EN EL TEATRO MUNICIPAL
Bruno Gelber y la Sinfónica en un concierto compartido
El viernes 7 de setiembre, a las 21, en el Teatro Municipal 1° de Mayo, el eximio pianista se presentará junto a la Orquesta Sinfónica de Santa Fe, dirigida por el maestro Reinaldo Zemba. Presentarán una obra de Rachmaninov.

El público santafesino amante de la buena música tendrá una nueva ocasión de disfrutar de una propuesta de primer nivel: el próximo viernes 7 de setiembre llegará al Teatro Municipal 1° de Mayo el pianista Bruno Gelber, para presentar junto a la Orquesta Sinfónica de Santa Fe, bajo la dirección del maestro Reinado Zemba, el Concierto Nº 3 de Sergei Rachmaninov.

El eximio Bruno Gelber, nacido en Buenos Aires, es uno de los solistas más exquisitos de la música clásica, considerado uno de los mayores exponentes en la interpretación de la obra de Chopin y Beethoven.>

En su niñez, durante trece años fue alumno del maestro Vicente Scaramuzza y a los 19 partió rumbo a París, para proseguir con sus estudios de piano tras ganar una beca del gobierno francés. Allí vivió treinta años. Más tarde, ya en el ocaso del siglo veinte, fue nombrado entre los cien mejores pianistas del siglo.>

El creador de la obra

Sergei Vasilyevich Rachmaninov, autor del Concierto N° 3 que interpretarán Gelber y la Orquesta, nació en 1873 en Oneg, Novgorod, hijo de un ex-oficial de la armada rusa, con graves dificultades económicas en los momentos de la llegada al mundo del pequeño Sergei. Como era tradicional en su familia, fue orientado musicalmente desde muy joven, recibiendo sus primeras clases de piano a los seis años.

Ya en San Petersburgo, adonde se había trasladado su familia, Rachmaninov fue inscripto en el conservatorio, gracias a la ayuda económica de su abuela materna. Cuentan, por extraño que parezca, que no fue en absoluto un alumno modelo, todo lo contrario: era muy travieso e incluso llegaba a falsificar sus notas. Tras suspender por completo el curso de 1885, el conservatorio expulsó al joven Rachmaninov. Aún así, fue admitido en el conservatorio de Moscú, bajo las enseñanzas de Nikolai Zverev, gracias a la intervención de su primo Alexander Ziloti, un famoso compositor de la época.>

En Moscú, el joven Rachmaninov vivió en la propia casa de su profesor, junto a otros dos alumnos, sometido a duras jornadas de estudio. Allí conoció a Tchaikovsky, que sería muy influyente en la vida y obra de Sergei, y de cuya Sinfonía Manfredo realizó una transcripición para piano a cuatro manos en 1886, con sólo 13 años, obra de la cual el genial Piotr quedó impresionado.>

Sergei comenzó a demostrar su excepcional talento para la composición desde muy joven, y decidió volcarse en ella, aunque Zverev estaba empeñado en desarrollar al máximo sus excelentes virtudes pianísticas. Tras arduas discusiones, Rachmaninov se marchó a vivir con su tía Varvara en 1889, a sus 16 años.>

En los dos años siguientes, Sergei se dedicó a componer pequeñas piezas y tomó sus primeros contactos como director de orquesta. En 1891 compuso el Primer Concierto para Piano y Orquesta, dedicado a su primo Alexander Ziloti, y la ópera Aleko, que le sirvió para graduarse en el Conservatorio de Moscú con menciones honoríficas. En 1892 Rachmaninov ya estaba preparado para su carrera como compositor, y abandonó el conservatorio. Durante esta época, el ruso compondría sus primeros preludios y elegías para piano, así como el poema sinfónico La Roca.>

Anticipadas Están a la venta en el Teatro Municipal (San Martín 2020). Platea, $ 75; tertulia numerada, $ 50; tertulia lateral, $ 30 y paraíso, $ 20.