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La sequía y algunas heladas, junto con los problemas en el suministro de gasoil y la provisión de fertilizantes, provocaron retrasos esta semana en la siembra de trigo para la campaña 2007/08 en algunas regiones del país, según un estudio privado.
Al 6 de julio se completó la siembra del 67 por ciento de las 5,4 millones de hectáreas proyectadas con trigo, reveló la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que indicó que durante la semana se implantaron unas 630 mil hectáreas.>
Con una ligera desaceleración por la sequedad superficial de muchos lotes ubicados en la franja sur y sudoeste agrícola, prácticamente se completó la siembra en el centro-norte de Córdoba, centro-sur y nordeste de Santa Fe y sectores del extremo norte de Buenos Aires, señaló la entidad en su Panorama Agrícola Semanal.>
En tanto, en el centro-noroeste santafesino, Chaco y este de Santiago del Estero, de acuerdo con el trabajo, sólo restan algunos lotes puntuales tras el abandono generalizado de proyectos de siembra del cereal por la sequía.>
A la escasez de humedad en el suelo, destacó la entidad, se suma "la falta y encarecimiento de dos insumos clave como el gasoil y la urea; el problema para abastecerse de fertilizantes nitrogenados complicaría la aplicación en la etapa premacollaje, el pulso nutricional que determina gran parte del potencial productivo de los cultivos", resaltó.>
En el Noroeste Argentino, los plantíos de algunos sectores -como el este tucumano- evidenciaban restricciones en el crecimiento por falta de agua; y las menores reservas acumuladas en el verano respecto del año pasado supondrían un menor potencial de rinde en los sitios menos provistos, advirtió el informe.>
En el centro-sur santafesino, pese a que en general se pudo cumplir con los planes de fertilización, existe incertidumbre sobre las próximas etapas del cultivo, ante la posibilidad de que siga restringida la provisión de urea y por los mayores precios que se observan en los fertilizantes líquidos opcionales, a causa de la mayor demanda.
Incluso, consideró la entidad presidida por José María Gogna, "a algunos de los que disponen del fertilizante nitrogenado se les plantea la disyuntiva de utilizarlo para el cultivo del maíz".>
En Córdoba, los cultivos tempranos lucen una evolución aletargada pero satisfactoria, y en el sur de la provincia se concentran las siembras aún pendientes a la espera de lluvias; y en Entre Ríos, una significativa superficie sigue supeditada al humedecimiento superficial (al sur) y la provisión insumos (ciclos cortos, fertilizantes, gasoil, etc.).>
En Buenos Aires, la provincia que congrega más de la mitad de la producción nacional, casi finalizada las siembras en sectores del extremo norte (Pergamino-Colón), ya comienzan a emerger los lotes implantados a inicios de junio.>
En el centro de la provincia, a las bajas temperaturas -28 heladas en junio- se suman las escasas recargas hídricas durante el verano; situación más comprometida en el sudoeste bonaerense, donde también se redujeron drásticamente las lluvias en la segunda mitad del otoño.
"Con el correr de los días muchos productores, ante la falta de pronósticos alentadores, la escasez y el encarecimiento de los insumos, comenzarían gradualmente a desistir", pronosticó la entidad.>
Más al sur, algunas zonas comienzan a darse por perdidas y otras demoran la siembra por la sequedad superficial; no obstante, una intención de siembra aún superior a lo prevista inicialmente situaría la cantidad de hectáreas en niveles similares o apenas inferiores al año pasado y compensaría una eventual reducción en el sudoeste bonaerense y sur pampeano.>
Sólo 80.000 hectáreas sembradas con maíz -sobre un total superior a 2,7 millones de hectáreas- restan cosechar para que finalice la campaña 2006/2007, en su mayoría en campos ubicados en las provincias norteñas y en el norte de Córdoba y Santa Fe, de acuerdo con un relevamiento de la Bolsa de Cereales porteña.
Sobre una nueva marca histórica proyectada de 22,5 millones de toneladas, hasta el viernes se cosecharon 2,7 millones de hectáreas trilladas, con lo que la producción nacional ya totalizó 21,85 millones de toneladas, con un rendimiento de 80,9 quintales por hectárea promedio.
Esta cifra fue posible por los importantes incrementos en la zona núcleo, como el este de Córdoba, el sur de Santa Fe y el sudoeste de Entre Ríos, con un aumento en volumen de 65,2 por ciento.
En el norte de Buenos Aires y el extremo sur de Santa Fe creció casi 58 por ciento; mientras que en los plantíos del sudoeste y sur de Córdoba, norte de La Pampa y el oeste-noroeste de Buenos Aires, el alza llegó a 60,0 por ciento, que podría haber sido mayor sin el daño producido por el mal de Río Cuarto y la sequía que afectaron los cultivos en zonas del oeste bonaerense y el norte pampeano.
Para el centro norte de Córdoba y Santa Fe, se estima que la producción crecerá un 45,2 por ciento al final de la cosecha.
Estos valores positivos contrastan con los negativos logrados en el centro sur de La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires, con una merma en el volumen obtenido estimada en 20,5 por ciento.
El impacto de estas mermas sobre el total nacional no es muy importante porque en estas regiones se cultiva apenas 6 por ciento de la superficie del país.
Como contrapartida y en el otro extremo geográfico, la producción conjunta de las provincias norteñas creció un 11,7 por ciento por la obtención de rendimientos por encima de los que habitualmente se consiguen en sus plantíos.
Del 22
al 25 de agosto se desarrollará Rosario Agraria 07, en el predio del Parque Independencia. Algunas de las firmas que ya comprometieron su presencia son Fabimag, Pla, Bertini, Ombú, Apache, Metalfor, Agrometal, Gherardi, Mainero, Cinal For, J. y H. de Grande, Gi Metal, Metar, Du Maire, H&H División Agro, Industrial Movimec, FF Metalúrgica, Lecar, Implementos Agrícolas y Brioschi Sembradoras, detallaron los organizadores del encuentro.
De la redacción de El Litoral