Daniel Monticelli
Definitivamente se metió en el corazón de los santafesinos. Si bien desde su pionero abuelo don Juan Florentino Bienvenido, pasando por su padre, el exitoso empresario, el Ing. José Luis Basso, el piloto Martín Eduardo Basso -rafaelino desde muy pequeño, aunque nació en Córdoba-, "Martincho" para sus allegados, lleva a Rafaela en la sangre. Pero siente algo muy especial al correr en el trazado urbano de nuestra capital, donde en 2006 se llevó la victoria y este año accedió al segundo lugar del podio con el Ford Focus.
"Tengo una alegría enorme porque correr en el circuito callejero, el cual me gusta y poder lograr allí un buen resultado, es mejor aún", apuntó mientras disfrutaba en su domicilio de la Perla de su hija Sara.>
"Es importante lo que pasó en la capital en función de lo que fuimos a buscar (sumar buenos puntos). Sobre todo después de las altas expectativas que generó esta carrera en la capital de la provincia y toda la región. Y no tengo que olvidarme de los hinchas de Ford que se acercaron al callejero durante todo el fin de semana", señaló.>
"Para mí Santa Fe es una carrera especial. Correr cerca de mi casa, de mi familia, amigos, sponsors y colaboradores que se acercan, es muy bueno", puntualizó.
"El hecho de haber sido el ganador de la primera edición fue un motivo generador de pasión de gente que hacía mucho tiempo que no tenía el TC 2000, que se había perdido por muchos años. Por eso creo que fue una doble satisfacción repetir el podio".>
-�Cómo se hace para correr con la cabeza tan fría, pensando únicamente en el campeonato?
-Por momentos traté de presionarlo a Rossi, por momentos esa frialdad se te va, porque las ganas de ganar la carrera es realmente alta. Pero los altos riesgos que tenía que asumir para pasarlo a Rossi, podía hacerme quedar sin nada. Cuando cometí algunos excesos, preferí enfriar la cabeza y pensar en función del campeonato. Por eso en las últimas 5 vueltas Matías hizo una diferencia y yo me dediqué a girar para pensar solamente en la bandera a cuadros.>