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La tenista belga Justine Henin se consagró campeona del Abierto de los Estados Unidos, último torneo del Grand Slam 2007, al derrotar a la rusa Svetlana Kuznetsova en forma abrumadora, con parciales consecutivos.
Henin, ganadora este año del Abierto francés en Roland Garros, obtuvo su segundo título en Nueva York, donde ya había ganado la edición 2003. Con este festejo, la jugadora entrenada por el argentino Carlos Rodríguez se llevó un premio de 1,4 millones de dólares, al tiempo que la rusa obtuvo 700.000. El resultado del duelo decisivo fue de 6-1 y 6-3, demasiado holgado para ser una final de un Grand Slam.
Henin obtuvo el título sin resignar un solo set: venció en forma sucesiva a Julia Georges (de Georgia), a Tsvetana Pironkova (de Bulgaria), a Ekagterina Makarova (Rusia), a Dinara Safina (Rusia), a Serena Williams (Estados Unidos), a Venus Williams (Estados Unidos) y a Kuznetsova (Rusia). La última jugadora que había logrado de tal manera la consagración fue Serena Williams, en el año 2002.
Henin nació el 1� de junio de 1982 en Lieja, pero reside actualmente en Montecarlo. Mide 1,67 metros y pesa 57 kilos, lo que no le impide desarrollar una potencia fantástica con su golpe de derecha y su revés a dos manos. Ingresó al profesionalismo el primer día del año 1999. Hasta el momento, sus vitrinas albergan 35 trofeos, de los cuales seis los cosechó este año y siete son de Grand Slam.
"He jugado mi mejor tenis durante estas dos semanas y eso me ha llevado al título del Abierto de Estados Unidos", fue lo primero que dijo Justine Henin tras el duelo decisivo.
Luego, destacó que aún le quedan "muy buenas sensaciones y recuerdos" de cuando fue campeona en 2003. "La diferencia con entonces es que ahora soy cuatro años más vieja", bromeó Henin.
Como ocurre muy asiduamente, la belga hizo especial hincapié en recordar a su entrenador, el argentino Carlos Rodríguez. "Llevamos ya once años juntos en esta aventura y me ayuda a ser mejor persona y mejor deportista", apuntó.
Por su parte, la rusa Svetlana Kuznetsova no pudo ocultar su decepción ante "una oportunidad que se ha marchado", aunque reconoció la superioridad de su adversaria. "No puedo más que felicitar a Justine porque ha jugado un partido increíble y ha demostrado que es una de las mejores jugadoras del mundo", admitió la rusa. "Tendré que esperar a una nueva oportunidad. Espero volver aquí el año que viene, intentarlo otra vez y ofrecer un nivel de juego mayor", concluyó la subcampeona.
Con un recital en su juego en el cierre de la jornada vespertina, el suizo Roger Federer se clasificó para disputar por cuarto año consecutivo la final del US Open, uno de los cuatro torneos más importantes del planeta tenis.
"Federer Express", número uno mundial y máximo favorito del torneo, alcanzó el duelo decisivo luego de vencer al ruso Nikolay Davydenko por 7-5, 6-1 y 7-5. Tras estar debajo 2-0, 3-1, 3-2, 4-3 y 5-4 en el último set, el helvético de 26 años logró levantar su juego y como el mejor, empató las acciones a 5-5 luego de que el ruso no pudiera quebrarle en el décimo game. Acto seguido, fue el número uno del mundo quien logró quebrar a su oponente luego de que éste entregara una doble falta, para irse ya al frente 6-5. En el duodécimo juego, Federer, con récord ahora en el US Open de 37-4 y con el servicio en sus manos, dispuso del ruso por décima vez en su carrera.
En tanto, Djokovic avanzó a la última etapa por primera vez en su carrera al derrotar al español David Ferrer por 6-4, 6-4 y 6-3. "He tenido un torneo bueno y este juego estuvo muy bien, pero ahora viene Roger", dijo el serbio en rueda de prensa.
Novak, quien aparentó jugar en el segundo set fatigado -le tomaron el pulso y le dieron pastillas-, impuso finalmente su ritmo y con un habilidoso juego sacó los mejores puntos. "Parece que por mucho calor me sentí algo fatigado en el segundo set", señaló Djokovic, quien agregó que "he tenido largos partidos aquí, en algunos con mucho desgaste para ganar un punto, es por ello que a veces uno está agotado".
El joven jugador de 20 años, semifinalista esta temporada en Roland Garros y Wimbledon, busca el quinto título en el año y el séptimo de su carrera. "Siempre he soñado con ganar un Grand Slam, sobre todo mi favorito, Wimbledon, pero fue Roger quien levantó el trofeo", añadió. "Pero también tengo otra meta en mi vida, y para la que estoy trabajando duro, que es ser el número uno del mundo", finalizó. Hoy tendrá que respaldar esos sueños.
De la redacción de El Litoral