El gobierno nacional ha decidido respaldar a la ministra de Economía, Felisa Miceli, y uno de sus principales voceros aseguró que el presidente está conforme con las explicaciones dadas por la funcionaria respecto del paquete de dinero que hace más de un mes fue encontrado en el baño de su despacho oficial.
El gobierno seguramente evaluó la decisión tomada y consideró que no existían motivos para remover a la ministra o que el costo político a pagar por esa remoción sería demasiado alto. La noticia adquirió estado público el pasado lunes, luego de que el episodio adquiriera ribetes de escándalo y se especulara sobre la inminente renuncia de Miceli.>
Más allá de la decisión política del presidente Kirchner, queda claro que el caso está en manos de la Justicia y serán los jueces quienes decidirán sobre la inocencia o la culpabilidad de la imputada. El gobierno está en su derecho en sostener políticamente a la señora Miceli, pero en una república democrática son los jueces quienes tienen la última palabra en materia de administración de la justicia.>
No obstante ello, para sectores importantes de la opinión pública las explicaciones dadas por la funcionaria de Economía son insatisfactorias. Dirigentes políticos, abogados y periodistas han considerado que los argumentos de la señora Miceli carecen de coherencia interna, en más de un caso son contradictorios y, en general, confusos y poco creíbles.>
Recordemos que el descubrimiento del dinero se hizo hace más de un mes y durante casi quince días la funcionaria no dio ninguna explicación que justificara esa irregularidad. Posteriormente, reconoció que el dinero era suyo aunque la cifra encontrada no coincidió en principio con la que ella declaró. Tampoco quedó claro el argumento de la compra de la casa o del dinero prestado supuestamente por su hermano.>
En posteriores declaraciones -y ante la evidencia contundente de los datos-, Miceli admitió su error, pero descartó la comisión de algún delito, tarea que, importa recordar una vez más, deberá establecer la Justicia. El tema del dinero prestado o de la compra inmobiliaria nunca lo terminó de aclarar, al punto de que más de un investigador considera trabajar la hipótesis de que esa suma de dinero estaba destinada a otros fines relacionados con el pago de coimas y sobresueldos, sobre todo atendiendo a que los billetes estaban envueltos con fajos del BCRA.>
Por último, sostuvo que todo este escándalo había sido promovido por grupos de poder interesados en quedarse con la titularidad del Ministerio. También en este caso, correspondería que la señora Miceli diga con nombres y apellidos la identidad de esos intereses. No es serio ni responsable hacer referencias generales a un supuesto complot y luego no dar más detalles.>
Es verdad que la señora Miceli puede haber sido víctima de alguna de las feroces internas del poder. Pero la supuesta conspiración de los llamados "intereses invisibles" no alcanza a justificar las irregularidades o torpezas cometidas. Dicho con otras palabras: la ministra debe explicar ante la Justicia y, a esta altura de los acontecimientos, a la propia opinión pública, el origen de ese dinero. >