Los efectos de la inundación sumados a las recientes heladas están impactando negativamente sobre la zona frutillera de Santa Fe. La recolección de esta fruta comenzó en forma tardía y el intenso frío generará una pérdida en la producción. Entre junio y julio de este año sólo se recolectó el 10 % de lo que se cosechó el año pasado en este mismo período. La totalidad de los productores reconocen que este invierno "es muy crudo" y que el mal tiempo les está jugando una mala pasada. Otra complicación para la zona de Coronda, que no la está pasando muy bien.