Gustavo Zerbino fue recibido por autoridades comunales
Un sobreviviente de la tragedia de los Andes disertó en Humboldt
Recepción. Junto al presidente comunal de Humboldt, Germán Kahlow, Zerbino firmó el libro de visitas en la comuna. Foto: Corresponsalía Humboldt.

Habló acerca de las estrategias para enfrentar la adversidad, y dio a conocer algunas de sus experiencias de vida. Habló de manera apasionada sobre su trágica experiencia, y aseguró que es un hombre "feliz y afortunado".

Humboldt (C).- Gustavo Zerbino, médico, jugador de rugby y padre de cuatro hijos, aconseja a otras personas, familias y ejecutivos sobre cómo tomar decisiones en situaciones límites o en la vida en general. Es uno de los 16 sobrevivientes de un accidente aéreo de los Andes, donde murieron 29 personas en 1972 (Ver nota relacionada). "La vida me ha dado la oportunidad de vivir situaciones fuertes y críticas. Obtuvimos resultados, logramos sobreponernos y construir una sociedad y un plan estratégico que nos permitió sobrevivir", señaló.

El presidente comunal de Humboldt, Germán Kahlow, recibió a Gustavo Zerbino en la sede comunal, donde le fue entregado un presente, a la vez que firmó el libro de visitas. Más tarde, ya en el Centro de Logística de Agroservicios Humboldt brindó una conferencia de prensa para todos los medios televisivos, radiales y gráficos donde estuvo presente El Litoral.

Durante su conferencia Zerbino apuntó que "se utilizan los medios de comunicación simplemente para transmitir todo lo malo que tiene la sociedad, las agresiones y los actos de corrupción: se le está enseñando a la gente justamente a copiar eso". "Esas son cosas que ocurren y tienen que ser señaladas y sancionadas", sentenció.

Seguidamente sostuvo que "lo que tiene que haber en las sociedades es marcos jurídicos y no impunidad; la impunidad es lo que hace que la corrupción se haga permanente". "Por eso los medios y la sociedad entera tiene que ser muy crítica, castigando a las personas que son parte del problema y no cumplen con sus funciones de transformar la sociedad" añadió.

Durísima experiencia

En alusión a la experiencia límite que le tocó vivir en la Cordillera de los Andes, comentó que "ninguno de los que estaba ahí eligió ser voluntario de una experiencia totalmente dantesca donde el ser humano tuvo que enfrentar el límite de lo imposible, del dolor, del abandono, o sea que nos tocó".

"Ninguno se considera un héroe, los verdaderos héroes en esta historia son los amigos nuestros que murieron que, estando heridos, estando realmente limitados no se quejaron y nos permitieron salir adelante. �Cómo me iba a quejar yo, si tenía las piernas bien, las dos manos bien cuando tenía a mi lado una persona con una pierna casi amputada y otra con un fierro atravesado en el estómago, que no se quejaba y colaboraba en circuitos constructivos?".

"Obligaba a la gente que se queja porque sí, como si llorando o quejándonos pudiéramos transformar la realidad, lloraríamos todos, pero la realidad sigue estando ahí, inmóvil. Entonces aprendimos eso, a tomar acción", enfatizó. "Las acciones son lo único que produce resultado en la vida, por eso se dice que el piso del infierno está empedrado con buenas intenciones, fue gente que tuvo deseos pero no hizo absolutamente nada. Fueron cobardes, no tuvieron el valor de tratar de transformar o de llegar a eso que se habían propuesta como meta. Buscando aprobación, buscando no llevarle la contra a la gente que lo rodeaba", opinó.

Ante los interrogantes que surgen ante las nuevas tecnologías y el olvido de lo esencial de la vida misma, Zerbino consideró que "los seres humanos vivimos como moscas atrapadas entre dos vidrios, el pasado -que ya pasó y que no se puede cambiar y no sirve de nada que me queje- o el futuro que no conozco, que me produce angustia o miedo. Cuando me concentro y estoy presente y apago la realidad virtual que es la mente, que busca nada más que excusas para no hacer lo correcto y me subo a mis sentidos por medio de la visión, el gusto, el oído, el tacto". "Estoy presente, el único momento que el ser humano puede tomar acción y producir resultados; es estando presentes", remarcó.

En relación al trabajo en equipo, uno de los factores que los salvó durante su compleja experiencia en la montaña, apuntó que "no existe el trabajo si no existe el equipo; es imprevisible quién va a coger las riendas, pero estar siempre unidos es importante". "Nosotros éramos un equipo de rugby, hicimos un viaje para disfrutar y nos caímos; nos tocó vivir experiencias muy duras, pero también muy lindas". "A mí me ofreció la oportunidad de crear unos valores, tener una vocación de servicio, cada segundo que vivíamos era como si fuera el último, éramos muy creativos; nuestra creatividad se despertó a límites inimaginables", evocó.

Un suceso que aún conmueve

El hecho conocido como la tragedia de los Andes se originó en el mes de octubre de 1972, cuando un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya (concretamente un Fairchild F-227) despegó en Montevideo en un viaje con destino en Santiago de Chile.

En este vuelo, viajaban 45 pasajeros, entre los que estaban incluidos los jugadores un equipo de rugby de ese país, quienes tenían previsto viajar a participar en una serie de partidos en el país trasandino. Las malas condiciones climáticas, sumadas a un error de cálculo y a posibles fallas en los instrumentos fueron las aparentes causas para que el avión termine estrellado contra la cumbre del cerro El Sosneado, en plena Cordillera de los Andes.

Por el fortísimo impacto fallecieron 13 pasajeros, mientras que muchos otros perecieron en los días posteriores, producto de las graves heridas, de las bajísimas temperaturas y por una fuerte avalancha que dejó sepultados los restos del avión. Los sobrevivientes, permanecieron 72 días sufriendo el rigor de la montaña hasta el momento en que fueron rescatados.

En el año 1992, este trágico suceso tuvo su versión cinematográfica, bajo el título "íViven!" ("Alive!"). Esta producción estuvo dirigida por Frank Marshall y contó con un reparto que incluyó entre otros actores a Ethan Hawke y John Malkovich.

Cuando se cumplieron 30 años del hecho, en octubre de 2002, los sobrevivientes concretaron una emotiva recordación, a través de un homenaje al arriero que los encontró, más de dos meses después del accidente fatal.

Algunos años atrás, la tragedia volvió a ser tapa de los diarios del mundo, cuando un andinista norteamericano descubrió objetos que pertenecieron a uno de los supervivientes. El hallazgo se realizó a unos mil metros del emplazamiento de la cruz que hoy se erige como un homenaje a las víctimas. En ese lugar, el escalador encontró distintos documentos, una billetera de cuero con 13 dólares y 1.000 pesos uruguayos pertenecientes a Eduardo José Strauch Uriaste, una de los dieciséis personas que vivieron para contarlo.

Ejemplo

Consultado sobre el décimo aniversario de la muerte de la Madre Teresa de Calcuta, Zerbino respondió que él "no sabía que estaba muerta porque para él esta viva". "Su espíritu está vivo, sigue siendo un ejemplo vivo. Los que se mueren son los que no tuvieron el coraje y la valentía de hacer esas cosas. La Madre Teresa está más viva que nunca y si la gente quiere copiar un poquito las cosas que hizo ella renunciando, siendo humilde, siendo parte y compartiendo con los demás, estaríamos construyendo una sociedad más solidaria, justa y homogénea". "Yo festejo que la Madre siga estando acá, no me quejo, agradezco", enfatizó.

Estrategias

"La gente se da cuenta de que el potencial humano, físico y espiritual lo usamos al 5 por ciento" explicó Gustavo Zerbino. Y agregó seguidamente que si definimos lo que queremos hacer y establecemos una estrategia, se pueden conseguir buenos resultados". "Soy material que puede servir de ejemplo de cómo salir adelante. Tengo mucho que aprender" resaltó.

Marlene Kahlow.