Enrique Cruz (h)
La semana vino calentita. Arrancó con las declaraciones del presidente, Juan Vega, a El Litoral; siguió con la contestación a esas expresiones por parte de la agrupación Malvicino y terminó con las fuertes expresiones de Carlos Trullet, "denunciando" la existencia de "periodistas golpistas".
Todo esto de Trullet se da en el marco de una campaña que no es buena, pero tampoco mala. Olimpo, el último campeón, arrancó uno de los dos torneos que se adjudicó en la temporada pasada cosechando 9 puntos en las primeras cinco fechas. Unión tiene 7, pero podría haber tenido 8 ó 10: la derrota ante Chacarita no reflejó lo ocurrido en la cancha y, así como se perdió, se pudo haber empatado (habría sido lo más lógico) y hasta ganado. El equipo está ahí nomás, en una posición expectante de un torneo que recién empieza y que no es de 19 fechas, como hasta la última edición, sino de 38. O sea que queda mucho camino por transitar.
Por eso, si se habla de tener "grandeza" en esta categoría, lo mejor que posee Unión para mostrar y respaldar el concepto es el apoyo irrestricto de su gente. Porque no es lo mismo jugar en la cancha de Unión o en la de San Martín de Tucumán, que hacerlo en la mayoría de los escenarios de la B Nacional, en los que la presión y el aliento de la hinchada local no se siente.