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Las tradicionales "escuelas taller" recibían sólo a los varones de las escuelas primarias, mientras las niñas quedaban en el aula realizando actividades prácticas. Esos talleres donde se enseñaba carpintería, mimbrería, herrería o aeromodelismo perdieron identidad a partir de la Ley Federal.
Es que todas las actividades manuales se unificaron en el área de Tecnología: las clases pasaron a ser mixtas y dedicadas a conocer el proceso de creación de objetos, a fabricar proyectos tecnológicos sencillos, desentrañar las tecnologías cotidianas y entender su interrelación con el hombre.>
"La historia de los talleres tenían que ver, antes de la Ley Federal, con una etapa de preparación pretécnica, donde se formaba a los chicos en oficios. Después de la transformación educativa, se modificó la dinámica: antes venían los varones solos, ahora asisten también las nenas, y se usan para variadas actividades de Tecnología", explicó Sergio Monteporsi, director del Taller N° 74 Antonio María Pizzurno, ubicado en Roque Sáenz Peña 2867, del barrio Roma.>
Según señaló, la reestructuración de los talleres quedó en el plano curricular y no fue acompañada por una readecuación edilicia que modifique los espacios. En total, son 200 escuelas taller en la provincia, y 26 de ellas se ubican en nuestra ciudad. Son de carácter oficial, poseen edificios propios y cargos docentes asignados.>
"Antiguamente, se trabajaban las especialidades, ahora el instrumental se usa a veces y de acuerdo al proyecto tecnológico, con el problema de que los salones quedaron chicos para recibir a todo un curso de 30 alumnos, ya que habían sido construidos para 10 ó 15 varones", destacó.>
Ese taller congrega a los estudiantes de EGB 1 y 2 de unas ocho escuelas que van rotando los días de uso. Sin embargo, Monteporsi advirtió que son los docentes los que deben ir a las escuelas, ya que a éstas se les complica el traslado de los alumnos. "Sólo oportunamente vienen los chicos acá, si es que necesitan usar las herramientas", dijo el director.>
Por ejemplo, los chicos de escuela Cristo Obrero van al taller 74 para confeccionar 200 borradores, en el marco de un proyecto institucional.>
Ahora que existe un nuevo auge de la enseñanza de oficios, los talleres para EGB quieren recobrar su identidad. Para esto, necesitan reestructurar y ampliar sus instalaciones e incorporar herramientas más modernas.
"Necesitamos adaptar salones y actualizar el instrumental, porque estamos atrasados 30 años. Hay momentos, que asisten tres escuelas a la vez y no tenemos dónde ubicar a los alumnos", dijo.>
La sala de máquina es pequeña y caben pocas personas. Si bien está en buenas condiciones, el edificio denota falta de mantenimiento. Aún se puede observar la marca de la inundación de 2003 en sus paredes. "Lo que pasa es que el arreglo se hace gracias a los maestros y cooperadores", indicó Monteporsi.>
Prácticamente calcada, es la situación del taller N° 199, sito en Santa Cruz 6600, del barrio Yapeyú. Allí hacen sus prácticas de tecnología unos 1.200 alumnos de las escuelas N° 1109, ubicada a escasos metros del taller, y N° 1234 de San Agustín.
Su directora, Alejandra Chorvat, inició trámites ante el Fondo de Asistencia Educativa (FAE) y la Región IV de Educación. "Sólo recibimos fondos de la Región IV porque el FAE no tiene recursos debido a que el municipio no paga las deudas", dejó en claro.>
El Taller 199 no posee teléfono ni computadora. Los pabellones sanitarios están en muy mal estado: falta ventilación, hay filtración de humedad y desprendimientos de cielorraso.>
Los salones de taller son chicos y se necesita construir, al menos, uno más. También pidieron un cerramiento interno para ubicar la dirección y nuevas herramientas como un "horno pizzero y materiales". La única máquina que poseen es una sierra sinfín, las demás están obsoletas.>
Los cambios introducidos por la ley federal se aplicaron de manera distinta respecto de las actividades manuales. Hay casos en que los profesores de taller trabajan en conjunto con las docentes de actividades prácticas. En otros, los maestros se dividen las clases y desarrollan, cada uno por su lado, un trabajo disímil en el área de Tecnología.
También quedó a criterio de cada escuela cómo se vincula con los talleres: muchas instituciones directamente dejaron de enviar a los chicos a esos espacios.
Los directores consultados advirtieron que los talleres de trabajo manual no figuran en el documento de consulta que el Ministerio de Educación bajó a las escuelas para el debate por la futura ley de educación provincial. "Ya no figurábamos en la ley anterior, pero hoy el panorama cambió y, a pesar de que la enseñanza de oficios está en auge, tampoco nos tienen en cuenta esta vez", se quejó Alejandra Chorvat.
De la redacción de El Litoral