Cartas a la Dirección

Taxista

Señores directores: El jueves 5 de julio, a las 13, concurrí con mi esposo a la estación de colectivos a esperar un familiar que llegaba de viaje; nos colocamos en la cola a esperar un taxi, se arrimó uno y le pedimos que nos abriera el baúl para colocar una valija y un bolso, a lo que se negó y nos dijo que tomáramos otro. Le preguntamos por qué, si estaba desocupado; somos dos personas grandes: mi esposo 84 y yo 77 años. Al volver a reclamar, se bajó del auto y nos insultó diciendo viejos de m.... les voy a romper la cara a puñetes, completamente fuera de sí. Era un hombre joven de unos 30 años. El señor intendente o la Dirección de Transporte deberían tomar cartas en este problema, ya que una persona así no debe estar tratando con el público.

Elsa Hernández>

DNI. 6.095.132.>

íCallemos!

Señores directores: A la habladuría, mentiras ennegrecidas;/ Callemos/ Cuando quiera escuchar el cantar de un pájaro/ o el trinar anunciando la aurora de un nuevo amanecer;/ Callemos/ A los que matan sin piedad, sólo porque se les da la gana/ de sacar el alma de su cuerpo, sin permiso de Dios el Creador/ Callemos y roguemos por él/ que el pájaro que abre sus alas nos anuncia/ que vivir en paz es la gran armonía de la vivencia de vivir,/ pensando en el destino prometido/ Callemos/ pero siempre con sonrisas, de aquí y de allá/ aunque el dolor te aqueja, lucha y lucha,/ que no hay nadie que camine que no tenga su fin,/ a la alegría y tristeza de este mundo cruel/ fondo de mar, fondo de dolor, que ya no podemos más/ Callemos/ y verás la flor con candor/ y verás las hojas en otoño caer/ el tronco del árbol quedo,/ ípor qué siempre callando en cualquier lugar verás a Dios!

Publio Benuzzi>

Agradecimiento

Señores directores: Quiero hacer público mi agradecimiento a la Dra. Barea en primer lugar por el extraordinario trabajo que desempeña en el geriátrico, y a todos y cada uno de los integrantes de su equipo, a la Dra. Galdon que ejerce con su juventud profesional una tarea con el esmero y cuidados que requiere.

Agradecer a todos los que cada día, y a cada momento prestaron sus servicios cuidando con un afecto y paciencia admirables, brindado aquello que no tiene valor económico, que sólo puede nacer del corazón.>

A las enfermeras, personal administrativo, cocineros, esteticistas y asistentes. Gracias por la alegría, dedicación y respeto con que hicieron que los últimos años de mi madre fueran de una existencia digna.>

Gabriela Ibarra, DNI 14.397.659>