. "Pedimos y logramos que se incluya en el temario la unificación de procedimientos a utilizar en caso de que las empresas denuncien el procedimiento de crisis por la situación energética. El tema ya fue incluido en la agenda", informó. El secretario de Trabajo recordó que rige la ley 24.013, ley de empleo, que establece los pasos a seguir ante una situación de crisis.>
Los industriales santafesinos ratificaron la postura elevada la semana pasada a la Fisfe, de que haya un esfuerzo compartido de la sociedad en el ahorro de energía y que la crisis no sea únicamente afrontada por el sector industrial.>
"Los efectos no deseados de esta crisis pueden ser suspensiones, demora en concretar inversiones y pérdidas de mercados externos", señaló Carlos Bertone, uno de los vicepresidentes de la Federación, que esta tarde evaluará los alcances de las gestiones realizadas por la Unión Industrial Argentina en la materia.>
Precisamente, la central fabril escuchó la situación de cada provincia y de cada Cámara, e inició gestiones ante el Ministerio de Infraestructura para evitar mayores recortes de energía, lo que provocaría suspensiones o despidos de personal.>
"Estamos dispuestos a hacer los esfuerzos necesarios, estamos reorganizando turnos de producción para capear la situación. Entendemos que el principio básico es que la solución no pasa por dejar de crecer", agregó Bertone, quien destacó que hasta ahora hubo colaboración del sector laboral para los cambios de turno.>
Empresarios y sindicalistas reconocen que cada empresa es una situación especial, donde se habla entre las partes e incluso se negocian adelantos de vacaciones o bien se deja de trabajar algunos días sin que afecte el salario. El gran interrogante es saber hasta cuándo se podrá aguantar la situación, mientras tanto siguen recurriendo a los pronósticos extendidos sobre las condiciones climáticas.>
El presidente Néstor Kirchner aseguró que no están previstos cortes de energía en casas de familia ni aumentos de tarifas. "En primer lugar quiero decirles a los argentinos, salvo que un matutino esté más informado que yo, qué puede pasar; acá no hay previstos ni cortes domiciliarios de energía ni aumentos de tarifas, en esta instancia y en este tiempo".
El mandatario laudó una vez más una vieja disputa entre su secretario de Energía, Daniel Cameron, y el ministro de Infraestructura, Julio de Vido, quien no ha logrado el nivel de inversiones energéticas para alimentar el crecimiento económico. Cameron tiene un plan para efectuar cortes programados en los hogares, que hoy publicó La Nación.
Con el recuerdo del costo electoral que para el gobierno de Raúl Alfonsín tuvo una crisis similar hace 20 años, el gobierno niega la posibilidad de afectar el servicio domiciliario, pero depende de lo que suceda con el clima. Si no llueve en Neuquén y Río Negro, las centrales hidroeléctricas -en especial Piedra del Águila y Alicurá- se quedarán sin agua la semana próxima, con lo que mermará en mil megavatios el aporte al sistema; y la compra a Brasil no compensaría tal pérdida.
Por ahora, el gobierno nacional mantiene la orden de cortar la energía a las grandes fábricas de 16 a 24, para ahorrar 1.200 megavatios. Pero mientras los industriales reclaman "compartir el esfuerzo", el gobierno niega esa alternativa y se expone a suspensiones laborales por falta de productividad.
El plan de Cameron no sólo contempla cortes programados, algo que de todas maneras el área a su cargo debe contemplar por cualquier contingencia, sino que incluye la posibilidad de una tarifa con aumentos para grandes consumos residenciales. Kirchner salió al cruce de la difusión de esa alternativa.
En Santa Fe, la EPE se limita a distribuir la energía según las órdenes que recibe de la administradora Cammesa, las que debe acatar según lo ordena la ley; por ahora los cortes se han extendido a parte del alumbrado público, aunque el tema no es de gran impacto (el rubro supone 16 % del consumo total) y genera problemas de seguridad.
Por otra parte, Elías Sapag, representante neuquino en la autoridad de la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro, aseguró que "tenemos menos posibilidad de generar energía", y afirmó que la caída de caudales "provocaría mayores restricciones en el sistema. Habría que llevar los cortes en la industria a todo el día, e inclusive, habría que abordar un plan domiciliario de ahorro para evitar los cortes" (Más información en página 13)
Brasil está en condiciones de enviar más energía a la Argentina, según admitió el ministro de Minas y Energía brasileño, Nelson Hubner. El vecino país envía actualmente 700 megavatios diarios, pero existe la posibilidad de que ofrezca más, ya que hay "excedentes" en el mercado de ese país.
Sin embargo, el propio funcionario brasileño puso en dudas la posibilidad de llegar a los 1.200 megavatios diarios solicitados por la Argentina. Hubner aludió a problemas de infraestructura del transporte eléctrico en nuestro país para explicar que no se podrán superar los 1.000 megavatios diarios.
"Desde que comenzó la exportación, la Argentina ha solicitado la mayor cantidad posible de energía disponible en el país y eso se está haciendo", dijo Hubner. Por su parte, el embajador argentino en Brasil, Juan Pablo Lohlé, señaló "en estos momentos en que Argentina está necesitada, Brasil respondió bien", aunque aclaró que "es un gesto solidario, pero no gratuito".
Por otra parte, el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES), de Brasil, analiza otorgar una serie de préstamos a la Argentina, por 8.000 millones de dólares, para proyectos de infraestructura y energía. Así lo reconoció el vicepresidente del BNDES, Armando Mariante Carvalholos, quien se encuentra en Buenos Aires. Dijo que los fondos serían destinados a gasoductos y transporte.
Por otra parte, la provincia de Formosa podrá importar 40 megavatios desde Paraguay, a fin de restablecer el suministro a los grandes usuarios de ese distrito.
Al límite
Néstor Kirchner afirmó que prefiere "una Argentina al límite, que crezca con el trabajo y el consumo", y tras admitir que "a veces el crecimiento trae algunos problemas" sostuvo que "no hay que tomarlos como un drama, ni mucho menos". Además, reclamó "memoria" para recordar cuando en la década del 90 "se venteaba el gas". El presidente recibirá esta tarde al vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, para analizar la licitación lanzada el miércoles pasado por ambos países, para construir el gasoducto del Nordeste con una inversión de unos 2 mil millones de dólares. El mandatario argentino solicitará más ayuda por la crisis energética argentina.
De la redacción de El Litoral