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El presidente Luiz Inacio Lula da Silva dijo anoche que volar en Brasil es seguro y anunció medidas para aliviar el caos del sector, en un intento de tranquilizar a la población tras el accidente que dejó un saldo de 200 muertos el martes en San Pablo.
"El nivel de seguridad de nuestro sistema aéreo es compatible con el de todas las normas internacionales. No podemos perder eso de vista", alegó el presidente Lula en un mensaje radiotelevisado.>
Las medidas, adoptadas por el Consejo Nacional de Aviación Civil (Conac), tienden a descongestionar los aeropuertos de San Pablo, en particular el de Congonhas, enclavado en plena zona urbana.>
El gobierno brasileño considera además construir otro aeropuerto en San Pablo y admitir capital privado en la construcción y administración de terminales aéreas.>
"Estamos tomando todas las medidas a nuestro alcance para disminuir los riesgos de nuevas tragedias", dijo Lula, quien también pidió "serenidad a todos los brasileños".>
El presidente, según argumentó, quiere mantener la confianza en el sistema aéreo del país, golpeado por dos tragedias y un caos general en los últimos diez meses, y establecer una norma en la búsqueda de responsabilidades.>
Por eso rechazó despedir a algunos de los responsables del sector aéreo, como el ministro de Defensa, Waldir Pires, o el jefe de Infraero, la administradora de aeropuertos, José Carlos Pereira.>
La ministra jefe de Gabinete, Dilma Roussef, negó que las medidas se hayan acelerado por el accidente o que signifiquen un reconocimiento de que las condiciones existentes en Congonhas originaron la tragedia.>
"Estamos sensibilizados por ese desastre lamentable, pero creemos que cuando la caja negra se decodifique, se sabrán las razones del mismo. No cabe al gobierno especular", afirmó.>
La crisis aérea se desató tras el choque a fin de setiembre sobre la selva amazónica de un Boeing de la compañía Gol con un jet Legacy, que dejó un saldo de 154 muertos.
Después, los controladores -que piden su desmilitarización y mejores condiciones laborales- realizaron huelgas que colapsaron el tráfico aéreo.>
"Nuestro sistema aéreo, a pesar de las inversiones hechas para expandir y modernizar casi todos los aeropuertos, pasa por dificultades", reconoció Lula. "El mayor problema hoy es la excesiva concentración de vuelos en Congonhas. Eso es lo que precisamos resolver inmediatamente", añadió.>
El Conac ordenó que en un plazo de 60 días Congonhas deje de ser punto de conexión y escalas de vuelo y se limite a despegues y aterrizajes de viajes que lo tienen como punto inicial o final de un trayecto.>
También prohibió operar nuevos vuelos fletados, charter y de pequeños aviones en Congonhas y dispuso redistribuir los ya autorizados.>
En medio de la polémica sobre el accidente del martes, TAM admitió que, por un defecto encontrado cuatro días antes, el avión tenía desactivado un reversor, dispositivo de la turbina que ayuda a frenar el avión, siguiendo los procedimientos admitidos por el fabricante Airbus y las autoridades brasileñas.>
El avión tocó la pista y, a gran velocidad, giró a la izquierda, atravesó una avenida e impactó contra un edificio de la propia TAM.>
James Waterhouse, profesor de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad de San Pablo, dijo que "con un reversor de aterrizaje inoperante, el avión pierde capacidad de frenar de manera aerodinámica y se ve forzado a contar apenas con las ruedas".>
El Airbus A320 que se estrelló este martes en San Pablo había presentado otras fallas en recientes vuelos, según informaciones divulgadas por la prensa brasileña y minimizadas por la aerolínea TAM, dueña del aparato siniestrado.
El canal de televisión Rede Globo y varios medios locales dieron repercusión a un histórico de averías reportados en el avión MBK Airbus A320 de TAM en las ciudades de Porto Alegre (sur), Recife (noreste) y San Pablo durante otros vuelos.
El 24 de junio, el Airbus A320 tuvo que abortar el despegue en la ciudad de Recife cuando estaba listo para encumbrarse porque tuvo un problema hidráulico, relató en una entrevista el pasajero Erasmo Gomes.
Después, el 14 de julio, en Congonhas, fue encontrado un pequeño escape de aceite en el sistema hidráulico del reversor derecho, según reportes de Rede Globo negados por TAM.
Ese mismo día, la nave tuvo problemas para aterrizar y sólo logró frenar al final de la pista, la misma de la que pasó de largo el martes para ir a estrellarse contra un almacén de cargas de la misma compañía.
En el registro de la torre de control, el piloto dijo que se llevaron un susto porque "la pista estaba escurridiza".
La propia empresa reconoció que la nave volaba con una avería en el "reversor de impulso", un dispositivo auxiliar de frenado incorporado a las turbinas.
Aunque el reversor no es imprescindible en todas las maniobras de aterrizaje, varios especialistas coincidieron en que es importante para aterrizajes en condiciones de emergencia y en pistas muy mojadas, como era la de Congonhas el martes, bajo una lluvia intensa.
Expertos en aeronáutica también advirtieron que, si una aeronave cargada emplea uno solo de sus reversores, el piloto puede perder el control.
La aerolínea reconoció el jueves que el avión volaba con uno de estos dispositivos desactivado, pero descartó testimonios y datos de boletines de torres de control que dan cuenta de problemas anteriores en el mismo avión.
"TAM cumple rigurosamente todas las determinaciones técnicas de mantenimiento y operación de las aeronaves de su flota, asegurando su compromiso absoluto con la seguridad", dijo la empresa en un comunicado divulgado a la prensa y a los inversionistas anoche.
También resaltó que aviones de porte del A320 dependen exclusivamente de sus sistemas de frenos hidráulicos (que son independientes de los de las turbinas).
La empresa ofreció, asimismo, copias del libro de a bordo firmado por el difunto comandante Kleyber Lima, donde se muestra "la ausencia de cualquier problema técnico" en la partida desde Porto Alegre.
187
La compañía aérea brasileña TAM reconoció que había un ocupante más a bordo del Airbus A320 que se estrelló el martes, lo que lleva a 187 la cantidad de víctimas en el avión. Se trata de un copiloto de la compañía que subió a último momento sin tarjeta de embarque, según el diario Folha de Sao Paulo.
Entre los pasajeros del vuelo había dos bebés que viajaban en las rodillas de sus padres.
AFP