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Sin ánimo prejuicioso alguno -pero con perplejidad-, no salía de mi asombro al enterarme, unos tres años atrás, de que en la última producción del admirado Caetano Veloso ("A foreign sound", 2004) el emblema del tropicalismo se internaba en una serie de versiones de clásicos más o menos viejos de la canción... norteamericana. Cuando supe, poco después, que el extraordinario autor de "Quéixa", "Sampa" y "O leaozinho" prestaba su no menos extraordinaria voz a temas de Nirvana (?) ("Come as you are"), Paul Anka ("Diana") y Stevie Wonder, entre otros -claro que también a creaciones de Cole Porter y Gershwin, justo es decirlo- me asaltó algo parecido a la desazón y, por qué no, a la tristeza.
Seguí este pensamiento: toda su vida, Caetano interpretó canciones de otros (valga como ejemplo "Fina Estampa", 1994), pero esta vez era diferente. Quien fuera (perdón, quien es) uno de los autores más grandes de la canción brasileña, junto a Buarque, Jobim, De Moraes, Nascimento (y otros tantos), se dedicaba ahora sugestivamente -con relativa fortuna, con notable asiduidad- a versionar canciones en lugar de escribirlas, con agravantes varios: esas versiones no siempre eran buenas (o, peor aún, eran absolutamente innecesarias) y la elección de los clásicos era un poco antojadiza o torpe.>
Aquí caben, entiendo, dos lecturas posibles: una es que, como siempre sucede, el creador maduro tiende a repetirse, o a agotarse, o a cansarse y, como tantísimos (y el problema es que él nunca fue como tantísimos), recurría a himnos de la canción americana e hispana, pero para aportar poco y nada (máxime cuando estos temas que tienen cientos de versiones cada uno de ellos); otra es que, si bien Caetano siempre versionó, la diferencia es radical.>
En "Circulado Vivo" (1992), por ejemplo, con el inestimable aporte de Jacques Morelenbaum en el cello y en la dirección musical, Caetano se involucraba mayormente con versiones de aquel legado brasileño, a menudo más hermosas que los temas originales. Pongamos por caso "Océano" (Djavan), "Chega de Saudade" (Jobim/De Moraes) o "Debaixo dos caracóis do seus cabelos" (Erasmo y Roberto Carlos).>
Nadie lo dice, acaso por caballerosidad -o porque su carácter casi totémico lo impide-, pero "CÉ" es un disco de sonido extrañísimo para la voz dulce y formidable de Veloso. Entre guitarras distorsionadas y baterías "latosas", la innata musicalidad y cadencia de su voz parece desnuda y perdida.
Si se comparase este material con, y regreso al caso, "Circulado Vivo", los resultados no serían auspiciosos: en éste, una agrupación "acústica" de seis músicos lo hacía sonar cómodo, en su ámbito natural y acorde a las características de su música; en "CÉ", Caetano parece inserto en un contexto desconocido, extraño y ajeno. Éste es el adjetivo más certero: ajeno. Así, salvo la excepcional "Minhas lágrimas", la lograda "Musa híbrida" y poco más, puede decirse que "CÉ" es un disco fallido, lo mismo que otros emprendimientos recientes de Veloso (especialmente, se insiste, el disco de versiones de temas norteamericanos).>
Pero, claro, nadie va a negarle al bahiano un talento finísimo, el elogio por sus propias ganas de experimentar a esta altura (aunque él refiere permanentemente decir que hay otros discos suyos igualmente "rockeros"); la vitalidad que significa "prohijarse" con músicos jóvenes y productores jóvenes y un sonido "joven" de los instrumentos. Aunque, por esta vez, nosotros vindiquemos los arcaísmos de Caetano, algo así como su lugar en el universo musical. Donde lo queremos de vuelta muchos, me animo a sostener, sin ánimo prejuicioso alguno, con más esperanza que perplejidad.>
Al Gran Rex, por cuatro
Veloso, que cumplió 65 años el 7 de agosto, llegará al teatro Gran Rex para brindar cuatro shows -27, 28, 29 y 30 del corriente-, en el marco de una gira de presentación por Latinoamérica que lo lleva por Lima (Perú), Bogotá (Colombia), San José (Costa Rica), Santo Domingo (República Dominicana), Guadalajara, Zacatecas y Distrito Federal (México). En los shows estará acompañado por una formación en plan power trio, en la que se encuentran Pedro Sá (guitarras), Ricardo Dias Gomes (bajo y piano) y Marcelo Callado (batería). "CÉ", además, está producido por su hijo Moreno, también músico.
Estanislao Giménez Corte[email protected]