¿Es posible preparar una porción de pollo al horno, con fideos al tomate, pan y una fruta de postre con sólo $ 1,40? ¿Puede alguien, con ese mismo presupuesto, elaborar un plato de milanesa de carne, con polenta filleto, pan y fruta?.
Seguramente que no. Habrá que consultar entonces cómo hacen los cocineros y ecónomos de los comedores escolares para preparar esas comidas que figuran, entre otras, en el Manual Operativo de Funcionamiento para los Servicios de Comedor Escolar y Copa de Leche (Resolución Ministerial N° 511) bajo el rótulo "menúes de invierno".>
Actualmente, el gobierno provincial destina por ración de comedor 1 peso. A esa cifra hay que sumar el Refuerzo Nutricional de Nación que aporta otros 40 centavos, pero que en realidad son fondos que llegan a las escuelas santafesinas con varios meses de atraso.>
Por ende, los cooperadores y directivos deben convencer al proveedor que les fíe la verdura o la carne por casi un año. Claro que si no encuentran a ese buen samaritano dispuesto a colaborar con la institución escolar, los ecónomos deben limitarse a dar de comer por apenas 1 peso por chico, que es lo que remite el gobierno provincial en tiempo y forma.>
Y no pueden cocinar guiso de fideos todos los días. El Manual Operativo es claro: deben respetar los menúes confeccionados por nutricionistas que se basaron en el informe de necesidades de energía y proteínas de un chico en edad escolar, según sugerencias de la FAO, la OMS y la ONU.>
Quizás un año atrás, con mucho ingenio, ese aporte alcanzaba para preparar comidas de calidad con los nutrientes requeridos. Pero con la inflación de los últimos tiempos, los precios de la carne, las verduras y los lácteos se fueron por las nubes, mientras las partidas de comedor siguen sin actualizarse. Con la copa de leche sucede lo mismo: un vaso de leche y una factura no se consiguen por 35 centavos.>
Si bien el gobierno estudia un incremento de las partidas, la Confederación de Asociaciones Escolares pide, como mínimo, duplicar el presupuesto. El reclamo no es caprichoso. Estamos hablando de 190.000 chicos con necesidades de todo tipo. Y en momentos en que la desnutrición vuelve a ser noticia nacional, retacear los recursos para un fin tan loable, no resulta una buena política.>