ANOTACIONES AL MARGEN
Surreal
Por Estanislao Giménez Corte - [email protected]

"Pues, en general, no hay peor conservadurismo que el de los revolucionarios triunfantes (...) (en el surrealismo) al impulso anarquista había seguido una ortodoxia escolar" (Ernesto Sabato) (1)

...claro que les debemos el acopio de palabras su cópula su alumbramiento sin considerar nociones de métrica ni de rima ni de orden ni de puntuación sólo nacidas (des)organizadas por un impulso nebuloso que proviene como desde un sótano que balbucea; claro que admiramos la elaboración de una aparente "poética de los instintos" sin estructuras ni desarrollos que replicasen -íhorror!- la literatura burguesa; claro que las formas de concebir y "trabajar" con el arte esa intención de "descender" a lo subconsciente a lo no racional a los principios instintuales y exacerbar y desatar y mostrar lo allí encontrado alteró para bien los menesteres de los artistas expandió sus límites; claro también que pese a lo dicho esa otra manera de entender el acto creativo sin filtros sin escuelas sin "ismos" por favor sin "ismos" derivó -paradoja de paradojas- en un nuevo "ismo" el surrealismo en este caso el mismo que luego en parte comulgara con el comunismo que después o antes elaborara postulados y manifiestos sobre lo que debería ser y hacerse para "ser surrealista" y que entonces rápidamente sin tiempo para nada pareció transformarse todo lo bueno que tenía esa deconstrucción esa provocación ese estallido en un dogmatismo con ironías varias porque aquello que vendría a demoler las bases del "arte burgués" sobre los cimientos pretendió erigir una nueva estructura diferente caótica pero estructura al fin y entonces claro pregunto humildemente cómo es que ese tal Breton el mismo que bellamente escribiera que el surrealismo es un "dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón" después señalara con el dedo de señalar quién es surrealista y quién no quién puede ejercer este arte quién pertenece a un sitio escuela corriente estética que aúna o rechaza bendice o condena lo mismo exactamente que sus odiados burgueses conservadores capitalistas recalcitrantes; claro que habrán sido extraordinarias sus intenciones no podría cuestionarlo su arte que excede con mucho a las miopías de este comentarista pero diríase que la crítica al dogmatismo al academicismo al positivismo devino tristemente en simulación en pretensión en una organización intelectual de juzgamiento de apropiación; claro que nos quedan eso sí las obras diferentes erráticas extrañísimas movilizadoras alucinadas nos queda esa propensión a romper a criticar a destruir a burlarse a provocar a innovar todo maravillosamente loable en tanto no se transforme digo en una mirada inquisidora idiota trastornada del que escribe manifiestos para liberar al hombre del que organiza partidos para liberar al hombre del que diseña estructuras para liberar al hombre del que manda a morir para liberar al hombre del que se austoasigna esa misión con afiebrada convicción mesiánica del que dice cómo se debe ser para llegar al hombre nuevo al artista comprometido al ciudadano ejemplar para liberar al hombre....>

1) En "El escritor y sus fantasmas". Seix Barral.