Un importante número de referentes del sector agropecuario de nuestra zona, se reunió ayer en la sede del Centro Regional del Comercio, Industria, Agricultura y Ganadería de Santo Tomé, a fin de tomar conocimiento del Mensaje N° 3339 del Poder Ejecutivo de la provincia de Santa Fe, a través del cual el gobierno -con fecha 2 de agosto del presente año- elevó a la Legislatura el proyecto de ley por el que se declararían sujetos a expropiación a todos los bienes inmuebles y muebles que la autoridad administrativa determine en el marco de ejecución del denominado Proyecto de Reconversión del Puerto de Santa Fe.
Tal cual se aclaró al principio de la reunión, dicho encuentro estuvo motivado porque, de llevarse a cabo el citado proyecto, afectaría a todos ya que abarcaría una amplia zona de islas, en las que actualmente se llevan a cabo actividades comerciales y laborales que son el medio de vida de mucha gente.>
"No sería lógico, que por una ley de expropiación perdamos nuestra fuente de trabajo y de recursos una mayoría de personas, dedicadas a esta labor desde hace muchísimos años", expresó anoche uno de los productores, quien aclaró también que el grupo convocado incluye tanto a propietarios como a puesteros, transportistas (fluviales y terrestres), consignatarios (remates, ferias), veterinarios y proveedores de insumos médicos, carniceros, matarifes y demás.
Atento a lo señalado, tras conocerse un informe sobre el proyecto gubernamental en sí mismo, se dio lectura a un petitorio, que con la firma de todos los presentes iba a ser elevado hoy mismo a los presidentes de las cámaras de Diputados y Senadores de la provincia de Santa Fe, Dr. Edmundo Barrera y Dra. María Eugenia Bielsa. Por eso mismo, cabe transcribir lo expresado en dicho documento, que tiene como objetivo primordial hacerles notar a las autoridades nombradas, "la inquietud del sector, derivada del conocimiento del Mensaje N° 3339 del Poder Ejecutivo, por el cual se eleva a la Legislatura provincial un proyecto de ley que autoriza la expropiación de una importante superficie de islas aledañas o cercanas al futuro emplazamiento del puerto de Santa Fe".>
"Sin perjuicio de apoyar de manera ferviente el traslado del puerto al sitio elegido con tal fin, comprendiendo y aceptando la necesidad de la expropiación de los terrenos necesarios para concretar dicho propósito, debemos manifestarle nuestra contradicción respecto de los motivos que encaminan a la expropiación de una superficie de 25.000 hectáreas de islas privadas aledañas o cercanas al futuro emplazamiento", se describe.
"En primer lugar, debemos señalar una objeción de naturaleza jurídica, a partir de la apreciación de que la construcción del puerto implicará un agregado de valor a los inmuebles comprendidos en el proyecto, que no debería ser captado por los particulares propietarios de los mismos", aclaran también los actuantes. Luego explican: "En general, toda obra pública agrega valor a los bienes inmuebles de la zona a la que sirve, sean estos caminos, canales, puentes u otras obras de infraestructura, sin perjuicio de lo cual las expropiaciones se remiten solamente a los terrenos comprendidos en su traza".
A posteriori remarcan lo siguiente: "Utilizar un criterio distinto en el caso particular que nos ocupa, significaría tratar a los propietarios de los terrenos comprendidos, con un diferencial que estaría violando su derecho de igualdad ante la ley". A continuación, indican que corresponde señalar "una objeción de naturaleza económica y social", porque la superficie comprendida "incluye explotaciones ganaderas -algunas con hasta cien años de antigüedad-, que en la actualidad albergan aproximadamente 18.000 cabezas de ganado vacuno, que provienen en gran medida de campos destinados a la agricultura, generando medios de vida y puestos de trabajo, ya sea para sus propietarios, como para puesteros, peones, profesionales".
Ellos, agregan, son quienes están integrando el sector "en la parte que le toca en la cadena agroindustrial de la carne", con el beneficio adicional "de mantener su superficie controlada de malezas y alimañas", así como también, "en buena medida", ayudar "con la Policía de islas, a ejercer el control de la depredación de la fauna y flora de ese preciado vergel natural".>
"Hay que puntualizar que, fuera del área destinada al futuro puerto y sus accesos, el destino de las islas no puede ser demasiado distinto del actual, en cuanto a las posibilidades de explotación, máxime teniendo su emplazamiento entre dos ríos que no son navegables por buques de gran porte, debido a su escasa profundidad, como lo son el Paraná Viejo y el Coronda, que hacen impensable la proyección de otros emprendimientos de tipo portuario en su recorrido", se añade puntualmente en el texto elaborado por los representantes del sector agropecuario y elevado a ambas Cámaras.
"En función de ello, resulta poco probable que las islas en cuestión cambien esencialmente su valor, salvo en el punto específico del emplazamiento del puerto", completan los peticionantes el concepto anterior, a la par que hacen la siguiente aclaración: "Considerando impracticable el proyecto del Parque Provincial, de acuerdo a la ley N° 12.175 -por no darse las condiciones materiales de su normativa-, si adheriríamos a la inclusión de estas islas y también de todas las islas del valle aluvional del río Paraná, según lo establecido en el inciso 7 del artículo 20 de dicha norma, como Reservas Privadas de Uso Múltiple, de manera de proteger el único gran ecosistema natural que sobrevive en la provincia de Santa Fe, sujetando a normas conservacionistas su explotación económica".
Ariel Durán-Sergio Ferrer