Apuntes de política provincial
Entre sobreactuaciones, catarsis y pirotecnia
Por Teresa Pandolfo

De a poco se irán tranquilizando los ánimos en la provincia. El Frente Progresista Cívico y Social, luego del triunfo, quiso tener una expresión de fuerza y cuestionó la oportunidad del envío de los pliegos de los doctores Agustín Bassó y Daniel Erbetta para procurador e integrante de la Corte Suprema de la provincia, respectivamente.

En el caso del doctor Erbetta, por lo menos, hubo una sobreactuación del gobernador electo Hermes Binner, y así fue interpretada en distintos ámbitos, sobre todo en aquellos que conocen al profesional de Rosario, a quien pergaminos no le faltan para integrar el máximo tribunal de la provincia.

En la Casa Gris pasó algo similar. Al justicialismo le ha costado mucho asumir su extendida derrota en el territorio. El envío de los aludidos pliegos por parte del gobernador Jorge Obeid -horas antes, uno, y horas después del comicio, el otro- tuvo la intención de demostrar el ejercicio de su poder a pleno hasta el 10 de diciembre. También hubo una sobreactuación.

Obviamente, habida cuenta sobre la coincidencia respecto del nombre propuesto para integrar la Corte, hubiera sido más saludable la consulta entre ambos. No está en duda la legalidad del envío sino su oportunidad, porque aunque pudo haberlo evitado -y quizás hubiera sido lo mejor-, el gobernador actuó conforme a la legislación vigente.

El tema derivó en un debate, con solicitadas publicadas hasta en la prensa nacional, que poco contribuyó al clima que debería imperar en la transición en una provincia que tuvo un resultado contundente, un escrutinio transparente y un resultado conocido a muy pocas horas después del cierre del acto comicial.

Punto de inflexión

No hay dudas de que en diciembre el doctor Binner buscará comenzar su período dejando bien marcado el final de 25 años de gobiernos con signo justicialista. Otras ideas, otros hombres, otras metodologías se incorporarán a su gestión, signada a una agenda social reclamada por los segmentos de clase media en casi todas las ciudades importantes del territorio, que le aportaron un triunfo claro.

La dirigencia justicialista no termina de hacer su catarsis, de pasar facturas y demora así encolumnarse -si es que llega a hacerlo- para las próximas elecciones a presidente de la Nación y diputados al Congreso.

Mientras tanto, presiona por cargos dentro de las estructuras de los organismos públicos y recurre a acciones como la de los senadores respecto de los montos para subsidios. En dicho ámbito, los hombres del peronismo tuvieron también el apoyo de legisladores de otras bancadas, con excepción de las dos senadoras socialistas. Los nombramientos de fin del mandato y estas conductas en el Senado tampoco son conducentes.

Sería saludable recordar que la democracia prevé la alternancia y que las sociedades establecen sus agendas de prioridades, a veces diferentes de las decididas desde el poder, y de ahí que decidan cambiar su voto. Luego está en la coalición o partido elegido estar a la altura de esas circunstancias.

Agustín Rossi señalaba recientemente que el peronismo debía aprender a ser oposición en la provincia. El dirigente del Frente para la Victoria habló con esta periodista de una oposición "razonable": votar lo que se estaba de acuerdo y no apoyar aquellos proyectos con los que se disiente. A modo de ejemplo citó la reforma constitucional, que a su juicio no integra la "agenda" de la gente y que favorece sólo a Rosario.

El justicialismo retuvo en la provincia 13 sobre 19 senadurías departamentales y tiene mayoría en la Asamblea Legislativa. Se estima que será el socialista Juan Carlos Zabalza, ahora senador electo por Rosario, sobre quien recaerá el mayor peso de la negociación en el Senado para que al Frente Progresista no se le frenen las propuestas de cambio.

Algunos números

En tanto, ya se ha producido la primera reunión de la transición entre algunos hombres de Binner -entre ellos el diputado Antonio Bonfatti y Ángel Sciara- y los ministros Rubén Michlig y Walter Agosto, y los diputados Mario Lacava y Ariel Dalla Fontana. Este primer encuentro fue calificado por ambas partes como distendido, a pesar de lo traumático que representa para el justicialismo entregar el gobierno a otro signo político.

Agosto comentó informalmente a esta periodista que al 31 agosto de 2007 la provincia exhibió un superávit de 330 millones de pesos, superior a los 248 millones en igual período de 2006, en tanto que si no hubiera habido emergencias climáticas la primera cifra habría estado en el orden de los 480 millones. Si bien la explicación se encuentra en una mayor recaudación, también sostiene que el gasto no aumentó por encima del crecimiento de los recursos.

Asimismo, considera que la próxima administración deberá hacer frente, en todo el mandato, a entre 500 y 600 millones de pesos menos -en concepto de servicios de la deuda- que lo efectivizado en estos últimos cuatro años. "Se han hecho cancelaciones anticipadas y se ha bajado la deuda", agrega. Para el ministro de Hacienda este dato es importantísimo al igual que la recomposición del "fondo anticíclico" que ya comenzó a concretar luego de su utilización para atender la emergencia por el fenómeno pluvial de marzo.

Para el ministro de Hacienda, la provincia queda ordenada y, en cuanto al pase a planta de las 720 personas contratadas que revestían en los Samcos -ley votada por la Legislatura-, la diferencia por costo laboral "está cubierta para lo que resta del año y presupuestada para el que viene", precisó.

En tanto, Agosto califica como "amable" la relación que ha mantenido hasta ahora con Ángel Sciara, candidato a ocupar la cartera de Hacienda. "Hay buena onda de mi parte para ayudarlo", sostiene. Pero al igual que con otros funcionarios consultados, la tristeza en la Casa Gris resulta inocultable.