La pasada jornada de primera división tuvo polémicas que superaron a lo deportivo
Una fecha llena de condimentos
La novena fecha del torneo Apertura dejó, además del triunfo de los seis grandes, una extraña y peligrosa mezcla de componentes aleatorios al juego propiamente dicho, como árbitros, entrenadores, dirigentes y hasta fiscales.

Agencia Télam / De la redacción de El Litoral

Boca Juniors e Independiente, los dos punteros que tiene el certamen, así como River Plate, Racing Club, San Lorenzo y Huracán (el reconocido como "sexto grande") resultaron ganadores en la jornada, un hecho infrecuente en el fútbol nacional.

Pero en esta oportunidad, más allá de los seis goles de Boca a Banfield con las cuatro conversiones de Martín Palermo y la racha anotadora del máximo artillero del certamen, el delantero de Independiente Germán Denis, que suma 11 en nueve juegos, los hechos que llamaron la atención tuvieron poco que ver con eso.

Ni siquiera la violencia, que se había entronizado en cada jornada, y especialmente cuando River jugaba de local como ocurrió el domingo, tuvo protagonismo este fin de semana.

Lo que atrajo la atención fue lo que rodea al fútbol pero no lo practica, sino que lo verbaliza para presionar sobre los verdaderos protagonistas: los jugadores.

El tema arbitrajes

En San Lorenzo, desde su presidente, Rafael Savino, que amagó con renunciar al cargo de secretario general en AFA, hasta su principal benefactor, el empresario televisivo Marcelo Tinelli, se quejaron durante la semana de los fallos arbitrales, "metiéndole presión" al juez que tuvo que controlar el partido con Tigre. Y Héctor Baldassi, que de él se trata, se equivocó en un par de jugadas puntuales y determinantes (alguna a instancias del ahora ya retirado asistente Claudio Rossi) en favor de San Lorenzo.

También se equivocó Gustavo Bassi en el arranque del partido en que Boca terminó goleando a Banfield. Y los fallas tuvieron incidencia en el porvenir del encuentro porque se produjeron cuando el partido estaba todavía igualado.

Las críticas mediáticas que provocaron una crisis dentro del arbitraje nacional, con renuncias como la del mencionado Rossi y el juez Daniel Giménez, además de la reacción de Pablo Lunati, que salió a calificar de "ignorantes y poco éticos" a jugadores, entrenadores y periodistas, tuvieron su correlato en esta jornada.

No hablaron esta vez Ramón Díaz ni Daniel Passarella de los árbitros, ya que San Lorenzo y River ganaron. Pero éste último sí lo hizo con la prensa, algo a lo que se había negado la fecha anterior, justamente cuando su equipo cayó ante Arsenal sobre la hora.

Los fiscales, atentos

Pero por si esto fuera poco, la fecha tuvo la inusual participación de fiscales que aplicaron nada menos que tres sanciones contravencionales por gestos realizados dentro de los campos de juego por futbolistas y técnicos.

El lateral volante de Rosario Central Emiliano Papa tuvo la reacción más exagerada y violenta cuando en el clásico ante Newell's, jugado en el Coloso del Parque de la Independencia, le "devolvió" una piedra a la platea local que había hecho impacto en su persona.

Por eso resultó expulsado por el árbitro Federico Beligoy y dejó a su equipo con nueve hombres cuando faltaban casi diez minutos y ganaba 1 a 0. Además tuvo una denuncia de un fiscal contravencional.

Lo mismo le ocurrió al técnico de San Martín de San Juan, Fernando Quiroz, por responderle a los hinchas de Huracán que lo insultaban mostrándole tres dedos, en alusión a los goles que los cuyanos le marcaron al "Globo" en la definición por el último ascenso a la primera división en la temporada anterior.

Vía televisión

En tanto, la fiscal contravencional Claudia Barcia, reconocida hincha de River y recordada por aquel episodio ocurrido también en el Monumental con Carlos Bilardo (era técnico de Estudiantes) y su famoso "gatorade", observó por televisión que el delantero de Lanús José Sand le hacía "medio Topo Gigio" a la platea San Martín después de anotar el descuento de su equipo, y le labró un acta.

Sand, ex River que venía de convertirle tantos a sus otros dos ex equipos de primera, Banfield y Colón, fue defendido por su técnico, Ramón Cabrero, y su compañero y capitán, el arquero Carlos Bossio.

"La fiscal estaba en su casa mirando el partido y como es hincha de River, se le ocurrió labrarle una contravención a Sand. Eso demuestra el nivel de intolerancia que hay en este país", dijo Cabrero. "Los fiscales, en vez de tomársela con un jugador de fútbol que festeja un gol, mejor sería que atraparan a los ladrones. En esta sociedad hay muchas cosas que se hacen mal", cuestionó por su parte Bossio.

Y ayer Sand se quejó ante la prensa porque "desde que empezó el partido" los hinchas de River lo estuvieron "insultando. Yo empecé en ese club, pero no le debo nada. Siempre me prestaban a otras instituciones y yo bajaba la cabeza sin protestar. Y ahora puedo hablar porque realmente es injusto lo que pasa. Pero es la última vez. De aquí en más que digan lo que quieran".

Sin embargo, el delantero correntino no se quedó solamente en eso, sino que realizó una grave acusación a un programa radial partidario que se emite por una AM, al expresar que desde la producción le enviaron un mensaje de texto durante la semana deseándole "que se rompiera" una pierna ya que era "horrible". "En ese programa me llamaban siempre "casi gol' y ahora querían que les diera una nota. Como me negué, me dejaron esos mensajes. Estamos todos locos. Y después quieren que no reaccione", se defendió Sand.

También los DT

Finalmente, otros dos entrenadores, Pablo Marini que perdió con Newell's el clásico rosarino, y Guillermo Rivarola que no logra salir de la zona de descenso directo con Olimpo, quedaron al borde de la desvinculación de sus respectivos equipos. De hecho, Marini ya anunció oficialmente la renuncia a su cargo.

"Los hinchas tendrían que gastar sus energías en insultar a los árbitros en vez de escribir banderas con leyendas en las que piden que me vaya", reclamó Rivarola, como para que el círculo vicioso de la intemperancia y la intolerancia, como dijo Cabrero, siga sin abrirse.

A Marini lo echó la barra brava

El entrenador de Newell's Old Boys, Pablo Marini, renunció ayer, un día después de perder el clásico de la ciudad ante Central (1 a 0) en su estadio del Parque de la Independencia y tras reunirse con el presidente de la institución rosarina, Eduardo López.

Según un detallado informe periodístico publicado hoy por el diario Olé, el técnico sufrió una dura agresión por parte de la cúpula de la barra brava del club, una vez finalizado el partido, lo que determinó su decisión de irse de la institución.

Según el informe, una vez concluido el clásico, Marini habló con el presidente López en el vestuario y recibió el apoyo de éste, por lo que fue a la conferencia de prensa con la convicción de que seguía en sus funciones. Pero una vez que volvió al vestuario, se encontró con un grupo de 20 barras bravas en el gimnasio, ante la sugestiva ausencia de la policía en la zona.

Una vez allí, el técnico se metió en el consultorio médico, pero ahí fue abordado por Roberto "Pimpi" Caminos, líder de la barra de Newell's desde hace siete años, y un secuaz. "Andate, me cansaste", le gritó Caminos, que casi al mismo tiempo le pegó un cabezazo a Marini. Esto desató un intercambio de trompadas, que fue interrumpido por la entrada de los jugadores más experimentados, que se metieron a separar.

Pero no terminó ahí la situación. Los hinchas se quedaron afuera, en el playón, esperando la salida del entrenador y sus colaboradores. Antes, insultaron a los jugadores y apretaron a los periodistas. Finalmente, Marini y el cuerpo técnico debieron irse en un patrullero. Después, "Pomelo" se reunió con el presidente López quien, según el informe de Olé, sustenta a este grupo de violentos, y le comunicó su obvia renuncia al puesto.

Las fuertes versiones sobre la contratación de Jorge Burruchaga en su reemplazo circularon ayer por Rosario, con la misma premura con la que "Pomelo" Marini dejó su función. De esta forma, Marini se convirtió en el cuarto entrenador en perder su puesto en este torneo Apertura, detrás del colombiano Francisco Maturana en Gimnasia y Esgrima La Plata, Ricardo Caruso Lombardi en Argentinos Juniors y Antonio Mohamed en Huracán.

En su corto paso por Newell's, el ex delantero de San Martín de San Juan dirigió al primer equipo en 25 partidos, de los que ganó nueve, empató seis y perdió diez.