A veces, no se sabe por qué razón hay gente que se esmera por complicar las cosas en vez de tomar las riendas del asunto y dar una solución. Estas son las típicas personas -hombres y mujeres por igual- que en vez de hacer un camino lineal deciden dar vueltas y vueltas para no llegar a ningún lugar; o aquellos que necesitan que "todos" estén a su alrededor, que otros resuelvan lo que ellos no saben hacer -porque prefieren hacerse los que no saben hacer- y quedar, finalmente, en ese papel de víctimas diciendo que estuvieron, que vivieron o sufrieron tal o cual episodio. A todos estos, hay que esquivarlos; pero, lamentablemente, el destino siempre se ocupa de interponerlos en el camino a pesar de que uno no los elija.
Son muy molestos y a veces generan rechazo. Como para no, les encanta tener el título de "pobre tipo o pobre mina" para que los demás se apiaden de ellos, les resuelvan los problemas generados por su propia incompetencia, egoísmo y falta de capacidad para ver más allá de su ser. Y, lo peor de todo, es que siempre logran su objetivo: ser centro de atención de los débiles y protectores que están muy atentos y listos para responder ante el primer llamado insistente y desesperado.>
Es que no aceptan que "los otros" tienen derecho a vivir con mayor simpleza y les encanta tener a todos zumbando y preocupados a su alrededor. Sólo están interesados en ellos mismos y no hay nada ni nadie -amigos, hijos, padres, hermanos, compañeros de trabajo, etc.- que sea más importante.>
Ante estas situaciones, es necesario hacer un llamado a la solidaridad y solicitar a todos los que conozcan a un "dependiente molesto" que establezcan una vía de contacto -correo electrónico, teléfono, etc.- para que estos individuos se junten, formen una asociación y se aguanten mutuamente. Quizás así, dejen tranquilos a los que, realmente, eligieron vivir en paz.>