Un pescador aficionado que estaba en las inmediaciones del puente del Arroyo Leyes, pudo divisar a un grupo de personas que descargaban una embarcación llena de sábalos, que luego eran subidos a la caja de un camión acopiador. El hecho ocurrió el jueves pasado, entre las 5 y las 6 de la tarde, cuando Mariano G. contó "unas 700 piezas de sábalos", la mayoría de las cuales no superaban los 25 cm, dato que indicaría el uso mallas no permitidas. El hombre denunció el hecho a la Policía, pero el reclamo no tuvo respuesta. Tras lo ocurrido, el denunciante se acercó a la costa para fotografiar los triperos recientemente extraídos, puesto que las piezas habían sido fileteadas.