Al equipo le faltó fútbol en el medio y, por consecuencia, mayor poderío a la hora de atacar...
Unión se pareció en todo al del torneo pasado
Si bien el diagnóstico fue claro y se trajeron refuerzos en los sectores "conflictivos", el equipo tuvo una imagen muy parecida al de la última temporada. Flojo partido de Rosales, que se fue enfadado, y escasas llegadas. San Martín, más entusiasta, ganó bien.

Enrique Cruz (h) - (Enviado Especial a San Miguel de Tucumán)

Trullet pareció ir al grano y fue contundente al plantearse los objetivos: "Si no asciendo, mi ciclo habrá concluido", dijo el entrenador, palabras más o menos, en un discurso que, para algunos, pudo sonar como extremo o lleno de presiones inútiles. En realidad, Trullet quiso significar que con este campeonato se inicia la última etapa de un proceso. Y que luego de 18 meses que lleva al frente del equipo -y máxime teniendo en cuenta que Unión, en la "B", exige un cierto compromiso con el protagonismo- entiende el entrenador que ha llegado la hora de pelear arriba.

Lo hizo partiendo de un diagnóstico claro: Unión necesitaba refuerzos del medio hacia arriba. Por la falta de gol de los delanteros (hace casi 500 minutos que el equipo no convierte) y porque había que buscar alternativas para el manejo de la pelota. Sobre todo a partir de aquellas marcas asfixiantes que debió sufrir Rosales en el tramo final del campeonato. Y los cuatro que llegaron (sin contar a un Pocjrnic que lo hizo para suplir la ida de Nereo), fue para suplir con aquellos déficits que se habían hecho muy pronunciados. Así vino Jorge Torres (un enganche de buen manejo), Zárate (punta neto), Ferrer (punta neto y goleador) y Marcos Flores (delantero que se tira atrás y sabe con la pelota). A ellos se les debe sumar la continuidad de Pereyra, al fin y al cabo el único delantero que la metía en el torneo pasado. O sea que, desde el punto de vista del diagnóstico, todo estuvo claro desde un principio.>

La misma escena conotros protagonistas

Y llegó el momento del debut. �Con presiones?, las lógicas. Y no precisamente por los dichos de Trullet, porque el cumplimiento o no de ese objetivo de llevar a Unión a Primera División no se dará en 3, 5 ó 10 fechas, sino en 38. Esto es largo y empezar perdiendo no significa nada que no sea analizar por qué se perdió y en dónde se tiene que mejorar, porque tiempo para la recuperación hay de sobra y no se define todo en cuestión de fechas, como cuando se jugaban dos torneos y no uno.

Y lo primero que surge como conclusión, para el análisis, es que ayer Unión se pareció al equipo del torneo pasado, con escaso juego y sin muchas chances de convertir en el arco de enfrente. No porque se hayan "errado goles", sino porque, en realidad, las oportunidades no abundaron. La más clara, quizás, fue un cabezazo a quemarropa de Mosset, tras un córner de Rosales, que desvió Caffa. Y después, un centro de Zapata que no alcanzó a conectar Ferrer ("me pasó muy cerca; cuando la vi venir me tiré, pero llegó con mucha velocidad", dijo el delantero luego del partido). Y punto. Nada más que eso.>

Algo parecido ocurría el año pasado. Lo tapaban a Rosales y no aparecía alguien en condiciones de mandar con la pelota. Y eso conducía a algunos vicios tácticos, como por ejemplo que Pereyra debiera tirarse atrás para entrar en contacto con la pelota, embarullando el juego y moviéndose a 40 ó 50 metros del arco de enfrente, en una posición inútil e improductiva.>

Por eso, Trullet juntó ayer a Rosales, Marcos Flores y Jorge Torres para que jueguen. Y hasta Zapata -uno de los mejores con la pelota- fue otra alternativa para manejar el balón en el sector central. Sin embargo, Unión perdió allí el manejo de la situación frente a un mediocampo, el tucumano, más entusiasta para jugar al anticipo y para sorprender, sobre todo por el lado de un Esteban Gil otra vez enchufado (se nota que le gusta romperla cuando juega contra Unión, porque ya pasó lo mismo en el torneo pasado) y dispuesto a complicar frente a un Marcos Torres complicado durante toda la tarde en la marca.>

Cambios y táctica

Si uno repasa los cambios que experimentó Trullet durante el partido, se dará cuenta de dónde estuvieron las falencias. Lo sacó a Rosales para poner a Pereyra e intentar mayor poder de llegada; luego salió Marcos Flores e ingresó Casanova, porque se necesitaba alguien fresco para darle movilidad al equipo, y luego entró Ferrer por Zárate. Es decir que las tres modificaciones se dieron del medio hacia adelante, en la gestación y en la llegada, sectores y funciones en las que el equipo no tuvo la respuesta adecuada.

Pero no sólo fueron los cambios de hombres, sino también las modificaciones en los puestos y el esquema. Unión arrancó con un 4-3-2-1 perfectamente definido. Y cuando empezó el segundo tiempo, Trullet -que no hizo cambios en el vestuario- ordenó un 3-3-3-1, moviendo a Zapata a la posición de carrilero por izquierda, tirando a Fontana hacia el medio por la derecha y liberando a Jorge Torres (anduvo mejor de enganche que de volante lateral) para que se junte con Rosales y Marcos Flores.>

Fueron intentos que no tuvieron eco porque nadie de los que debe armar o definir estuvo a la altura de lo esperado. Jugó mal Rosales, no pesó Marcos Flores, mejoró un poco Torres de enganche pero no fue suficiente, ni tampoco alcanzó con lo que aportó Casanova cuando el técnico ordenó su ingreso.>

Muchos cambios, mucha rotación y escasa respuesta individual y de funcionamiento. Mientras tanto, enfrente, había un equipo que era profundo cuando atacaba por derecha a través de un Esteban Gil que resultó a veces imparable, tenía movilidad en Ibáñez del medio hacia adelante, y una concentración permanente en el resto de los volantes, que se desdoblaban en la marca y el juego, sobre todo cuando la pelota pasaba por los pies de Cantero y Romano.>

Recién empieza

Unión tiene presiones internas y ambiciones lógicas que no son desmesuradas ni simples frases hechas, que sólo sirven para ilusionar a la gente o "vender humo". El año pasado, a esta misma altura, nadie en Unión se animaba -dentro del plantel- a pensar en que se debía pelear el ascenso con un equipo de jugadores del club, muchos de ellos desconocidos, sin rodaje y sin refuerzos. Hoy, la situación es diferente. Los tiempos en el fútbol no son eternos y el proceso, que se cumplió acertadamente en la temporada pasada, permite suponer que ahora sí están dadas las condiciones para hablar de protagonismo directo, que en el caso de un club como Unión y en una categoría como la B Nacional no es más que pelear arriba y con chances de lograr el ascenso.

Un partido no culmina la historia ni tampoco es suficiente para preocupar. Sería un absurdo pensar en que Unión debe despedirse de algo porque perdió en Tucumán. Ni siquiera alcanza para que se convierta en un cachetazo, porque uno supone que Unión es mucho más de lo que mostró ayer. Y mejorando, llegarán los resultados.>

Trullet conoce el plantel como la palma de su mano. Y necesita dos cosas: la primera, que los jugadores muestren más de lo que dieron ayer (porque potencialmente están en condiciones de hacerlo); y lo segundo, estabilizar el sistema más productivo en todo, en juego, en funcionamiento colectivo y en resultados. Pero para eso es necesario el tiempo. Y hay mucho trecho por delante.>

Síntesis

San Martín 1

Unión 0>

Cancha: San Martín de Tucumán.>

Árbitro: Raúl Bertinotti.>

San Martín de Tucumán: Caffa; Krikorián, Monge y Germán Noce; Gil, Serrano y Cravero; Romano y Cantero; Campodónico e Ibañez. AS: Orellano. Estuvieron en el banco: Vera, Vega y Miguel Fernández. DT: Carlos Roldán.>

Unión: Assef; Fontana, Mosset, Canuto y Marcos Torres; Zapata, Sartor, Jorge Torres; Rosales y Marcos Flores; Zárate. A.S.: Pocjrnic. Estuvieron en el banco: Vera, Acosta y Urresti. DT: Carlos Trullet.>

Gol en el primer tiempo: a los 34 min., Monge (SMT).>

Cambios: en el segundo tiempo, a los 13 min., Pereyra (U) por Rosales; a los 19 min., Casanova (U) por Marcos Flores; a los 26 min., Ferrer (U) por Zárate; a los 27 min., López (SMT) por Romano; a los 30 min., Morales (SMT) por Campodónico, y a los 45 mn., Escobar (SMT) por Gil.>

Amonestados en Unión: Rosales, Zapata y Fontana.>

Sigue sin ganar en Tucumán

La cancha de San Martín continúa siendo adversa para Unión, que nunca consiguió la victoria en la Ciudadela.

Los últimos triunfos rojiblancos ante los tucumanos se dieron en la temporada 94-95, cuando Unión ganó 3 a 2, mientras que la última fue en la que Unión ascendió (95-96), cuando ganó con gol de "Patita" Mazzoni. Claro que esas dos victorias se dieron, obviamente, en el 15 de Abril.

En los últimos tres partidos, la victoria fue para los tucumanos, que ganaron por la mínima diferencia en Santa Fe (el año pasado) y lograron en la Ciudadela las dos victorias de este año (2 a 0 en mayo) y la de ayer.

Insultado

El delantero Leandro Zárate fue insultado por los cuatro costados cuando por los altavoces del estadio se anunció la formación de Unión y, además, cuando Carlos Trullet ordenó su relevo por Ferrer. Es que la rivalidad entre San Martín y Atlético es tremenda. Y los simpatizantes "Santos" no olvidan el destacado paso -y reciente- de la "Chancha" por el "Decano". De todos modos, Zárate fue visitado en el hotel, donde se alojó la delegación rojiblanca, por muchos hinchas de Atlético que le demostraron su afecto y reconocimiento por la buena actuación que tuvo con la camiseta albiceleste.

Ganó Aldosivi

En el otro encuentro disputado ayer, Aldosivi venció por 1 a 0 a Almagro, en el estadio José María Minella, de Mar del Plata. El tanto de Fernando Cafasso, convertido a los tres minutos del segundo tiempo, puso justicia en el marcador final. Hoy se completa la fecha, con el partido que sostendrán, desde las 20.35 y para la pantalla de TyC Sports, dos nuevos de la divisional: el ascendido Almirante Brown y el descendido Belgrano de Córdoba, en cancha de Almagro y con el arbitraje de Guillermo Rietti.