Lucio Aneo Séneca nació en Córdoba (España) en el año 4 d.C. Vivió en Roma, adhiriendo en principio al pitagorismo, y después al estoicismo, del cual sería uno de los principales exponentes. Dedicado a la carrera política, llegó a ser senador. Bajo Claudio, vivió exiliado durante ocho años en Córcega, bajo el cargo de adulterio, y cuando regresó a Roma fue preceptor de Nerón.
Sus "Diálogos", no son conversaciones, como las platónicas o las ciceronianas. "Responden formalmente a las diatribas utilizadas por las escuelas cínica y estoica, e incluso por los escritos neotestamentarios", especifica Antonio Tursi en la introducción de su traducción a los "Diálogos I" que acaba de editar Losada, en versión bilingüe latín-castellano, y que comprende: "De la brevedad de la vida", "De la constancia del sabio", "De la vida feliz", "Del ocio", "De la providencia" y "De la tranquilidad del ánimo".>
Se trata de temas morales, en los cuales partiendo de la constatación realista de la condición humana se indaga sobre la manera más sabia de enfrentar la existencia. Son escritos dedicados a una persona en especial, con quien se establece una conversación íntima, en un claro antecedente de esa "conversación libre y amistosa" con que Montaigne muchos siglos más tarde dará forma al género ensayo.>
En "De brevitate vitae" considera la variable extensión de la vida, según la sabiduría con que se sepa aprovechar del tiempo. En "De Constantia sapientis", "De tranquillitate animi" y "De otio", se busca un equilibrio entre la contemplación, la vida retirada, el crecimiento individual y la vida pública, el compromiso del civis romano. Se demuestra cómo el sabio es superior a cualquier injurio u ofensa. En "De providentia" se intenta justificar la constatación de que la suerte favorece a menudo a los malvados, considerando al hecho como una prueba que envían los dioses para juzgar y afirmar el carácter de los virtuosos.>