Esta mañana en Sargento Cabral
Rescataron a una mujer que cayó dentro de un profundo pozo negro
 Angel Díaz, del Cobem, y el bombero Carlos García, se convirtieron en los héroes del día por su arrojado trabajo. Foto: Danilo Chiapello

Cuando caminaba por el patio de su casa una mujer de 69 años cayó en el fondo de un viejo pozo que se abrió bajo sus pies. A siete metros de profundidad bomberos y socorristas de Cobem la rescataron cuando estaba con el agua al cuello.

Minutos antes de las diez de la mañana los vecinos de calle Derqui al 1900 escucharon gritos. Alguien, una mujer, pedía socorro. Un poco más tarde advirtieron que los llamados provenían del domicilio de Gladys Ortega. Era su voz la que salía del patio de su casa, más precisamente, del fondo de un pozo negro.

En el acto comprendieron familiares y vecinos que nada podían hacer por ella en la emergencia. La mujer, de 69 años de edad, había caído a siete metros de profundidad y estaba semi sumergida, con el agua al cuello. La situación hizo necesaria la intervención de personal especializado.

En contados minutos estuvieron allí los bomberos de la URI, y los socorristas de los servicios Cobem y Dipaes 107. Los servidores públicos habrían de realizar su tarea de salvataje entre los desesperados familiares de la víctima, pero al cabo de una hora de arduos trabajos, Gladys sería izada y traída a superficie.

Entonces se vio que la víctima en la emergencia sólo había sufrido algunos golpes y rasguños, que su estado físico era bueno y mejor su estado de ánimo, porque lejos de haber entrado en pánico, en todo momento colaboró con los socorristas.

Héroes del día

El agente de Bomberos Carlos García y el empleado de Cobem Angel Díaz fueron quienes tras haber fracasado otros ensayos, asumieron el riesgo mayor y decidieron bajar al encuentro de la víctima. Estos fueron quienes con la ayuda de aparejos colocaron a Gladys un chaleco especial para enganchar las cuerdas que la izarían.

Las versiones de Díaz y García fueron coincidentes, ambos reconocieron el trabajo de sus compañeros y dijeron que no trabajaron solos sino con el apoyo de todos ellos. Luego celebraron que la mujer en riesgo estuviera con vida y agregaron que fue la colaboración de ella, lo que permitió el exitoso remate de la crítica situación.

"Ella estaba con el agua al cuello porque cuando cayó al fondo del pozo alcanzó a aferrarse con las manos de los agujeros del pozo -por el "panal de abejas"-, caso contrario se habría sumergido sin remedio porque el pozo tiene unos siete metros de profundidad y el agua, dos", refirió Angel Díaz, del Cobem.

Por su parte, Carlos García, de Bomberos, destacó que Gladys "se mantuvo serena, no entró en pánico y en todo momento colaboró con nosotros. Cuando la sacamos a superficie estaba de muy ánimo al punto que se negaba rotundamente a ser llevada a un centro médico".

Pero en el rescate también jugó un papel decisivo una vecina que, cuando colgaba ropa en el patio de su casa escuchó los gritos de la víctima. Ella fue casa por casa buscando el sitio donde alguien necesitaba ayuda y luego movilizó a otras personas que hicieron lo mismo. La actitud solidaria de los vecinos hizo posible una acción rápida -nunca más oportuna- de bomberos y socorristas.

José Luis Pagés