Mucho se escucha en los medios locales y nacionales, en los últimos días, sobre el notable incremento de los casos de bronquiolitis entre los niños más pequeños que, en Capital Federal, están colapsando los servicios de salud.
En nuestra ciudad la situación no es tan preocupante pero sí se está viendo esta patología, una infección respiratoria que predomina en los meses de otoño e invierno y afecta a los niños menores de 2 años, aunque es más frecuente en lactantes, especialmente menores de 6 meses.>
En lo que va de 2007, la guardia del hospital de Niños Dr. Orlando Alassia atendió 1.564 consultas de pacientes por diversas causas, de las cuales 436 correspondieron a niños con bronquiolitis. De ese total, la mitad debió permanecer en la sala de internación abreviada, es decir, permaneció menos de 24 horas en el hospital por esa causa.>
Otro dato significativo surge de las 20.900 consultas de la guardia por patologías respiratorias en general (asma, gripe, entre otras) en lo que va del año. Pero se advierte que en los meses de junio y julio se registraron 10.000 de ellas, con un pico de demanda en el primer mes.>
En el Servicio de Pediatría del hospital Iturraspe (Sala 5) ocurrió algo semejante. El 90% de las internaciones de los últimos meses correspondieron a pacientes con afecciones de las vías respiratorias altas y bajas. De ese total, entre un 75 y 80% fueron cuadros de bronquiolitis, que en su mayoría eran provocadas por el virus sincicial respiratorio.>
Consultados sobre esta patología, los Dres. Fernando Redondo y Otmar Bertero, presidente y vice de la filial local de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), plantearon que la bronquiolitis es una enfermedad que se ve en chicos desde los 2 o 3 meses hasta un año y medio o dos.
Son cuadros de mediana gravedad pero los que son muy graves ("que son pocos al menos en el Iturraspe", aclararon) debieron ir a terapia intensiva del hospital de Niños.>
También explicaron que la patología tiene una evolución aproximada de unos 5 ó 6 días, durante los cuales es fundamental que el paciente tenga un buen confort y se le suministre oxígeno.>
Advirtieron a los padres que "tienen que estar atentos a la frecuencia respiratoria del niño, ya que respira muy agitado, como un pajarito. Además, dejan de alimentarse y se están quejando continuamente. las consultas tienen que hacerse lo más rápido posible. El médico debe considerar la frecuencia respiratoria y la cardíaca para disponer si el paciente tiene que ser internado o si debe hacer tratamiento ambulatorio".>
En tanto, estimaron que -a pesar de que los casos de bronquiolitis disminuyeron un poco en los últimos días- creemos que van a seguir viéndose durante un mes más en los establecimientos de salud.>
En su página de Internet (www.sap.org.ar), la Sociedad Argentina de Pediatría explica sobre la bronquiolitis que en un pequeño porcentaje de niños requiere internación y la mortalidad es baja cuando no existen factores de riesgo para desarrollar enfermedad grave.
Dichos factores para desarrollar esa enfermedad incluyen la falta de lactancia materna, la vacunación incompleta, la prematurez o el bajo peso al nacer, y la desnutrición. Pero también están los del medio: el hacinamiento, la época invernal, la asistencia a guarderías, las madres analfabetas o adolescentes y la contaminación ambiental (tabaquismo).
Respecto a los síntomas de la infección respiratoria alta, la SAP recordó que comprenden de 1 a 3 días previos con secreción y congestión nasal, tos y eventualmente fiebre, y de la infección respiratoria baja: respiración acelerada, hundimiento o retracción de la piel entre las costillas, respiración ruidosa, y silbido en el pecho (sibilancias), de una duración aproximada de 5 días.
Por último, sugirió que -siempre que sea posible- se debe mantener la lactancia materna y la alimentación en general; ofrecer abundante líquido por la boca; la administración será muy cuidadosa, fraccionada y pausada para disminuir el riesgo de aspiración debido al mayor número de respiraciones; en caso de fiebre podrán emplearse antitérmicos como el paracetamol; los niños que se manejan en forma ambulatoria con bronquiolitis leves no necesitan aporte suplementario de oxígeno. Se recomienda a los padres mantener las narinas permeables mediante aspiración de las secreciones nasales y mantener al niño en posición semisentada.