XVIII Congreso Argentina CREA
El agro hace su aporte a un proyecto de Nación
Foto gentileza CREA.. 

Con el lema "El campo trabajando más allá del campo", los integrantes del Movimiento se pusieron a pensar cómo las empresas agropecuarias pueden impulsar el desarrollo económico, social y cultural de su entorno. Unos 3.800 asistentes colmaron durante tres días el estadio Orfeo de la ciudad de Córdoba.

Juan Manuel Fernández[email protected] Especial

Con la mirada puesta en la relación que el sector agropecuario tiene -y quiere tener- con el resto de la sociedad, pero sobre todo en cómo las empresas pueden contribuir al desarrollo comunitario, el Movimiento CREA (Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola) realizó su XVIII Congreso, en la ciudad de Córdoba, bajo la consigna "El campo trabajando más allá del campo".

Desde el miércoles 5 hasta el viernes 7 de septiembre el moderno Estadio Orfeo de la capital mediterránea albergó a unos 3.800 asistentes, entre los que se contaron miembros de los 192 Grupos CREA de todo el país y sus invitados: referentes sociales de cada región como maestros, funcionarios y comunicadores. Como si fuera poco, unas 2.300 personas también siguieron las disertaciones, en vivo y en directo, a través de Internet, desde lugares como Australia, Francia, México, Perú, Ecuador y Brasil.

A grandes rasgos, los ejes del encuentro apuntaron a pensar cómo deberán adaptarse las empresas ante un futuro cambiante; cómo será el ambiente en el cual se desempeñarán y de qué modo preservarlo; y, sobre todo, determinar los mecanismos mediante los cuales la actividad privada agropecuaria sea "creadora de entorno", es decir, de qué manera participar activamente en el desarrollo comunitario y social de su zona, además del económico.

La apuesta va más allá de lo técnico. El filósofo Santiago Kovadloff, asesor de la Comisión Organizadora, sostuvo que el campo "es un proveedor de pautas de organización social" y un "referente de organización para el futuro del país".

En la senda del desarrollo

Cuatro años transcurrieron desde el anterior congreso, que se celebró en Mar del Plata en 2004. Desde entonces maduraron programas como EduCREA, mediante el cual unas 112 escuelas en 10 provincias son apadrinadas por grupos del movimiento; el programa Líderes, que ya lleva su tercera promoción de egresados capacitados para liderar procesos de cambio en sus comunidades, mediante proyectos sociales, políticos o educativos; así como el trabajo conjunto con la Fundación Conin en la lucha contra la desnutrición infantil.

Ahora, en Córdoba, se anunció la puesta en marcha de un nuevo emprendimiento, el programa Crear Confianza. El objetivo es generar más y mejores vínculos entre los diferentes actores del quehacer comunitario -gobierno, empresas, entidades intermedias- para impulsar el desarrollo en forma conjunta.

Rafael Llorente, presidente del Congreso, propuso en el arranque mismo que la ocasión "sea un lugar de encuentro y reflexión a largo plazo", y le propuso a los presentes "pensar en grande, ir por más, soñar entornos favorables". El propósito, dijo, es "salir impulsados a la acción".

Mientras, en las pantallas podía leerse uno de tantos mensajes a los hombres de campo: "- tenemos la responsabilidad moral de estar en la fragua donde se modela un nuevo mundo-".

Atentos a los nuevos tiempos

Pero además de la búsqueda en el estrechamiento de los vínculos con el entorno, el XVIII Congreso CREA apuntó a anticipar los cambios que se producirán en el mundo y de cómo deberán manejarse las empresas agropecuarias para enfrentarlos.

Sergio Melnick, ex Ministro de Planificación de Chile y director de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, anticipó que el caudal de información crecerá exponencialmente y que no será posible conocerlo, sino que sólo habrá que saber relacionarse con él. Por ejemplo, mencionó que actualmente el conocimiento humano se duplica cada 4 o 5 años, mientras que en el año 1.500 sucedía cada 250; o que una edición dominical del New York Times contiene más conocimiento del que podría haber acumulado en toda su vida un hombre del siglo XVII. Además, advirtió que en tiempos de comida chatarra también hay "conocimiento chatarra", sobre todo en la web, y recomendó: "lo importante es administrar el conocimiento, relacionarlo y hacer la síntesis".

A su turno, el economista Federico Sturzenegger aseguró que no existen señales de que el crecimiento económico global vaya a revertirse, pero advirtió que habrá que estar preparado para aprovecharlo. Contrariamente a la idea de Malthus de que los recursos se agotan a medida que el mundo crece, postuló la "regla de Kremer" que confirma que "cuantos más somos, más aumenta el ingreso per cápita mundial", gracias al impulso tecnológico.

Tras un repaso estadístico, demostró que la tendencia de los precios agrícolas en realidad es bajista en los últimos 30 años, pero que la renta se manifiesta en forma contraria gracias a la innovación tecnológica. Esta característica, aseguró, "exigirá flexibilidad ante el cambio" y agregó: "en Argentina el campo es un referente de esta capacidad de adaptación". Pero lejos de promover el relajamiento de los chacareros, les llamó la atención: "no es el momento de dormirse, sino que hay que pensar en la innovación tecnológica".

La educación, una prioridad

El Programa EduCREA nació en el anterior Congreso de 2004 y hoy articula los esfuerzos de miembros de más de 60 grupos CREA que asumieron el compromiso de contribuir con la escuela de su zona o su área de influencia.

Las escuelas, de naturaleza muy variada -la mayoría son agro técnicas, pero hay también desde jardines de infantes hasta institutos terciarios- comparten el empuje potenciado por el aporte de su CREA padrino y de varias empresas de primera línea en términos de capital físico, humano y social. Así, las escuelas se pintan a nuevo, docentes y directivos se capacitan en gestión, o los alumnos de las agrotécnicas aprenden técnicas como el monitoreo de cultivos.

Afortunadamente, cada vez son más las empresas e instituciones que se acercan a CREA para explorar formas de integrar su colaboración. Pero aun más importante que todo este aporte es el estímulo a la iniciativa de muchos directivos y docentes, que sienten que no están a solas con su vocación para impulsar la educación argentina.

Impulsores para la acción local

Desde 2005 el Movimiento CREA desarrolla el Programa Líderes con el objetivo de capacitar, motivar y darle a todos los participantes las herramientas necesarias para que puedan lograr un proyecto que pueda influir en su comunidad local.

Con una duración de 18 meses, el cronograma de capacitación está segmentado en dos años: a lo largo del primer ciclo, se estudian una serie de materias dirigidas a aportar conocimientos y herramientas necesarias para la elaboración de un Proyecto que el participante debe poner en práctica a lo largo del segundo año.

Así, se busca que éstos puedan influir positivamente en su entorno aportando conocimiento a la sociedad en la que viven, que actúen con eficacia sobre su comunidad y concreten sus ideales de protagonismo social y/o político.

Quizás la acción más impactante de uno de los Líderes capacitados por CREA fue la que realizó se realizó en marzo en la localidad cordobesa de Alejandro Roca. Allí, Sebastián Deym consiguió que un productor local donara una hectárea de maíz; a su vez convocó a 120 alumnos de la escuela para que cosecharan los choclos a mano y a una empresa para que les pague a los chicos por la tarea y, además, compre la cosecha a un precio simbólico, dinero se que donó a una institución de discapacitados. Como resultado final, los 100.000 choclos se transformaron en 33.000 raciones de comida para comedores comunitarios.

Crean o no

El Movimiento CREA está compuesto por 192 grupos distribuidos en 17 regiones de todo el país, entre los cuales suman 1800 socios más 200 asesores y técnicos. En total, trabajan más de 3.900.000 hectáreas.

A su vez, la entidad aporta, según las actividades, entre el 6 y el 20 % a la Producción Nacional.