Mesa de café
En gustos no hay nada escrito

Hoy no hace tanto frío y como para celebrar los nuevos calorcitos se nos ha ocurrido reforzar el café con un aperitivo, ya que no hay nada más reconfortante que compartir en el bar de siempre una copa con los amigos. Quito se ha portado y ha acompañado la bebida con una abundante picada. Los tragos nos han estimulado y hablamos con más locuacidad que de costumbre. La proximidad de las elecciones estimula la verborragia.

José insiste con que el peronismo va a retener la provincia y la ciudad. ¿Te parece que es lo mejor que nos puede pasar?, le pregunto, y me responde diciendo que los únicos que están en condiciones de gobernar la provincia son los peronistas. Según él, el Frente Progresista es un rejuntadero y si les tocara llegar al poder se van a terminar peleando todos contra todos... como ya lo hicieron en los tiempos de la Alianza.>

Abel, que al escucharlo casi se traga el carozo de una aceituna, le recuerda que el peronismo fue el inventor de los frentes en la Argentina: -El Frejuli fue un aporte de ustedes a las costumbres cívicas de los argentinos, incluido López Rega, Isabel y Lastiri.>

-Son los argumentos de los gorilas de siempre -retruca José.>

-Yo no sé si seré gorila -responde Abel-, pero lo que sé es que lo que digo es la verdad...>

-Nosotros hacemos frentes pero son frentes nacionales... argumenta José.>

Marcial, que hasta el momento no había abierto la boca, interviene para señalar con ecuanimidad: -Resulta que cuando los peronistas se juntan, el frente es nacional, aunque estén Alsogaray y Patti en sus filas; pero cuando los no peronistas lo hacen, el frente, por definición, es la antipatria...>

-Por este camino van a terminar defendiendo a la Unión Democrática -señala José.>

-A nadie se le ocurre semejante cosa -digo yo-, pero admitamos que el único problema que tuvo la Unión Democrática fue haber perdido las elecciones.>

-La perdieron de la mano de Braden, la Sociedad Rural y la Unión Industrial.>

-Y ustedes ganaron de la mano de los nazis, apunta Abel.>

Como para contribuir a la confusión general sugiero que en Santa Fe la Unión Democrática se va a redimir en el 2007 de la derrota sufrida en 1945.>

-No es lo mismo -dice Marcial, que simpatiza con los socialistas.>

-Son exactamente lo mismo -refuta José- incluido el Partido Comunista.>

Quito se ha acercado a la mesa, ha apoyado la bandeja en una silla y escucha en silencio, frunciendo el ceño como si le costara entender lo que se está diciendo. Como para descomprimir un tanto la aspereza del debate, Marcial le pregunta a Quito qué opina como peronista de lo que se está hablando.>

-Ustedes saben que yo de política entiendo poco, pero lo único que sé es que gane el que gane yo tengo que trabajar lo mismo todos los días porque ningún candidato me va a dar de comer.>

-No te vayas a creer -corrige José-, hay varios que comen de la mano de los candidatos.>

-Pero vos Quito siempre dijiste que sos peronista.>

-Soy peronista desde siempre -admite-, lo soy desde que era chico.>

-¿Y se puede saber por qué te gustaba Perón?, pregunta Abel.>

-A mí Perón me gustó desde el primer día que lo vi, porque los militares siempre me gustaron.>

-Pero no todos los militares son lo mismo, señala Abel.>

-No sé si son o no son lo mismo -responde Quito-, para mí todos son patriotas y yo nunca viví mejor que cuando ellos gobernaron.>

-¿Con Perón incluido?>

-Con Perón incluido.>

Erdosain