/// Pidió una aspirina
Vació la caja

Un asaltante solitario se alzó con el dinero que guardaba la caja registradora de la farmacia ubicada en bulevar Pellegrini al 3400, esta mañana. El ladrón se presentó ante la empleada que atendía el mostrador y pidió una aspirina, pero cuando echó mano al bolsillo -presuntamente para buscar una moneda- sacó a relucir una pistola. El delincuente -con los cuatrocientos pesos de la caja- huyó por la rotonda a bordo de la bicicleta con la que había llegado.