Rusia prepara una dura respuesta a Gran Bretaña, tras la expulsión de cuatro de sus diplomáticos
Se agudiza la crisis diplomática entre Londres y Moscú por el espía asesinado
Gran Bretaña anunció ayer que expulsará a cuatro diplomáticos rusos en represalia contra Moscú por su negativa a extraditar al principal sospechoso del envenenamiento del ex agente Alexander Litvinenko, una medida que agudizó la crisis entre ambos países.

AFP-EFE

Rusia preparaba su respuesta hoy, tras la decisión de Gran Bretaña de expulsar a sus diplomáticos por el caso Litvinenko, que desencadenó una "guerra diplomática" entre ambos países.

Este mediodía, un día después del anuncio británico, Rusia todavía no había revelado su respuesta, aunque ayer advirtió que tendría "consecuencias muy serias" en las relaciones bilaterales.>

"Habrá una declaración esta tarde en el ministerio", indicó el servicio de prensa del Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, sin precisar quién intervendría ni en qué forma.>

"Yo creo que ellos estudian lo que pueden hacer y que reaccionarán un poco después, pero es indudable que la respuesta será fuerte", afirmó Fedor Lukianov, jefe de la redacción de la revista Rusia en la Política Mundial, al ser interrogado en Moscú.>

Numerosos analistas esperan la expulsión de un número equivalente, o incluso superior, de diplomáticos británicos. "La respuesta podría ser más fuerte y Rusia podría expulsar a un número mayor", opinó Lukianov.>

"Si los rusos lanzan represalias de envergadura, la respuesta británica será aún más fuerte", pronosticó por su parte John Eyal, un experto del Instituto Real de los Servicios Unidos para los Estudios de Defensa y Seguridad, en declaraciones a la AFP.>

Respuesta enérgica

Una reacción virulenta de Rusia parece previsible, pues las autoridades rusas se han mostrado muy enérgicas en los últimos tiempos en sus relaciones con Occidente, ya se trate del escudo antimisiles norteamericano, la extensión de la Otan hasta sus fronteras, o las relaciones con la Unión Europea.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband, anunció ayer la expulsión de esos cuatro diplomáticos después de que Rusia se negara a extraditar al principal sospechoso del asesinato de Alexander Litvinenko, un ex agente ruso y opositor del Kremlin, fallecido en Londres en noviembre pasado.>

Según la prensa rusa, Gran Bretaña declaró una "guerra diplomática" a Rusia al decidir expulsar a cuatro diplomáticos y revisar su cooperación con Rusia en materia de visas.>

Si bien algunos periódicos se muestran más comprensivos respecto a la posición británica, todos ellos se indignan ante la sugerencia del Foreign Office a Rusia de enmendar su Constitución para permitir la extradición de un ciudadano ruso.>

"La propuesta de Gran Bretaña de cambiar la Constitución rusa para el caso Litvinenko recuerda al período colonial", comentó el cotidiano de negocios Vedomosti.>

Litvinenko, un ex espía del Servicio Federal de Seguridad (ex KGB) que se convirtió en un férreo opositor al presidente ruso Vladimir Putin, acusó antes de morir al jefe del Kremlin de haberlo asesinado.>

El principal sospechoso del asesinato de Litvinenko, Andrei Lugovoi, un ex miembro del KGB, fue acusado en mayo por la Justicia británica de matar al ex espía.>

El 5 de julio, la fiscalía general rusa anunció el rechazo de la demanda británica de extradición de Lugovoi, aludiendo el artículo 61 de la Constitución rusa, "que excluye la posibilidad de entregar un ciudadano ruso a un tercer Estado".>

Guerra Fría

Por su parte, la prensa británica apoyó hoy la decisión de Gran Bretaña de expulsar a los diplomáticos, aunque advirtió el peligro de un retorno a los callejones sin salida de la Guerra Fría.

"La confrontación no beneficia a nadie. Pero permitir que se lleven a cabo asesinatos en las calles de Londres, tampoco", señaló The Guardian (centro izquierda).>

Por su parte, el Daily Telegraph (conservador), que considera la decisión británica como "una respuesta mínima a la negativa de Rusia" de extraditar a Lugovoi, espera que "el gobierno no se sorprenda si las sanciones se extienden a las compañías británicas en Rusia".>

The Sun (el tabloide más vendido) opina que se trata "de la principal prueba para los nervios europeos desde la Guerra Fría".>

En tanto, Andrei Lugovoi continuó manifestando la misma tranquilidad, como si fuese indiferente a la tormenta diplomática que existe alrededor de su persona.>

"En lo que a mí respecta, la decisión de Gran Bretaña no tiene ningún efecto sobre mi vida. Mi familia y mis negocios están en Rusia, y no tengo ninguna intención de ir a ningún lado, me siento bien aquí", declaró en una entrevista publicada hoy en el diario ruso Izvestia.>

Expulsados.

En los últimos 36 años, el Reino Unido ha expulsado de su territorio a 158 diplomáticos rusos, mientras que la antigua Unión Soviética y Rusia actuaron de igual manera con 72 británicos, en el transcurso de cinco incidentes diplomáticos diferentes.

Berezovsky acusa a Putin

El magnate ruso Boris Berezovsky, refugiado en Londres desde hace siete años, acusa al presidente de Rusia, Vladimir Putin, de estar detrás del asesinato del antiguo espía Alexander Litvinenko, envenenado con polonio en Londres en 2006.

"Estoy convencido de que Vladimir Putin comanditó el asesinato de Litvinenko, de que el FSB (los servicios secretos rusos) lo organizaron y de que Andrei Lugovoi se encargó de ello", dijo Berezovsky, en una entrevista que Le Figaro publica mañana y adelanta en su página web.

Según el oligarca ruso, que está procesado en Rusia por intento de golpe de Estado, "dos hechos demuestran que este asesinato es obra del Estado ruso".

Berezovsky citó, por una parte, al polonio, sustancia radiactiva utilizada para matar a Litvinenko hace nueve meses en Londres, que "conduce directamente al Kremlin", y, por otra, el hecho de que "el Estado ruso y el propio Putin encubren este asesinato".

En Le Figaro, Berezovsky se alegró de que el Reino Unido haya "franqueado la etapa de la toma de conciencia del carácter criminal del régimen ruso.

"Europa necesita a políticos resueltos para ayudar a Rusia a volver hacia la democracia", dijo el oligarca, que acusó a Occidente de hacer gala de "una hipocresía infinita".

Berezovsky rechazó todo paralelismo entre los oligarcas de la era de Boris Yeltsin, entre los que se encuentra, y los de la era de Putin: "Los oligarcas putinianos son criminales. Los oligarcas yeltsinianos son pioneros del capitalismo ruso", afirmó.

Acusó a su ex socio Roman Abramovich de haber sido "cómplice de los crímenes de Putin" y de haber participado en la "confiscación" de sus bienes.

Finalmente, vaticinó que el presidente Putin no dejará su cargo de forma "voluntaria" y dijo que el problema para él es seguir en el puesto y, a la vez, "conservar una legitimidad hacia Occidente".