Buenos Aires (DyN).- El joven de 17 años que participó de la toma de rehenes de un prostíbulo del centro porteño aseguró que fue obligado por su cómplice, de 30 años, a realizar el hecho.
En tanto, el hombre mayor de edad fue alojado en una dependencia penitenciaria del Hospital Borda, debido a que presentaba una seria alteración emocional, tras ser revisado por un forense.>
Esos fueron los principales resultados de la ronda de indagatorias a las que ambos acusados iban a ser sometidos por el juez Juan María Ramos Padilla, en la sede del Palacio de Tribunales.>
El propio magistrado, según trascendió de fuentes tribunalicias, estaría a punto de declararse incompetente en el proceso que se le sigue al joven, debido a que es menor de edad, y lo trasladaría a ese fuero.>
El joven de 17 años declaró luego de varias horas, debido a que su cómplice presentaba un estado de alta agresividad contra el personal penitenciario que custodiaba a ambos.>
Según la reconstrucción realizada de los portavoces judiciales, el muchacho no se animaba a declarar por temor al hombre mayor, hasta que el juez dispuso la intervención de un forense, quien recomendó el envío del acusado al neuropsiquiátrico porteño.>
Luego de esa decisión, el adolescente le explicó al juez Ramos Padilla que había sido obligado a participar de la toma de rehenes que el jueves mantuvo en vilo a la ciudad.>
Los dos detenidos en la causa por la toma de rehenes que comenzó el jueves y finalizó en la madrugada del viernes asistieron ante el Juzgado en lo Criminal de Instrucción 24 de la Capital Federal.>
Ambos fueron indagados en la causa caratulada como "privación ilegítima de la libertad" y "tenencia de armas".>
Pedro Javier Blanco, de unos 30 años, y el joven de 17 años, cuya identidad no trascendió, habían sido llevados hasta el Palacio de Justicia desde el Hospital Ramos Mejía, donde recibieron curaciones por las contusiones sufridas tras resistirse a ser detenidos en la madrugada del viernes.>
A las 14 del jueves pasado, los dos individuos ingresaron en un departamento del tercer piso del edificio situado en la calle Montevideo 497, esquina Lavalle, donde funcionaba un prostíbulo, y mantuvieron durante 14 horas a once personas como rehenes.>
Blanco, uno de los delincuentes, había salido del penal bonaerense de Olmos el 12 de enero último, luego de haber pasado por varios complejos carcelarios, para cumplir una pena de once años de prisión por "homicidio simple y tentativa de robo calificado".>
Los voceros detallaron que en el prostíbulo se encontraban nueve mujeres y dos clientes cuando ingresaron los delincuentes, quienes irrumpieron armados con una pistola calibre nueve milímetros.>
El accionar de los dos individuos fue observado por un vecino que alertó a la Policía y, a los pocos minutos, decenas de efectivos arribaron al lugar y empezaron a rodear al edificio.>
Desde ese instante, comenzaron negociaciones entre integrantes de la fuerza de seguridad y los delincuentes.>
Blanco y el joven se atrincheraron en el prostíbulo, conocido como "El pisito de Montevideo", y se asomaron durante unos minutos por una ventana en la cual se mostraron con una de las rehenes, a la que apuntaban con un arma en la cabeza.>
Alrededor de las 20 del jueves, los captores aceptaron liberar a tres de los rehenes, los dos clientes y una mujer.>
Durante la noche, mientras los delincuentes cenaban con pizzas y gaseosas, pudieron abandonar la zona de riesgo los ocupantes de otras unidades del edificio de oficinas y departamentos particulares, quienes se mantenían encerrados por precaución.>
A las 4.10 de la madrugada del viernes, miembros del Grupo de Especial de Operaciones Federales (Geof) tiraron una "granada disuasiva", para irrumpir luego en el departamento, detener a los dos hombres y liberar a las víctimas. >