El Colegio de Ingenieros Civiles cuestionó varias veces el trabajo
Vialidad responde las críticas a la obra de Alem y 27 de Febrero
Héctor Gómez, director general de Programación de Vialidad Provincial, respondió los cuestionamientos que se hicieron a la remodelación de las avenidas. Con ejemplos concretos, defiende las pendientes de las curvas y el sistema de drenajes construido.

De la redacción de El Litoral

Tras las críticas a la obra de remodelación de las avenidas 27 de Febrero y Alem que hizo públicas el Colegio de Ingenieros Civiles en varias oportunidades, el director general de Programación de la Dirección Provincial de Vialidad, Ing. Héctor Gómez, realizó algunas aclaraciones.

Antes de referirse a los trabajos concretados, el profesional relató algunos antecedentes acerca del nacimiento del proyecto. "Surgió de la necesidad imperiosa de proceder a mejorar las condiciones de transitabilidad de las calzadas, y así lo entendieron las tres grandes reparticiones -Municipalidad de la ciudad de Santa Fe, Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y Dirección Nacional de Vialidad (DNV)- que firmaron un convenio para proceder en consecuencia.>

"El proyecto se realizó sobre la base de un borrador, anteproyecto presentado por funcionarios especialistas de la Municipalidad, puesto a consideración en una reunión realizada en el despacho del jefe del 7° Distrito de la DNV, en la que participaron funcionarios especialistas de la Casa Central de esta repartición nacional y especialistas de la DPV. Después de corregir algunas observaciones, fue aprobado por los especialistas de las tres reparticiones oficiales y de una consultora privada que también tuvo participación; y luego, ya en plena construcción, cuestionado por el Colegio de Ingenieros local, que como bien dice el entrevistado en una nota que publica El Litoral el 13 de marzo pasado `no hay muchos profesionales en el colegio que estén en el tema' ". Se refiere a Guillermo Ferrando, actual secretario de la entidad. "Debería decirse que no hay ninguno, y si contratan especialistas en proyectos de esta naturaleza espero que sean bien elegidos. No hay muchos en el país", aseveró Gómez.>

Más adelante resalta que "las instrucciones dadas a los proyectistas fueron, sintéticamente, las de transformar ambas avenidas en avenidas multitrochas, con una calzada principal de tres trochas por sentido de circulación y con calles colectoras, dentro de los terrenos existentes, es decir sin ninguna expropiación adicional; por supuesto sin entrar en los terrenos del puerto, y a nivel, es decir sin intercambiadores de tránsito a distinto nivel, y en consecuencia resolviendo la circulación con semáforos".>

Punto por punto

Respecto de los cuestionamientos, dice que de acuerdo con "lo que surge de la nota es que el Colegio sugiere `la gran obra' sin semáforos, y por lo tanto, con intercambiadores de tránsito a distinto nivel. Hubo un proyecto así, realizado en la década del '70 por la DNV por el estudio del Ing. Grimaux, y para el cual se expropiaron terrenos que ahora se utilizaron. Pero aquel faraónico proyecto fue valuado en más de 30 millones de dólares de aquella época. La obra construida no llegó aún, con mayores costos, a los 22 millones de nuestro modesto peso".

En relación a las críticas sobre las pendientes de las calzadas en las curvas, sostiene que "las calles y avenidas urbanas, por razones muy obvias, no se diseñan con peraltes. El conductor debe acomodar la circulación de su vehículo a la geometría de la curva, o sea al radio de la curva, a la condición de fricción de la calzada (mojada o seca, muy rugosa o muy lisa), y a la pendiente transversal, que en calles y avenidas urbanas por cuestión de escurrimiento rápido de las aguas de lluvia y del sistema de drenaje puede jugar, como en el caso de la curva de ambas avenidas, en contra de la mayor velocidad de giro. Es imposible imaginar siquiera un peralte en la curva de ambas avenidas. No se trata tampoco de incentivar la mayor velocidad de giro de los vehículos. Los peraltes se proyectan en rutas abiertas para poder mantener una velocidad de circulación determinada".>

El accidente del camión que se menciona en la nota "se debe, sin lugar a dudas, a un error de conducción. Cualquiera lo puede cometer. A veces vemos a un conductor de Fórmula Uno salirse de una curva. Es indudable que tomó la curva a excesiva velocidad, para las características de su vehículo y en función de si estaba cargado o no".>

Aporta además dos ejemplos de situaciones similares en la ciudad con las pendientes de desagües a favor o sumándose a la fuerza centrífuga. "La curva a la izquierda de la costanera, donde está El Faro, yendo del Puente Oroño hacia Guadalupe. Las bocas de desagüe están en el cordón derecho, es decir que la pendiente está proyectada hacia la derecha y la curva hacia la izquierda. Y no está mal. Debe ser así, en ese lugar. La otra está en la Fuente de la Cordialidad, del puente Oroño hacia La Guardia. Allí se circula también a más de 80 km/hora y la curva es hacia la izquierda y la pendiente del desagüe hacia la derecha".>

Para Gómez, "lo más importante es sacar el agua de lluvia lo más rápidamente posible de las calzadas". Y resalta que la afirmación del Colegio, de que se debería haber hecho un `esfuerzo' para que `no hubiera pendiente', delata que allí no hay ningún especialista en estos temas.>

"Cuando uno diseña calles y avenidas en una trama urbana, una de las cosas más importantes es el Plano de Calzadas Acotadas y el proyecto de los drenajes. Es por ello que afirmo que no es un error que en esa intersección las cotas del proyecto de los desagües están bien diseñadas. Como en cualquier esquina de calles de una ciudad, se debe doblar de acuerdo a cómo es la curva. Allí se aumentó el radio de curva con respecto a la antigua curva existente, con el objeto de mejorar sus condiciones de comodidad en la circulación".>

Incomparable

El director de Programación de Vialidad Provincial, Héctor Gómez, aseguró que no se puede comparar este proyecto de remodelación de avenidas urbanas con las limitaciones impuestas mencionadas al principio, con el proyecto ideal de avenidas con control total de accesos y giros a la izquierda a distintos niveles como las autopistas de Buenos Aires. "En estas teóricamente, no debería haber accidentes; sin embargo los hay y a veces de trágicas consecuencias. �Le echamos también la culpa a los proyectos?".

En todo caso y teniendo en cuenta el relativamente limitado presupuesto con que se construyeron estas avenidas, comparémoslas con la situación anterior, con sólo dos trochas por sentido de circulación en Alem y con permanente mal estado de las calzadas. Inundadas e intransitables en días de lluvia. Ahora en ningún lugar de nuestras avenidas hay menos de cuatro trochas de circulación por calzada, y éstas no se inundan como antes".