El "faltazo" de ayer del líder cegetista Hugo Moyano a la apertura de un seminario en la sede de la central obrera, sumado a sus declaraciones previas planteando reservas en cuanto a la candidatura presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, tensaron las relaciones del camionero con la Casa Rosada y son la manifestación de una estrategia de marcación de territorio.
"Apoyamos la candidatura de Cristina porque va a ser la continuidad con algunos matices, pero algunos tenemos nuestras dudas y preocupaciones porque al presidente lo conocemos pero a la candidata no. Y no vamos a aceptar todo con los ojos cerrados", había advertido Moyano el miércoles. >
Mientras se reconocía el malestar generado en el entorno presidencial por este comentario, Moyano sumó ayer un nuevo elemento, dejando plantado al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con quien debía compartir la apertura del seminario.>
Pese a que en el gobierno admitieron conocer cierta "distancia" del líder sindical con la candidata oficialista, esta semana el kirchnerismo pareció tomar nota de que Moyano está dispuesto a fijar un límite a un debate viejo subterráneo con el poder central.>
Esa pulseada tiene varias aristas. Pero asumió particular relevancia cuando desde la Casa de Gobierno, especialmente a través de la jefatura de gabinete, se dejó trascender que Cristina veía con buenos ojos al metalúrgico Antonio Aló para la renovación de la cúpula de la CGT.
Ese nombre también comenzó a competir con el del titular de la Uocra, Gerardo Martínez, el dirigente sindical que trabajó especialmente para que la primera dama tuviera una protagónica participación en el plenario de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se celebró en Ginebra, en junio pasado. >
Sucede que el mandato de Moyano al frente de la central obrera vence en julio del año próximo. Ese recambio abrió hace tiempo un debate interno en la CGT sobre el vínculo que el nuevo gobierno intentará recrear con la cúpula sindical.>
Junto a la discusión por la sucesión, en el entorno de Moyano también aceptan que la posición del gobierno, aparentemente permeable a otorgar la personería gremial a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), contribuyó a agitar las aguas del malestar del dirigente camionero. >
Esta semana, la CTA convocó y protagonizó una masiva movilización en el centro de la ciudad de Buenos Aires por su antiguo reclamo de reconocimiento de personería y para insistir con el pedido de apertura de un debate formal sobre la distribución de la riqueza. >
Pero el mensaje de Moyano también encierra otras interpretaciones, que no contradicen la anterior. Para dirigentes de su entorno, se trata de advertir que no se frenarán los reclamos.
"No dejaremos de pedir paritarias ni resignaremos una política de movilidad salarial para activos y jubilados", dijo un dirigente, citado hoy por el diario La Nación. Y enfatizó la postura de que "la inflación no se produce por el gasto público sino por los formadores de precios".>
La CGT se atribuye haber recuperado una parte de las reformas a la legislación laboral (quedan pendientes de aprobación en el Senado proyectos del diputado y abogado cegetista Héctor Recalde), pero no fue aprobada la iniciativa que modifica la ley de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART) ni se sabe si el Ministerio de Trabajo dictará la normativa que ponga fin a la llamada doble indemnización. >
En dos encuentros realizados en los campings del Sindicato Argentino de Televisión (SAT) y de los mecánicos del Smata, Moyano recibió un amplio apoyo a su gestión al frente de la CGT, que hizo olvidar a las cada vez más esporádicas reuniones de "mesa chica" cegetista que, en teoría, debía acotar su poder y las quejas de una veintena de sindicatos contra la política de encuadramiento sindical del camionero, que sigue apoderándose de sus afiliados. >
Demandas
Las demandas sindicales continúan a pesar de que la relación con el presidente Néstor Kirchner sea buena. Porque en el pensamiento de Moyano no sólo figuran los pedidos de aumentos de sueldos. La CGT quiere participación política en el gobierno, ya sea en la lista de diputados nacionales (que aún no se escribió) como en el gabinete.
El presidente del bloque de diputados bonaerenses del Frente para la Victoria, Fernando Navarro, pidió esta mañana al titular de la CGT, Hugo Moyano, "quedarse tranquilo porque las dudas (Cristina) las resolverá positivamente".
Las dudas que pueda plantear la candidatura de la senadora Cristina Fernández de Kirchner, "se van a eliminar" a medida que transcurra el tiempo y "Cristina va a ser una presidenta que va a conducir los intereses de los argentinos, priorizando a los trabajadores", dijo Navarro en respuesta a declaraciones realizadas por Moyano. "Es sano y legítimo plantear las dudas de forma racional", afirmó el referente kirchnerista.
Redacción de El Litoral/CMI