Demasiado castigo tuvo Unión ante Chacarita
INJUSTICIA
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Los "funebreros" enterraron la ilusión (y el merecimiento) de Unión para llevarse algo de La Paternal. El partido se conducía al 0 a 0 cuando Alustiza lo despertó del letargo. El primer tiempo de Unión fue interesante y allí pudo sacar una diferencia a su favor. En el segundo, Chacarita tuvo un poco más la pelota pero Unión apostó al contragolpe. Bernacchia y Assef fueron dos de las tres figuras que tuvo el partido (la otra fue el propio Alustiza), y todo conducía irremediablemente a un empate. Después del gol de Alustiza, Unión tuvo una muy clara en los pies de Zárate y otra, sobre el final, de Urresti. Los tatengues recibirán ahora a Belgrano y para ese partido recuperarán a Fontana y Jorge Torres, dos de los ausentes en las últimas fechas.

No era un partido para perder; ni por merecimientos del rival (no los tuvo Chacarita) ni tampoco por castigo (no jugó mal Unión). En todo caso, el empate le habría quedado bárbaro al partido. Pero así es el fútbol y hay cuestiones que resultan indiscutibles. Y la única diferencia que marcó Chacarita a su favor fue que supo capitalizar algunas de las situaciones que tuvo a su favor, cosa que no hizo Unión. Después, en todo lo demás, Unión y Chacarita se habían repartido todo. Más todavía: cuando se produjo el tanto de Alustiza -figura, junto a Bernacchia-, el partido se había "dormido" y daba toda la sensación de que los dos empezaban a ver con buenos ojos la posibilidad de empatarlo. Pero allí apareció Perezlindo, en una jugada que parecía de fácil resolución para la defensa de Unión, sacando un centro a media altura que Alustiza, anticipándose a dos defensores, alcanzó a colocar por encima de Assef para transformarlo en el único gol. Resultado sellado.

Un tiempo para rescatar

Fue bueno el primer tiempo de Unión. Sólido en los conceptos tácticos, algo apremiado en el sector derecho (el que marcaba Yacob) por la movilidad de Alustiza, pero, en general, bastante firme y con un buen respaldo en el "Turquito" Assef. Pero se entendió bien lo que pretendió Trullet, al armar un esquema con línea de cuatro y con otros cuatro volantes en línea, algo que hacía bastante tiempo que Unión no utilizaba.

Pareció verse a un equipo "aggiornado" desde lo táctico a lo que son los tiempos "modernos" del fútbol. Casi todos juegan con un 4-4-2, prescindiendo de la función de enganche. No lo hizo, justamente, Chacarita, que tuvo a Javier García, primero, y al inquieto Figueroa después, pero en el fútbol argentino la mayoría de los equipos se para como lo hizo el Unión de Trullet. �A qué obligó el esquema? A que Rosales arrancara en la posición de volante por izquierda. No es el mejor perfil, pero convengamos que el cordobés sabe estacionarse -jugando como enganche- en esa posición por el costado izquierdo. No descolló, pero pisó un par de veces el área rival con muchas posibilidades de convertir, sobre todo en una sobre el final del primer tiempo, que terminó con un remate desviado desde una posición abierta.

La incógnita de "los 5"

Uno, por el último rendimiento (Carabajal), y el otro, porque debutaba, venía de una inactividad y de una lesión (Serrizuela), suponían de antemano que uno de los aspectos para analizar en Unión era el de los dos "5" con los cuales Trullet iba a respaldar el trabajo de contención en la mitad de la cancha.

Carabajal venía de jugar un buen partido con Defensa y otro malo con Almirante; Serrizuela planteaba interrogantes no por calidad o experiencia (cosas que le sobran), sino por lo ya apuntado: su último partido oficial fue en junio, no hizo pretemporada con un plantel profesional y viene de una lesión. Además, por si todo esto fuese poco, son jugadores que se han desempeñado en otras posiciones: Carabajal jugó casi siempre de marcador central y Serrizuela lo hizo casi siempre de marcador de punta.

Sin embargo, le salió bien a Trullet el "experimento". Quizás, a Carabajal le estén faltando partidos para entender cómo tiene que jugar en esa posición. Pero la realidad indica que, de tres partidos, hubo dos en los que jugó bien (Defensa y ayer), que coincidieron con el hecho de que fueron los de visitante. Y Serrizuela tiene calidad -metió un par de pelotazos interesantes y en uno de ellos lo dejó solo a Zárate con el arquero-, aunque le está faltando el ritmo físico de la alta competencia, algo que también irá adquiriendo con el tiempo. No obstante, los dos rindieron y lejos estuvieron de convertirse en punto flojo del equipo, como muchos habrán supuesto teniendo en cuenta la apuesta arriesgada del técnico para tratar de suplir uno de los sectores conflictivos que tiene hoy su plantel, acrecentado por la ausencia de Sartor por lesión.Inclusive, Unión empezó a caer y a ceder terreno desde la salida de Carabajal, algo que no estaba en los planes de Trullet y a lo que se vio obligado por el propio pedido del volante. Una situación diametralmente opuesta a la que se dio el jueves anterior, en el 15 de Abril, ante Almirante Brown.

Esta vez faltó eficacia

No fueron pocas las situaciones que tuvo Unión para convertir. Se rescatan una de Zárate en el primer tiempo -entraba y sacó un defensor muy cerca de la línea-, otra de Rosales -remató desviado solo ante el arquero- y un claro penal que le cometieron a Carabajal (lo agarraron en el área) y que Giannini no vio. Y en el segundo, tras el gol, una tapada de Bernacchia a Zárate y otra excelente intervención del arquero para desviar un bombazo de Urresti en tiempo de descuento, que convirtieron al "1" de Chaca en figura.

Faltó eficacia para definir, algo que el equipo sí había tenido -y mucha- en el partido con Defensa y Justicia. Se le negó el gol a la "Chancha", que sigue siendo el delantero que más exige, y esta vez hubo una buena respuesta del arquero rival. Con algo de esa efectividad con la que Unión disfrutó en Florencio Varela, el resultado habría estado un poco más acorde con la realidad de lo que ocurrió ayer en La Paternal.

Plena búsqueda

Unión no ha renegado nunca de la búsqueda del protagonismo. A veces, lo consiguió, y otras, no. Paradójicamente, en los partidos que más sufrió, terminó ganando. Fue ante Chicago y Defensa. Y hubo cotejos en los que no supo cómo llegar al gol para rescatar otro tipo de resultado. Puntualmente, le pasó con Almirante -sigue siendo la peor de todas las producciones tatengues- y con Chacarita. Porque si el equipo hubiese tenido ayer mayor precisión para capitalizar algunas jugadas en las que tomaba mal parada a la defensa rival, quizás la historia habría sido diferente.

En medio de estos resultados, está la búsqueda que hace el técnico. Ayer, como se dijo, armó un 4-4-2 que no desentonó. Pero está claro que cualquier esquema depende de la producción individual. Lo gozó Giovagnoli, por ejemplo, que tuvo a un Alustiza intratable durante los 90 minutos. Y Unión está necesitando que se despierten algunos jugadores que por sí mismos pueden resaltar cualquier esfuerzo que desde afuera se haga en lo táctico.

Puntualmente, Unión tiene futbolistas desequilibrantes en su plantel. Lo es Pereyra, lo es Rosales y también puede serlo, en esta categoría, la "Chancha" Zárate, que así lo demostró en la tarde de Florencio Varela. Si ellos se apartan del libreto, gozan de las libertades y consiguen abastecerse mutuamente, la realidad futbolística y matemática de Unión será diferente y acorde con lo que todo el mundo pretende.

Unión no sale a la cancha a ver qué pasa. Unión sale a la cancha a ganar los partidos, a hacerse protagonista y a asumir la iniciativa, en cualquier cancha y ante cualquier rival. El comienzo fue desconcertante. Ganó los partidos que más se le complicaron y no pudo hacerlo en los que parecieron más accesibles para sacar resultados positivos. Es cierto que hubo cambios de esquemas, pero no se pueden echar culpas sobre esto. Los mismos jugadores de Unión saben que pueden dar más. Y que, si algunos de ellos se despiertan, no habrá ninguna rigurosidad táctica que los limite o los condicione. �Queda claro?

Battión fue y saludó

Ya lo había anunciado la semana pasada, cuando en esa misma cancha Argentinos Juniors, su actual equipo, derrotaba a Colón. "El sábado que viene vendré a verlo a Unión", dijo Roberto Battión a cuanto medio de Santa Fe se acercara para conversar con él.

Y Battión cumplió. El ex volante tatengue, duramente criticado por el presidente, Juan Leonardo Vega, en la nota que ayer publicó El Litoral, se acercó a la zona de salida de vestuarios y saludó efusivamente a sus ex compañeros. También lo hizo con Trullet, el último en abandonar el recinto.

Otro que estuvo presente en el estadio fue Lautaro Trullet, el hijo del técnico. "Hasta el miércoles jugaba y era titular, pero el jueves me levanté mal y con muchos dolores. Así que hablé con Dalcio y convinimos en que lo mejor era no arriesgar", señaló el contracturado ex jugador de Unión, que estuvo junto a su hijo y fue otro de los que esperó hasta último momento para saludar a su padre.

Técnicos a la orden

En las plateas de Argentinos Juniors había tres entrenadores que hoy están sin club. Se trata de Ricardo Caruso Lombardi, de Luis Blanco (saludó efusivamente a Carlos Trullet antes de irse) y de Roberto Trotta. Dicen que si Chacarita perdía, las horas de Giovagnoli estaban contadas. El técnico "funebrero", luego del partido, tuvo una especial versión del mismo cuando dijo que "debimos ganar por una mayor diferencia, sobre todo por lo que hicimos en el primer tiempo, cuando fuimos muy superiores", y agregó que "Alustiza es diamante en bruto y estamos trabajando mucho con él", en alusión a la figura del partido.

  • 3.300.000 dólares Es el costo de construcción de la cancha de Chacarita, que estará emplazada en el mismo lugar que el viejo estadio de tribunas de madera en San Martín. La capacidad total será para unas 32.000 personas.

  • Chacarita 1 - Unión 0

    Cancha: Argentinos Juniors (local Chacarita).

    Árbitro: Mauro Giannini.

    Chacarita: Bernacchia; Tercic, Ledesma, Insaurralde y Alcaraz; Iñiguez, Gallardo, Penta y Javier García; Alustiza y Alfaro. A.S.: Abadi. Estuvieron en el banco: Rosso, Frezzotti y Gómez. D.T.: Dalcio Giovagnoli.

    Unión: Assef; Yacob, Canuto, Mosset y Vera; Urresti, Serrizuela, Carabajal y Rosales; Pereyra y Zárate. A.S.: Pocrnjic. Estuvieron en el banco: Marcos Torres, Arrúa y Ferrer. D.T.: Carlos Trullet.

    Gol en el segundo tiempo: a los 35 m Alustiza (Ch).

    Cambios: en el segundo tiempo, a los 11 m Perezlindo (Ch) por Alfaro; a los 12 m Figueroa (Ch) por Penta; a los 26 m Milla (Ch) por García; a los 30 m Acosta (U) y Urresti (U) por Carabajal y Zapata; a los 37 m Marcos Flores (U) por Serrizuela.

    Amonestados en Unión: Yacob, Mosset, Vera y Rosales.

    Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Buenos Aires)