Eduardo Néstor Esteban. Prof. de Virología de la FCV-UNCPBA[email protected]
Sin duda, la más evidente manifestación clínica de la infección por el BLV es el cáncer linfático inducido por el virus que se designa linfosarcoma, este tiene 100% de mortalidad. El linfosarcoma se agrega en los tambos con los mayores índices de infección por el BLV. Como consecuencia, las pérdidas económicas por mortandad se concentran en estos establecimientos. La estimación de la pérdida no se limita a cotizar el costo del animal muerto sino que también debe incluirse la merma de un ternero y la merma de producción lechera a lo largo de unos 10 meses.
Algunas publicaciones indican que la infección por el BLV tiene consecuencias negativas sobre el sistema inmune del bovino y por lo tanto, aumenta la susceptibilidad a infecciones por otros agentes afectando los índices productivos y reproductivos. El corolario es que hay una mayor frecuencia de reposiciones de animales infectados que de animales libres de infección por el BLV, Estas consideraciones indican que el impacto económico directo de la infección por el BLV puede ser mucho más extenso que el que se estima por muerte por linfosarcoma.
La infección por este virus es causa frecuente de fracaso de negocios para vender vaquillonas a compradores extranjeros. Si bien no se ha hecho una estimación del monto global que representa esta pérdida, debe considerarse que una vaquillona podría venderse en el mercado internacional a un precio superior al del mercado interno, a condición de estar libre de infección con el BLV.
Los programas de control se basan en la detección de los animales infectados y su eliminación inmediata del tambo. Con estos programas no existe una conveniente relación costo/beneficio en rodeos de alta prevalencia, aún a pesar de que es en estos tambos donde se concentran las pérdidas económicas. Actualmente, es la selección de animales genéticamente resistentes al BLV el procedimiento que emerge como la única alternativa de control aplicable en estos casos.
La ventaja principal del procedimiento de selección genética radica en que no es necesario eliminar los animales infectados por el BLV no bien son detectados ni se requiere su separación. El saneamiento se hace en 2 fases programadas, en la Fase 1 del plan se reemplazan los animales más riesgosos de transmitir el virus por animales seleccionados genéticamente. El reemplazo se hace con el ritmo de las reposiciones normales en cada tambo. La Fase 2 del plan comienza cuando todos los animales riesgosos de transmitir el BLV se han eliminado. En esta fase se reemplazan los animales resistentes con mínima infección que aún queden en el rodeo por animales libres del BLV, siempre con el ritmo de las reposiciones del tambo. La posibilidad de que los animales libres del virus se infecten por contacto con animales con mínima infección es muy remota si se contemplan las normas higiénicas básicas de manejo. Luego de 2 exámenes serológicos consecutivos negativos, el tambo es declarado libre de infección por el BLV.
El Plan de Control del BLV basado en la intervención genética podría en forma adicional aumentar la resistencia de la población bovina a enfermedades de conocido impacto económico como la mastitis. Existe información científica que indica que los marcadores genéticos de resistencia o susceptibilidad al BLV son también marcadores de iguales condiciones respecto a la mastitis.
La obtención de los animales resistentes puede lograrse utilizando toros que posean la genética de resistencia. Estos toros seleccionados se utilizan para servicio directo o inseminación artificial de las vacas del tambo bajo control. Los toros pueden genotipificarse obteniendo DNA a partir de una muestra de sangre o de muestras de semen congelado. Lo ideal es disponer de toros homocigotas para el factor de resistencia, de esta manera el 100% de su descendencia será resistente. Si sólo se dispone de toros heterocigotas el 50% de su descendencia será resistente.
La Provincia de Santa Fe nos ha solicitado un programa de control del BLV con aplicación de la selección genética en los tambos que lo necesiten. Si este programa es aceptado, integraría un Programa de Áreas Estratégicas (PAE) que es coordinado por el Dr. Mario Poli, investigador del INTA-Castelar. Esta integración haría posible la financiación a través del FONCYT (Fondo Nacional para Ciencia y Técnica) del 50% de los 3 primeros años del programa que hemos propuesto. Esta etapa preliminar nos permitiría: 1) conocer tambo por tambo santafesino la situación epidemiológica del BLV. 2) verificar en un importante número de animales, bajo condiciones naturales, las premisas básicas en las que se apoya el plan de control con intervención genética y 3) transferir todos los elementos tecnológicos necesarios a los laboratorios de diagnóstico veterinario y a los veterinarios corresponsables sanitarios.
Luego de este período de 3 años en que la Provincia prepara sus propias fuerzas para la etapa específica del Programa de Control, estaríamos en condiciones óptimas para un arranque ordenado, uniforme en toda la Provincia y que aportará resultados verificables ya en el corto plazo. Es necesario comprender que un plan basado en la selección genética no será menor a los 10 años de extensión y que su efectividad dependerá de la aplicación, transferencia y adopción de las tecnologías adecuadas.
Beneficios
El principal beneficio del Plan de Control será que tanto Santa Fe como las firmas que lo adopten adquirirán un nivel sanitario diferencial que se traducirá en beneficios económicos. Estos beneficios son: 1) Reducción de pérdidas económicas directas por el BLV en los tambos santafesinos, 2) Prevención de pérdidas económicas indirectas potenciales por el BLV. 3) Nuevas alternativas para el marketing de los productos lácteos. 4) Acceder a los negocios internacionales de venta de vaquillonas, las cuales pueden ofrecerse con genética de resistencia al BLV. 5) Generar negocios a nivel nacional e internacional para la venta de semen y embriones portadores de resistencia al BLV.