BAJO LA LUPA
TOMBOLINI (3): cometió errores conceptuales en los tres goles de Independiente. El tiro de esquina que provoca el primero era una pelota larga que debió salir a cortar con los pies. En el segundo, cuando Sosa se la cruza a Denis, salió del arco a buscarla y erró en distancia. En el tercero, más allá de la excelente definición de Germán, terminó a mitad de camino: ni se quedó ni achicó.
JEREZ (4): nadie esperaba que fuera titular, sin embargo jugó en lugar de Garcé. No lo paró a Sosa en toda la tarde y encima habilitó casi siempre a los rápidos delanteros de Independiente.
PICCOLI (4): pudo haber reaccionado de otra manera, más vehemente, cuando Sosa le cruza la pelota a Denis en el arranque del segundo gol. No manejó bien la posición del off side.
OMAR MERLO (3): el pibito, que venía de romperla contra Boca, cometió dos errores que seguramente lo ayudarán a crecer en esto del fútbol. Dejó servida de cabeza la pelota adentro del área en el primero y la regaló en la misma salida antes del tercero.
RIVAROLA (6): el único jugador de Colón que se salva del incendio generalizado que fue el equipo. Puso en todas, se ofreció como salida e inquietó a Assman mucho más que cualquier delantero.
ROMERO (4): superado ampliamente en el carril, entre el mano a mano con Fredes y las subidas de Mareque. Fue reemplazado en el entretiempo, aunque no era el único para salir.
ESTEBAN GONZALEZ (4): no es un jugador rápido, algo que se vio potenciado por el estado del campo y la velocidad de los volantes de Independiente en la mitad de la cancha. Desbordado.
GRISALES (4): no encontró nunca el partido "Totono". Le quedó una al principio, eligió "cucharearla" y se le fue por arriba. Ni siquiera pudo probar de media distancia.
IRIARTE (4): voluntarioso y corredor, pero demasiado confuso para poder entrar en el juego asociado que Colón necesitaba para levantar un 0-2.
GANDIN (4): apenas una media vuelta que sacó Assman al córner con el partido 0-2. Muy poco para un delantero que jugó de titular los 90 minutos.
QUINTEROS (4): a diferencia de lo que ofreció ante Boca, ayer jugó "muy livianito" y encima se comió un gol increíble, abajo del travesaño.
CAPURRO (5): dentro del desorden generalizado que era al equipo, se paró de volante central y repartió bien el balón hacia los costados.
CENTURION (-): picó bien un tiro libre que despilfarró Quinteros. El mismo concepto de Boca: un desgarro indebidamente curado en cuanto a los tiempos de la recuperación. Lo apuraron.
CARDETTI (-): apenas algunos minutos en reemplazo de Quinteros.