El islamista Abdula Gul ha iniciado su mandato como undécimo presidente de Turquía bajo la advertencia de que la población seguirá muy atenta su gestión para verificar si cumple lo prometido en su juramento del cargo, especialmente el compromiso de respetar los principios laicos de la república.
El país amaneció hoy con la incógnita de cómo evolucionarán las cosas con un islamista en el más alto cargo del Estado, fenómeno inédito hasta ahora desde que en 1923 Mustafá Kemal, Atatürk, fundó la república de Turquía en base a los principios seculares.>
La elección de Gul ha abierto un amplio abanico de reacciones y, por primera vez, el rutinario acto de juramento del cargo, celebrado también ayer en el Parlamento de Ankara, dominó los titulares de la prensa local.>
Con el titular "Sr. Gul, no olvide nunca su juramento", abrió hoy el diario Radikal, mientras que el rotativo Hürryet titulaba a secas "El presidente número 11 y su juramento".>
Otros medios destacaban, asimismo, en primer plano el compromiso de Gul de defender la república secular y los principios kemalistas explícitos en el texto del juramento.>
No se recuerda haber visto que jamás antes, tras la asunción de un nuevo jefe de Estado, los comentarios de la prensa hayan aludido tan fuertemente al juramento.>
Según los observadores, este inusitado fenómeno se debe al escepticismo que despierta en importantes sectores de la sociedad turca el pasado islamista del flamante presidente.>
Y es que a pesar de su política moderada y proeuropeísta en los últimos cuatro años como ministro de Exteriores, los círculos laicos no olvidan que tan sólo una década antes Gul era un crítico de la práctica secular de la república turca y se oponía al ingreso de su país en la Unión Europea (UE).>