Promueven uso de energía nuclear
La iniciativa partió del presidente norteamericano, George W. Bush, como forma de reducir el uso de petróleo.

EFE

La Asociación Global de la Energía Nuclear, promovida por EE.UU., y que tenía como miembros a China, Francia, Rusia y Japón, aceptó hoy a otros once países en esta iniciativa que pretende expandir el uso civil de la energía nuclear.

El objetivo es "compartir de manera segura los beneficios de la energía nuclear civil con otras naciones de forma que se proteja de los peligros de la proliferación y se afronte con responsabilidad el desafío que suponen los residuos nucleares", dijo hoy a la prensa Samuel Bodman, secretario estadounidense de Energía.

Bodman no pudo dar detalles concretos sobre proyectos, organización y presupuesto de la Asociación Global de la Energía Nuclear (GNEP, en sus siglas en inglés) porque está en su primera fase de desarrollo.

Los países que integran la GNEP firmaron hoy una declaración de principios para "expandir la energía nuclear con el fin de ayudar a satisfacer la creciente demanda de energía de forma sostenible".

La energía nuclear está viviendo un renacimiento debido a las preocupaciones sobre el cambio climático por las emisiones de gases de efecto invernadero de las energía en base a hidrocarburos, y el creciente consumo eléctrico, que se doblará en las próximas décadas.

En la actualidad, en el mundo están en construcción 31 centrales nucleares, la mayoría en países en desarrollo, según datos de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (Aiea).

Desarrollo

El objetivo de la GNEP es que la "energía nuclear haga una importante contribución al desarrollo en el siglo XXI compatible con la no proliferación y los objetivos de seguridad", según la declaración de principios, que no es vinculante.

Los once países que se unieron hoy a esta iniciativa son Australia, Bulgaria, Ghana, Hungría, Jordania, Kazajistán, Lituania, Polonia, Rumania, Eslovenia y Ucrania.

Entre los otros 22 países que atendieron como observadores se encuentran Argentina, Brasil, España y México.

La iniciativa la propuso el presidente de EE.UU., George W. Bush, en febrero de 2006, dentro de su idea de hacer un mayor uso de la energía nuclear "limpia y segura" para reducir "la adicción al petróleo" importado.

La GNEP trata de fomentar que la energía nuclear sea accesible para su uso pacífico a todos los países, pero sin que se produzcan casos como los de Irán, que pretende lograr la tecnología para enriquecer uranio por sí solo.

Por ello, uno de los aspectos fundamentales resaltado en la declaración de principios es proveer a los países miembro con combustible nuclear y ayudarles a obtener tecnología nuclear que no suponga un peligro para la proliferación de armas nucleares.

Así, los países que tienen capacidad para producir combustible nuclear deberán proveerlo a otros países para que éstos no desarrollen por sí mismos combustible nuclear susceptible de usarse para el desarrollo de armas nucleares.