El que no sabe es como el que no ve, dice el dicho. Ignorar que el comportamiento de los chicos en situación de calle no es casual ni caprichoso significa seguir condenándolos por algo de lo que no son responsables.
Para conocer el cómo y el porqué, El Litoral consultó a Patricia Rosciani, integrante del equipo interdisciplinario que trabaja en el Centro de Permanencia Transitoria para niños y adolescentes en situación de calle, que depende de Promoción Comunitaria y de la Subsecretaría de la Niñez. >
El proyecto se creó en diciembre de 2005, y el grupo está integrado por Patricia, que es terapista ocupacional, una asistente social y un psicólogo. También hay operadores de calle y nocheros coordinados por una directora.>
"Nosotros tomamos contacto con los chicos que están en la calle de manera permanente o transitoria. A partir de entonces, se piensa en un proyecto de trabajo según las necesidades urgentes, otras a largo plazo y la demanda", explica Patricia sobre su trabajo.>
Una de las cosas que más llaman la atención al hablar con los chicos sobre ellos es la imposibilidad de contar su vida ordenada cronológicamente o en relación con determinados momentos o lugares. A veces, también fabulan o mienten.>