Por Domingo Sahda
En el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez - Sala Luis León de los Santos se encuentran en exhibición las obras con las que sus autores compitieron por la Beca Provincial de Perfeccionamiento y Estudios/Realizaciones en el Área Artes Visuales instituida por el gobierno de la provincia desde medio siglo atrás y que de manera continua viene concretándose en el mes de julio de cada año. En esta ocasión, la recompensa le fue adjudicada a Mariano Raffo - Sección Escultura.
Cabe resaltar que la beca reúne a jóvenes artistas santafesinos, cuyas obras presentadas en el Salón del 25 de Mayo destacan y a juicio del jurado del mismo ameritan condiciones como para ser merecedores de un estímulo por parte del Estado provincial, contribuyendo así a la ampliación y trayectoria personal en el mundo del arte y la cultura de artistas jóvenes. De este modo se estimula el crecimiento cualitativo de los creadores locales que sin duda prestigian el horizonte social de la región.>
Con luces un tanto opacadas y con el discutible criterio de adjudicar sólo una beca estímulo en el marco de un concurso que reúne varias expresiones plásticas con disímiles proposiciones conceptuales y técnicas, así como encuadramientos estéticos en sí mismos un tanto incompatibles que valdría cuanto menos revisar y/o actualizar, la distinción recayó en el autor Mariano Raffo por su proposición en el subespacio de la Escultura, apartado forzado en su designación anacrónica para rotular las piezas en exposición (ensamblados en madera directa), cuyas tensiones formales contrapuestas se remarcan entre la Forma -inmersa en el espacio- de definidas trayectorias y cortes netos que colisionan al tratamiento de superficie y texturas hápticas y visuales de accidentado recorrido. La voluntad de prestar una carga de vitalidad expresiva a cada forma en sí, de limpio y casi geométrico diseño con la precaria visualización del resultado final, constituye, eventualmente, una proposición válida, un tanto inmadura con posibilidad de desarrollarse en plenitud expresiva a futuro.>
Siguiendo el orden del catálogo de mano, en suma sólo una modesta enumeración de partícipes y obras a más de la consabida nómina de las autoridades del momento, la Sección Pintura integra a Santiago Pagés, quien exhibe cinco pinturas de formato mayor, en las cuales pone de manifiesto una abstracción de tónica expresionista. La presencia de subjetivaciones encubiertas a medias se desarrolla en el acotado espacio de cada cuadro, en los cuales el color materia, la gestualidad del trazo y el énfasis puesto en cada resolución dicen de las intenciones discursivas de Pagés. Ocasionalmente contrapone imágenes visuales a "textos-palabras" a modo de graffiti, en la intención de remarcar aquello que acontece en cada pieza expuesta. El recurso compositivo de la obra abierta como desarrollo infinito, en el cual el impacto emocional generador de la obra se deslíe en el continuo discursivo predetermina, indistintamente que las figuras y los fondos se intercambien sin acrecentarse en potencia plástica.>
En el mismo apartado Gastón Spuler presenta sus trabajos, enlazados entre sí por resoluciones técnicas y contenidos icónicos que se reiteran. El tono de velada crítica social urbana referida a personas y personajes hace de esta colección de trabajos a la vista una suerte de ensayo temático, en el que el autor privilegia los temas -"el tema"- por sobre el tratamiento plástico en sí mismo, con desniveles resolutivos inusuales en la producción plástica de Spuler.>