Esta semana hemos vivido en carne propia lo que pueden influir los pronósticos climáticos en la reacción y evolución de los mercados. Comenzó con el informe del Usda sobre estado y evolución de los cultivos, que redujo la condición de los cultivos de maíz "bueno a excelente" en seis puntos porcentuales con respecto a la semana anterior.
Toda desmejora en la condición de los cultivos implica un menor potencial de rendimiento y en teoría debería impactar en forma alcista sobre el mercado. En el caso de la soja, la desmejora de los cultivos en el rango "bueno a excelente" fue de tres puntos porcentuales, otro informe potencialmente alcista para la apertura de Chicago. A pesar de este informe alcista (más para el maíz pero igualmente para soja) el mercado reaccionó con fuertes bajas y llegó en algunos casos al limite permitido. Todo a consecuencia de un pronóstico climático a una semana que auguraba buenas lluvias en cobertura y cantidad sobre las principales zonas de producción de soja y maíz en las planicies de Estados Unidos. >
En dos días (lunes y martes) la soja disponible perdió 17 dólares por tonelada y pasó de 207 a 190 dólares. El miércoles subió siete dólares y compensó parte de las perdidas sufridas en los dos días previos. Con el maíz pasó algo muy similar. El mercado perdió ocho dólares entre lunes y martes (quedó en 110 dólares) para luego recuperar tres dólares el miércoles.>
Estamos en pleno mercado climático con tendencia erradica, muy volátil y así seguirá siendo el mercado durante las próximas seis semanas, hasta que se definan tanto la cosecha de maíz como la de soja.
No obstante, el impulso bajista que tomó el mercado de soja ante el pronóstico de clima lluvioso, la realidad indica que los estadounidenses tendrán una de las peores cosecha de soja de la ultima década.>
En efecto, de acuerdo con las proyecciones de superficie, la producción potencial de soja tendría una reducción de 15 millones de toneladas con respecto a la producción del año anterior. Esta deducción de la cosecha de soja estadounidense será muy difícil de compensar por los aumentos proyectados en las cosecha de soja de Argentina y Brasil.>
Asumiendo que Argentina pueda aumentar su producción en 1,5 millón de toneladas y Brasil aporte un adicional de 2,5 millones de toneladas, siempre y cuando el clima se comporte favorable para el desarrollo de los cultivos de soja, la caída en la producción de soja americana no podrá ser compensada. Y esto es lo que el mercado está viendo a futuro y por este motivo la soja nueva a mayo está cotizando a 215,5 dólares, una suba de casi 19 dólares con respecto a la soja disponible.>
De seguir con este comportamiento el mercado de futuros, a los productores de soja disponible les va a convenir guardar la soja y venderla como soja nueva en la próxima campaña.>
Todo va a depender de la situación financiera de cada productor, pero es un tema que hay que seguir muy de cerca. Lo que no hay dudas es que en algún momento la soja disponible se va acercar a los precios de la soja futura y viceversa.
Todo esto se va a producir a medida de que pase el tiempo y nos vayamos acercando al ingreso de la nueva cosecha 2008. Pero mientras tanto, el precio de la soja estadounidense y de la soja argentina van a seguir dependiendo del clima. El productor debe estar atento a los movimientos del mercado y tomar ventaja de potenciales subas. Habrá mucha volatilidad en las próximas seis semanas y esto le dará oportunidades de capturar precios influenciados por los pronósticos que luego convalidará la realidad. >
Pablo Adreani>
Analista del Mercado de Granos>
El seguimiento de la relación de precios de dos cultivos distintos, en el mismo momento y lugar, es uno de los diferenciales más utilizados por operadores y empresarios, conocido como diferencial interproducto o spread inter-commodity. Sirven para evaluar si un producto está caro o barato respecto a otro, como complemento del tradicional análisis de oferta y demanda de cada mercado.
Esta información sirve no sólo para mejorar las proyecciones de precios en el mediano plazo, sino que los diferenciales son instrumentos interesantes que se pueden operar. Por caso, si el diferencial soja/maíz está por debajo de los niveles históricos sin que esté justificado por la situación de stocks de cada mercado, conviene comprar soja y vender el maíz, apostando a que la relación de precios tenderá a niveles normales.>
Operar spreads tiene ciertos beneficios en relación a las posiciones directas que se pueden tomar en los mercados de futuros. Uno de los atributos es que tienden a converger a los niveles históricos, por ser sustitutos en el consumo o competir por la misma área a sembrar. Sus movimientos, por lo tanto, son más fáciles de predecir.>
Además, al comprar y vender simultáneamente los distintos activos, se reduce significativamente el riesgo de que el mercado juegue en contra de nuestra posición conjunta, por lo que se reducen los márgenes para operar en los mercados a término.>
Flavia Rossi Analista de mercados de fyo.com