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No era un partido para perder; ni por merecimientos del rival (no los tuvo Chacarita) ni tampoco por castigo (no jugó mal Unión). En todo caso, el empate le habría quedado bárbaro al partido. Pero así es el fútbol y hay cuestiones que resultan indiscutibles. Y la única diferencia que marcó Chacarita a su favor fue que supo capitalizar algunas de las situaciones que tuvo a su favor, cosa que no hizo Unión. Después, en todo lo demás, Unión y Chacarita se habían repartido todo. Más todavía: cuando se produjo el tanto de Alustiza -figura, junto a Bernacchia-, el partido se había "dormido" y daba toda la sensación de que los dos empezaban a ver con buenos ojos la posibilidad de empatarlo. Pero allí apareció Perezlindo, en una jugada que parecía de fácil resolución para la defensa de Unión, sacando un centro a media altura que Alustiza, anticipándose a dos defensores, alcanzó a colocar por encima de Assef para transformarlo en el único gol. Resultado sellado.
Fue bueno el primer tiempo de Unión. Sólido en los conceptos tácticos, algo apremiado en el sector derecho (el que marcaba Yacob) por la movilidad de Alustiza, pero, en general, bastante firme y con un buen respaldo en el "Turquito" Assef. Pero se entendió bien lo que pretendió Trullet, al armar un esquema con línea de cuatro y con otros cuatro volantes en línea, algo que hacía bastante tiempo que Unión no utilizaba.
Uno, por el último rendimiento (Carabajal), y el otro, porque debutaba, venía de una inactividad y de una lesión (Serrizuela), suponían de antemano que uno de los aspectos para analizar en Unión era el de los dos "5" con los cuales Trullet iba a respaldar el trabajo de contención en la mitad de la cancha.
Carabajal venía de jugar un buen partido con Defensa y otro malo con Almirante; Serrizuela planteaba interrogantes no por calidad o experiencia (cosas que le sobran), sino por lo ya apuntado: su último partido oficial fue en junio, no hizo pretemporada con un plantel profesional y viene de una lesión. Además, por si todo esto fuese poco, son jugadores que se han desempeñado en otras posiciones: Carabajal jugó casi siempre de marcador central y Serrizuela lo hizo casi siempre de marcador de punta.
No fueron pocas las situaciones que tuvo Unión para convertir. Se rescatan una de Zárate en el primer tiempo -entraba y sacó un defensor muy cerca de la línea-, otra de Rosales -remató desviado solo ante el arquero- y un claro penal que le cometieron a Carabajal (lo agarraron en el área) y que Giannini no vio. Y en el segundo, tras el gol, una tapada de Bernacchia a Zárate y otra excelente intervención del arquero para desviar un bombazo de Urresti en tiempo de descuento, que convirtieron al "1" de Chaca en figura.
Faltó eficacia para definir, algo que el equipo sí había tenido -y mucha- en el partido con Defensa y Justicia. Se le negó el gol a la "Chancha", que sigue siendo el delantero que más exige, y esta vez hubo una buena respuesta del arquero rival. Con algo de esa efectividad con la que Unión disfrutó en Florencio Varela, el resultado habría estado un poco más acorde con la realidad de lo que ocurrió ayer en La Paternal.
Unión no ha renegado nunca de la búsqueda del protagonismo. A veces, lo consiguió, y otras, no. Paradójicamente, en los partidos que más sufrió, terminó ganando. Fue ante Chicago y Defensa. Y hubo cotejos en los que no supo cómo llegar al gol para rescatar otro tipo de resultado. Puntualmente, le pasó con Almirante -sigue siendo la peor de todas las producciones tatengues- y con Chacarita. Porque si el equipo hubiese tenido ayer mayor precisión para capitalizar algunas jugadas en las que tomaba mal parada a la defensa rival, quizás la historia habría sido diferente.
En medio de estos resultados, está la búsqueda que hace el técnico. Ayer, como se dijo, armó un 4-4-2 que no desentonó. Pero está claro que cualquier esquema depende de la producción individual. Lo gozó Giovagnoli, por ejemplo, que tuvo a un Alustiza intratable durante los 90 minutos. Y Unión está necesitando que se despierten algunos jugadores que por sí mismos pueden resaltar cualquier esfuerzo que desde afuera se haga en lo táctico.
Puntualmente, Unión tiene futbolistas desequilibrantes en su plantel. Lo es Pereyra, lo es Rosales y también puede serlo, en esta categoría, la "Chancha" Zárate, que así lo demostró en la tarde de Florencio Varela. Si ellos se apartan del libreto, gozan de las libertades y consiguen abastecerse mutuamente, la realidad futbolística y matemática de Unión será diferente y acorde con lo que todo el mundo pretende.
Unión no sale a la cancha a ver qué pasa. Unión sale a la cancha a ganar los partidos, a hacerse protagonista y a asumir la iniciativa, en cualquier cancha y ante cualquier rival. El comienzo fue desconcertante. Ganó los partidos que más se le complicaron y no pudo hacerlo en los que parecieron más accesibles para sacar resultados positivos. Es cierto que hubo cambios de esquemas, pero no se pueden echar culpas sobre esto. Los mismos jugadores de Unión saben que pueden dar más. Y que, si algunos de ellos se despiertan, no habrá ninguna rigurosidad táctica que los limite o los condicione. �Queda claro?
Ya lo había anunciado la semana pasada, cuando en esa misma cancha Argentinos Juniors, su actual equipo, derrotaba a Colón. "El sábado que viene vendré a verlo a Unión", dijo Roberto Battión a cuanto medio de Santa Fe se acercara para conversar con él.
Y Battión cumplió. El ex volante tatengue, duramente criticado por el presidente, Juan Leonardo Vega, en la nota que ayer publicó El Litoral, se acercó a la zona de salida de vestuarios y saludó efusivamente a sus ex compañeros. También lo hizo con Trullet, el último en abandonar el recinto.
Otro que estuvo presente en el estadio fue Lautaro Trullet, el hijo del técnico. "Hasta el miércoles jugaba y era titular, pero el jueves me levanté mal y con muchos dolores. Así que hablé con Dalcio y convinimos en que lo mejor era no arriesgar", señaló el contracturado ex jugador de Unión, que estuvo junto a su hijo y fue otro de los que esperó hasta último momento para saludar a su padre.
Técnicos a la orden
En las plateas de Argentinos Juniors había tres entrenadores que hoy están sin club. Se trata de Ricardo Caruso Lombardi, de Luis Blanco (saludó efusivamente a Carlos Trullet antes de irse) y de Roberto Trotta. Dicen que si Chacarita perdía, las horas de Giovagnoli estaban contadas. El técnico "funebrero", luego del partido, tuvo una especial versión del mismo cuando dijo que "debimos ganar por una mayor diferencia, sobre todo por lo que hicimos en el primer tiempo, cuando fuimos muy superiores", y agregó que "Alustiza es diamante en bruto y estamos trabajando mucho con él", en alusión a la figura del partido.
Cancha: Argentinos Juniors (local Chacarita).
Árbitro: Mauro Giannini.
Chacarita: Bernacchia; Tercic, Ledesma, Insaurralde y Alcaraz; Iñiguez, Gallardo, Penta y Javier García; Alustiza y Alfaro. A.S.: Abadi. Estuvieron en el banco: Rosso, Frezzotti y Gómez. D.T.: Dalcio Giovagnoli.
Unión: Assef; Yacob, Canuto, Mosset y Vera; Urresti, Serrizuela, Carabajal y Rosales; Pereyra y Zárate. A.S.: Pocrnjic. Estuvieron en el banco: Marcos Torres, Arrúa y Ferrer. D.T.: Carlos Trullet.
Gol en el segundo tiempo: a los 35 m Alustiza (Ch).
Cambios: en el segundo tiempo, a los 11 m Perezlindo (Ch) por Alfaro; a los 12 m Figueroa (Ch) por Penta; a los 26 m Milla (Ch) por García; a los 30 m Acosta (U) y Urresti (U) por Carabajal y Zapata; a los 37 m Marcos Flores (U) por Serrizuela.
Amonestados en Unión: Yacob, Mosset, Vera y Rosales.
Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Buenos Aires)