Con la investigación cerrada y las conclusiones redactadas, los concejales que integran la comisión Inundación 2007 resolvieron imputar al intendente Martín Balbarrey de 20 irregularidades producidas durante su gestión.
Además, firmarán un despacho (será un decreto e integrará el orden del día del Concejo) compuesto por tres artículos: el primero ordenará la aprobación del informe; el segundo dispondrá que se envíen las actuaciones ante al gobierno provincial y a las cámaras legislativas solicitando la destitución del mandatario y el último pedirá que se remitan copias de lo actuado a todas las instancias judiciales donde se encuentran investigando hechos relacionados con la inundación.>
A pesar de los reiterados intentos de Balbarrey por impedir el funcionamiento de la comisión, esta mañana Jorge Henn, Marta Fassino, Carlos Pereira y Marcelo Ferreira presentaron el contundente dictamen final, que se encuentra respaldado por el testimonio de vecinos, representantes de instituciones y profesionales de la ciudad, además de fotos, grabaciones, recortes periodísticos y constataciones notariales.>
"Cada una de las 20 imputaciones está firmemente respaldada con pruebas que obran en el expediente, el cual está a disposición de toda la sociedad y puede ser auditado las veces que sea necesario", aseguró Henn, quien preside la comisión.>
A continuación se presenta un resumen de las 20 imputaciones efectuadas.
1) La Municipalidad hizo caso omiso de todos los diagnósticos e informes técnicos y científicos que alertaban acerca de la vulnerabilidad de nuestra ciudad ante fenómenos pluviales intensos.>
2) Todas las instancias participativas, técnicas y científicas que fueron organizadas por el Ejecutivo municipal a principios del año 2004 para encarar la Planificación Urbana luego de la catástrofe del Salado fueron desmanteladas sin motivo a fines de ese año. Ello a pesar de que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo había invertido recursos y que el sistema científico-tecnológico se había organizado para prestar asistencia. El intendente, por una decisión política e irresponsable, abandonó la Planificación Territorial como objetivo de la Municipalidad.>
3) El Ejecutivo se desentendió del proceso de Ordenamiento Territorial, cuando es una herramienta fundamental de planificación para determinar los lugares sometidos a extremo riesgo hídrico, elaborar nuevos criterios para el uso del suelo y reubicar a la población asentada en zonas inundables.>
4) El intendente nunca elaboró un plan integral de obras para la construcción de los numerosos desagües troncales que hoy faltan. El Plan Director elaborado por el Instituto Nacional del Agua en 2001 nunca fue acompañado de un programa de obras serio ni continuado en el tiempo.>
5) El Ejecutivo no realizó obras de mantenimiento básico y limpieza del sistema de desagües, ya sea entubado o a cielo abierto. El pésimo estado de conservación de los desagües fue una de las causas principales de la inundación de varios barrios y, prácticamente, la única causa en algunas zonas. >
6) La Municipalidad nunca elaboró los estudios técnicos necesarios al efecto de determinar si la capacidad de bombeo instalada era suficiente.>
7) Esta Comisión Investigadora relevó la situación de 45 bombas (o instalaciones); de ese total, por lo menos, 27 no se encontraban en condiciones de funcionamiento: porque no estaban instaladas, o por problemas de mantenimiento o por falta de energía eléctrica. Dicho de otra manera: El 60 % del sistema de bombeo no estaba en condiciones operativas al comienzo de la crisis. La Municipalidad no contaba con un programa de mantenimiento del sistema de bombeo y las bombas que eran retiradas por desperfectos técnicos no eran reinstaladas. Nunca reclamó a la provincia por la no concreción de la obra de provisión de energía eléctrica a las nuevas Casabombas 5 y 6.>
8) El intendente mintió a la población cuando afirmaba que el Plan de Contingencias ya estaba elaborado, en contraposición a manifestaciones del titular de la Oficina de Riesgo Hídrico, Pedro Zuccarini, quien en reuniones con vecinales manifestó que el Plan estaba en elaboración e invitaba a participar. Mientras a la prensa y a los concejales se nos mostraban mapas y folletos, en la práctica, los detalles eran desconocidos por vecinales, escuelas y otras entidades intermedias; ni siquiera los lugares que figuraban como centros de evacuados habían sido notificados.>
9) El intendente decretó un Alerta Azul con el objeto de salvar responsabilidades jurídicas, tratando de ajustarse a lo establecido por la Ordenanza N� 11.178; la contradicción radica en el hecho de que el Plan de Contingencias elaborado por Zuccarini y presentado por el propio Balbarrey en el año 2005 no existe tal Alerta Azul.>
10) La ciudad abordó la crisis pluvial sin un funcionario específico destinado a las tareas de atención de la contingencia.>
11) El Ejecutivo nunca brindó directivas precisas acerca de cuándo, cómo y con qué medios debían realizarse las evacuaciones. El grueso de los evacuados lo hizo por sus propios medios cuando el agua ya había ingresado a sus domicilios. 12) A pesar del anuncio del intendente de proceder a la evacuación preventiva de varios barrios del oeste, el día 30 de marzo de 2007, la administración municipal no logró coordinar aspectos mínimos para la asistencia, tales como movilidad suficiente o certeza acerca del destino de las personas.>
13) La Municipalidad no tuvo capacidad operativa para disponer, coordinar y asistir la apertura de los Centros de Evacuados o albergues. Se abrieron por iniciativa de entidades, pedidos y presiones de vecinos, decisiones de autoridades de establecimientos educativos y de autoridades del Ministerio de Educación.
14) A lo largo de la crisis, el Ejecutivo nunca logró dotar a los centros de evacuados de un nivel mínimo de organización.>
15) La asistencia fue desordenada e insuficiente. Durante los primeros tres días, en muchos centros no se brindaron alimentos en cantidad suficiente o se lo hizo fuera de horario, o las comidas fueron de pésima calidad; y los colchones y frazadas fueron insuficientes. Los números telefónicos puestos a disposición por la Municipalidad muy pocas veces respondieron. Tampoco pudo garantizar condiciones aceptables de salubridad: falta de recolección de residuos en unos casos, problemas de limpieza en otras, insuficiencia de baños químicos o sanitarios, son sólo algunos ejemplos. >
16) La desorganización reinante en la Municipalidad y la falta de responsables de albergues designados por la administración terminó afectando normas básicas de convivencia y, como consecuencia, se produjeron situaciones conflictivas, la más grave de todas ellas, el intento de abuso sexual a una menor en el Predio Ferial.>
17) Muchos centros, en particular las escuelas, quedaron en pésimas condiciones sanitarias y de limpieza y con serios deterioros edilicios.>
18) Los funcionarios municipales instalaron pabellones para evacuados por la creciente del Paraná en zonas bajas que se inundaron con las lluvias.>
19) La Municipalidad no organizó un sistema de reparto de asistencia, fundamentalmente comida y agua potable, para las personas que permanecieron en sus viviendas. Cuando la ayuda comenzó a fluir, en forma escasa luego de varios días, el reparto de víveres y mercaderías se canalizó, en algunos casos, a través de punteros políticos leales al oficialismo.>
20) La Municipalidad tampoco pudo organizar el previsible regreso a casa. Era de fundamental importancia que colabore con la limpieza y desinfección de viviendas.>
El informe que presentó la Comisión Investigadora se organizó en torno de cuatro ejes. "Todos llevan a la conclusión de la imprevisión, la improvisación, la negligencia y la desidia con la que el Ejecutivo Municipal abordó el problema hídrico en la ciudad y, en particular, la problemática pluvial, así como la falta de medidas estructurales y no estructurales preventivas, y las enormes falencias al momento de organizar la asistencia humanitaria de la crisis".
Los cuatro ejes son: El incumplimiento por parte del Ejecutivo de las metas y objetivos que se había autoimpuesto luego de la catástrofe del 2003 relacionados, fundamentalmente, con la Planificación Urbana y el Ordenamiento Territorial; la falta de obras de infraestructura en lo relativo al sistema de desagües pluviales y la capacidad de los reservorios, así como la falta de mantenimiento de canales de desagües, reservorios y estaciones de bombeo; la existencia de un plan de contingencias virtual que sólo existió al nivel de un borrador o documento de trabajo; y la inoperancia, incapacidad y negligencia en el manejo de la crisis.
Respaldo
El informe presentado hoy resume las imputaciones al Departamento Ejecutivo Municipal surgidas como conclusión de la investigación que demandó casi 3 meses de trabajo y se traducen en un expediente de 12 cuerpos con más de 2.000 fojas, 285 fotos, 9 discos compactos, 25 denuncias presentadas ante la Justicia por ciudadanos y/o ONGs, 67 pedidos de obras barriales, 327 recortes periodísticos, 3 constataciones notariales, 98 versiones taquigráficas y más de 2.100 firmas de vecinos que testimonian su experiencia frente a la inundación.
De la redacción de El Litoral