Colón no jugó bien, contó con un guiño favorable de Faraoni pero buscó siempre...
ALGO TENÍA QUE TRAER
Parece moderno hablar más de los árbitros que del partido. Lo cierto es que hubo un par de jugadas polémicas que beneficiaron a Colón, como el penal que le cobró Faraoni (el mismo de Unión-Belgrano) a Enría, una mano de Rivarola que consideró casual y hasta un gol anulado a Huracán que fue dudoso.
Más allá de eso, hubo un partido atractivo en el que Colón empezó ganando (gol de Romero), pasó a perderlo y lo empató en la parte final con el penal que convirtió Gandín. Debutó Blázquez y tuvo una muy buena actuación, convirtiéndose en el mejor jugador de Colón. El 2 a 2 de anoche entre Huracán y Colón puso justicia a un partido cambiante. El sábado, los sabaleros recibirán a San Martín de San Juan en el primero de los dos consecutivos que tendrá como local.
Podrá haber tenido defectos técnicos el partido; se jugó en una cancha que no está bien y muchos se pondrán a hablar ahora de supuestos fallos arbitrales -máxime atendiendo a que Cristian Faraoni ha tenido "la peor semana de su vida" con los clubes santafesinos como protagonistas-, pero nadie podrá discutir que Huracán y Colón terminaron animando la noche y brindando uno de esos espectáculos que sirven para "pagar la entrada". Y con suficiente material, además, para que este Astrada futbolísticamente provocativo, exento de cualquier actitud especuladora y netamente frontal en el planteo de los partidos, se dé cuenta de que hay jugadores que en este equipo son fundamentales, como Falcón, y que se siente cuando Totono no anda bien, como ya le pasó con Independiente y también en el partido de anoche.
* 1) La polémica actuación de Cristian Faraoni.Que, para colmo, viene de jugar un partido similar en Santa Fe (Unión-Belgrano) cuando consideró casual una mano de Fontana adentro del área, haciendo de la jugada una cuestión interpretativa para la que está facultado, por más que su asistente lo convocó para indicarle que era penal y expulsión del jugador de Unión.
Ayer, Faraoni cobró un penal a Enría que fue mitad roce de Cellay y mitad avivada del "Caio" para tirarse cuando le había ganado la posesión de la pelota. Y como si esto fuese poco, interpretó también como casual una mano de Rivarola tras un cabezazo de Nieto, pero no vio una infracción de Ubeda a Garcé, en un centro sobre el área de Huracán, que cualquier otro árbitro podría haberla cobrado. En fin, para los hinchas de Huracán, Faraoni fue determinante en el resultado y se creen perjudicados. La realidad indica que el árbitro juzgó casual la mano de Rivarola (para nosotros lo fue) y supuso que el roce de Cellay sobre Enría fue la causa de la caída del delantero, que había quedado mano a mano con Barovero, aunque ingresando por el sector derecho y con el palo cubierto por el "1" de Huracán. �Acertó?, �se equivocó? Ni una cosa ni la otra se pueden tomar como único parámetro para analizar un partido que tuvo de todo.
* 2) El espectacular arranque de Colón. Esos primeros 12 ó 15 minutos fueron brillantes. La defensa se paró casi en la mitad de la cancha, los volantes apretaron y manejaron la pelota, con Centurión metiendo diagonales para juntarse con Grisales; con los dos puntas rotando y tocando bien de espaldas y de primera, más un "Rulo" Romero preciso para recibir la pelota apenas iniciado el partido, meter el freno para hacer pasar de largo a un defensor y colocar un remate de zurda inatajable para Barovero.
Ese pasaje y los últimos 20 minutos del partido fueron lo mejor de Colón. Coincidió, el final, con la "polenta" que le dio Enría cuando le tocó ingresar por un inexpresivo Quinteros (�le habrá llegado el momento de resignar su titularidad?). Pero en esos momentos, al principio y final del partido, se vio lo mejor de Colón.
* 3) La falta de contención y gravitación del mediocampo. Que era algo que se veía venir, porque ninguno de los cuatro que jugó ayer tiene atributos contundentes a la hora de marcar. No es Romero un jugador de marca, como tampoco Centurión ni Grisales; y Capurro ayuda, pero por más que muchos sostengan -quizás con algo de razón- que es un "5" clásico, le falta esa presencia o ese fervor para quitar y hacerse sentir, como sí lo tienen Falcón o Teté González.
Y si bien Colón empezó jugando muy bien, bastó que se afirmara Huracán para empezar a complicarlo. Tácticamente, el adelantamiento de los defensores colaboró para que Capurro no sufriera. Pero cuando se acomodó Huracán, las facilidades empezaron a aparecer. Y se empezó a apagar Grisales, se cansó Centurión y quedaron muy solos Capurro y Romero en algún pasaje de ese primer tiempo.
* 4) La estelar aparición de Sebastián Blázquez. Precisamente allí, en el pasaje final de la primera etapa, apareció en escena uno de los grandes protagonistas de la noche: Sebastián Blázquez. Después de una semana convulsionada por la decisión de Astrada de excluir a Tombolini, a quien veía inseguro, Colón se encontró con la grata sorpresa de que tenía bien cubierta las espaldas del "1" tradicional de Colón. Blázquez fue responsable de haber mantenido el 0 en su propio arco en el primer tiempo. Le tapó un mano a mano impresionante a Mendoza y luego sacó un cabezazo imposible al córner. Además, respondió con notable seguridad en el juego aéreo. Conclusión: le dio a la defensa sabalera un respaldo notable, que luego se trasladó al segundo tiempo por más que en esa etapa recibió dos goles en los que nada pudo ni tuvo que hacer.
* 5) Las dudas que se generan en defensa y ataque. Garcé fue el mejor defensor de Colón, pero jugando por el centro. Y Astrada lo puso a Píccoli por la punta, generando, en más de uno, la pregunta: �por qué los cambia si Garcé está más acostumbrado a jugar de "4" y Píccoli es marcador central? Cuando entró Poggi, Colón lo sufrió. Porque el zurdo abrió bien la cancha, le ganó las espaldas a Romero y complicó a Píccoli, quien evidentemente tiene más oficio para jugar por adentro que para hacerlo por afuera. Pero además, Colón tiene otro inconveniente: las espaldas de Rivarola. Que no jugó mal con la pelota, pero que a la hora de marcar da algunas ventajas y allí tiene que aparecer el pibe Merlo para cubrir esos espacios que se abren a las espaldas de Rivarola.
Y arriba, el único titular es Darío Gandín. El otro puesto sigue abierto. Fue de Ramírez al principio, lo desaprovechó y ahora ni siquiera integra el banco. Enría no anduvo mal, pero también perdió el puesto a manos de Quinteros. El chileno es un jugador interesante, movedizo, explosivo y de buen juego, pero le falta algo fundamental: el gol. Contra Independiente tuvo dos claras y no marcó. Pero anoche estuvo muy lejos del arco de Barovero y daría la impresión que esa continuidad que todo jugador reclama, quizás ya fue suficiente para él. Si esto es así, si se confirma que ha llegado el momento de buscar otro acompañante para Gandín, �será la oportunidad para Cardetti? Anoche, ni siquiera entró. Pero está claro que ni Ramírez, ni Enría ni Quinteros, que fueron los que jugaron como titulares con Gandín, han hecho lo suficiente para ganarse un lugar como sí se lo ganó Gandín.
* 6) Los objetivos y la vocación de grandeza del técnico. Leo Astrada piensa en la tabla del Apertura y en pelearlo. Mientras tanto, la realidad indica que Colón está apenas un escalón por encima de los que hoy promocionan, por lo que la tabla de promedios sigue siendo un fantasma.
Para muchos, entre los que me incluyo, alejarse de la zona de descenso es el primer gran objetivo de Colón. Pero lo que sí le reconozco al técnico, es un vocación de grandeza. Astrada manda al frente al equipo. Algunas veces va bien y otras no tanto. Podrá brillar o superar a sus rivales, y también se verá desbordado. Pero que Astrada no sabe lo que es especular, lo que es tirarse atrás, lo que es colgarse del travesaño para defender un resultado, es una realidad indiscutible. No transmite miedos y eso se nota. Todos van al frente. Y probablemente, esto que contamos de Rivarola tenga que ver con esa libertad incondicional que le da el técnico para proyectarse. Es el perfil que eligió, no sólo para Colón sino para identificarse en esta recién comenzada carrera de entrenador. Y está por verse hasta dónde es capaz de llegar con su libreto.
En la era Astrada, el de ayer fue el primer empate cosechado como entrenador de Colón. Su ciclo se inició el 13 de mayo con el triunfo ante los jujeños. Dese ese momento, Colón jugó 15 partidos, de los cuáles ganó 9, perdió 5 y empató el restante. No se contabilizan los 23 minutos que se llevan jugados del partido con Gimnasia, que se completará el 12 de octubre venidero en el Estadio Unico de La Plata. El último empate de Colón había sido el 2 de mayo pasado, en el Centenario, cuando igualó sin goles ante River.
Blázquez habló de Toresani y de la ayuda de Tombolini
La de anoche no fue una noche más para Sebastián Blázquez. Había llegado el año pasado de la mano de Julio César Toresani, que lo trajo de San Martín de San Juan a sabiendas de que se trataba de un buen reemplazante para Tombolini. Y después de 50 partidos consecutivos que llevaba "Tombo" sin dejar el arco sabalero, le tocó a Blázquez, por decisión de Astrada, convertirse en el titular. Y tuvo una noche estupenda, sobre todo en el primer tiempo, cuando cerró por completo el arco de Colón y se convirtió en responsable casi excluyente de la victoria parcial.
"Me parece que esa de Mendoza de media vuelta fue la más difícil. Yo desvié la pelota, me di vuelta y alambré que se fuera por encima del travesaño porque no estaba seguro de que así terminara", dijo el arquero de Colón a la salida del vestuario rojinegro después del partido.
Pero además, Blázquez se refirió a dos temas puntuales. Primero, a la confianza que le dio Toresani al traerlo. "Yo le estoy muy agradecido a Julio, como así también a Ricardo Pancaldo, su ayudante de campo, porque para mí fueron fundamentales. Tengo de ellos un excelente recuerdo y no olvidaré jamás lo que hicieron por mí", señaló el arquero, cuyo pase fue adquirido por Colón en un 50 por ciento y recordó que el último partido completo había sido hace casi dos años, cuando jugó con San Martín de San Juan el clásico cuyano frente a su homónimo de Mendoza.
El otro tema tiene también nombre y apellido: Laureano Tombolini. "Es mi amigo y además tuvo una actitud que, para mí, lo honra. Hoy se vino a Buenos Aires a acompañar al equipo. Lo que hizo Tombo fue espectacular, porque aún con el dolor de haber dejado el equipo, se tomó el trabajo de viajar a vernos y estar junto a nosotros. Obvio que a mí me dio toda la confianza, me pidió que esté tranquilo y seguro y también me dio otros consejos que me ayudaron muchísimo, pero con su presencia bastaba", señaló hasta con algo de emoción el ayer arquero de Colón.
Huracán 2Colón 2
Cancha: Huracán.
Árbitro: Cristian Faraoni.
Huracán: Barovero; Puertas, Goltz, Ubeda y Cellay; Zarif, Barrientos, Sánchez Prette y Coyette; Nieto y Mendoza. A.S.: Monzón. Estuvieron en el banco: Leandro Díaz, Walter Gómez y Baraldo. D.T.: Osvaldo Ardiles.
Colón: Blázquez; Píccoli, Garcé, Merlo y Rivarola; Romero, Capurro, Centurión y Grisales; Quinteros y Gandín. A.S.: Marcos Díaz. Estuvieron en el banco: Goux, Chitzoff, Prediguer y Cardetti. D.T.: Leonardo Astrada.
Gol en el primer tiempo: a los 4 m Romero (C).
Goles en el segundo tiempo: a los 5 m Mendoza (H), a los 27 m Nieto (H) y a los 33 m Gandín (C) de penal.
Cambios: en el segundo tiempo, a los 12 m César González (C) por Centurión; a los 19 m Enría (C) por Quinteros y Poggi (H) por Coyette; a los 44 m Castro (H) por Sánchez Prette y Barijho (H) por Nieto.
Amonestados en Colón: Merlo, Romero y César González.
E. Cruz (h)