De Santa Fe hacia adentro

Eloy Rodríguez

El electo gobernador de la Provincia de Santa Fe, Hermes Binner, manifestó no tener predilección por ningún candidato a la presidencia de la Nación, con la lógica excepción de su apoyo a Rubén Giustiniani, presidente del Partido Socialista, como eventual candidato a vicepresidente de Elisa Carrió.

Según parece, la estrategia del nuevo mandatario provincial es evitar los roces con el gobierno nacional, presumo que con la sana intención de obtener algún logro a través de la vía de la concertación.

Desde el cristal de la política agropecuaria, Hermes Binner, entre una de sus primeras medidas, trataría de encontrar los mecanismos que aseguren una normal gobernabilidad.

Esta fundamentación se basa en que si bien obtuvo mayoría en la Cámara de Diputados, 28 frentistas contra 22 justicialistas, en Senadores la mayoría corresponde a estos últimos, que obtuvieron 13 escaños contra 5 del Frente Progresista Cívico y Social y 1 de la U.C.R. (Felipe Michlig, por San Cristóbal, opositor de la fuerza liderada por el futuro gobernador).

Y si circunscribimos el análisis a los tres departamentos del norte santafesino con el mayor rodeo vacuno (San Cristóbal 1.400.000 cabezas, 9 de Julio 900.000 y Vera con 920.000 animales, conforme a la última vacunación antiaftosa), todos con senadores justicialistas, que representa casi el 43% del stock provincial, el esfuerzo de gobernabilidad deberá ser compartido por oficialistas y opositores.

Todo indicaría que las acciones irían encaminadas hacia una mayor asignación presupuestaria destinada al Ministerio de Producción de la Provincia.

El desafío será como insertar las economías regionales dentro de un panorama nacional caracterizado por la permanente intervención de los mercados (restricción exportadora, compensaciones, subsidios, control de precios, etc.) que obligó al sector, por ejemplo, a la liquidación de vientres y a perder óptimas superficies en manos de la agricultura.

El futuro senador nuevejuliense, Ing. Hugo Terré, ha manifestado su preocupación por el pantagruélico aporte que en conceptos de retenciones agrícolas realiza el Departamento 9 de Julio: $ 70.000.000 anuales, de los cuales 25 millones corresponden al Distrito Villa Minetti, mientras la contrapartida nacional se expresa a través del asistencialismo. Esto exhibe un desprecio por la federalización que correspondería en directa relación con lo tributado.

Y, quizás, el mas arduo trabajo consista en la lucha para que el productor agropecuario deje de ser la constante variable de ajuste; en que el eslabón más poderosos de la cadena comercial abandone su permanente usurpación de la renta agraria y procurar un justo derramamiento de los ingresos fiscales.

Las tierras del norte valen mucho menos que la ubérrima tierra sureña, pero el esfuerzo del chacarero, a través de tecnología, genética y trabajo amanuense, debería tener la rentabilidad que merece.

A pesar de la crisis energética, de la falta de combustibles, las falencias infraestructurales, la sequía, el crudo invierno, las numerosas heladas, la falta de pastura y el intervencionismo nacional, el productor de esta zona arrinconada se las ingenió para no dejar de producir.

El país es soja dependiente en desmedro de un tradicional sistema ganadero, que cada vez es menos bucólico por que cada vez hay menos superficies destinadas a la explotación pecuaria.

�Cómo insertar una política agropecuaria Santa Fe hacia adentro cuando todo se decide en forma solipcista y arbitraria?. Es el desafío del nuevo gobernador.