Pablo Adreani. Analista del Mercado de Granos
Las sucesivas intervenciones virtuales efectuadas por el Gobierno en estos últimos tiempos están provocando un divorcio cada vez mayor entre los precios del trigo en el mercado internacional y los valores del cereal en el mercado argentino.
Ya hubo un llamado telefónico del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, a los integrantes de la cadena comercial de trigo, tres semanas atrás, lo que había provocado una baja de los precios de 20 dólares por tonelada en nuestro mercado, alejándonos de la tendencia mundial.
Luego, las sucesivas subas en Chicago y la necesidad de trigo físico por parte de los molinos locales no pudo ser soportada por el mercado y se produjo una corrección alcista en los precios del cereal disponible y futuro para enero de 2008. Esta semana suponemos que existió otro llamado, pues el miércoles el trigo en Chicago cerró con subas de 15 dólares por tonelada, mientras que en la Argentina, las posiciones tanto disponibles como futuras en el Matba (Mercado a Término de Buenos Aires) casi no tuvieron cambios. Incluso, hubo ligeras bajas en las posiciones de 2008.
Podemos inferir entonces ante cada reacción opuesta de nuestros precios con respecto a la tendencia internacional, que hubo algún "llamadito" oficial para calmar los ánimos y frenar de alguna manera la firmeza del mercado. Pero lo sucedido en estas últimas semanas demuestra que no se puede tapar el sol con las manos.
Desde el punto de vista de los fundamentalistas del mercado, vemos que la suba del trigo a nivel internacional parece no tener freno ante los pronósticos de falta de lluvias en Australia y en la Argentina. Los precios sobre Chicago están alcanzando los máximos de la década, superando los 309 dólares por tonelada en la posición setiembre y 305 dólares por tonelada para la posición marzo 2008.
En la Argentina estamos viendo los máximos de contrato para el trigo en cualquier posición, tanto cosecha vieja como nueva, de los últimos 10 años. El disponible se acerca a los 190 dólares por tonelada y debería estar más cerca de los 200 dólares por tonelada. Si no llega es más por la intervención, hasta el momento virtual, que por el real comportamiento del mercado.
Hay que remontarse a los momentos de la pre crisis del sudeste asiático, durante el último trimestre de 1997, para ver en los registros un nivel de precios algo superior a los actuales. La diferencia fundamental pasa porque en ese momento no existían las retenciones y hoy el productor tiene que afrontar el 20 por ciento de impuesto a la exportación.
Si no consideramos ese gravamen, el precio del trigo disponible para el productor debería ser de 250 dólares por tonelada. En estos momentos el valor del trigo FOB puertos argentinos se encuentra casi a la par del precio del trigo americano del FOB Golfo de México.
Síntoma de la firme demanda mundial y la incertidumbre climática en el hemisferio sur, vemos que hoy el trigo FOB en Argentina está cotizando a 325 dólares por tonelada para la posición de embarque enero/marzo 2008, mientras que el trigo FOB Golfo marca 324 dólares por tonelada para la posición la posición de enero próximo.
Hacía mucho tiempo que no se daba una situación como la actual, con el trigo argentino cotizando por arriba del trigo estadounidense en el mercado FOB.
Mientras todo esto sucede en el mundo, en nuestro país tenemos un factor que, al menos por el momento, puede resultar favorable para el productor. Nos referimos a las elecciones presidenciales de octubre. Este es un acontecimiento clave y de mucho peso para el Gobierno a la hora de tener que tomar medidas que frenen la suba del precio doméstico del trigo. �Podrá el Gobierno aumentar las retenciones a menos de dos meses de las elecciones presidenciales?
Pensamos que una medida de este tipo podría influir en el ánimo de los productores. Entonces, la gran pregunta es hasta cuándo el mercado se va comportar siguiendo la influencia virtual y hasta cuándo podrá soportar que aparezca una nueva influencia real.