De la Redacción de El Litoral
En un entretenido partido disputado ayer en Saint-Etienne, Samoa se despidió de la VI Rugby World Cup con un merecido y ajustado triunfo ante Estados Unidos por 25 a 21. De todos modos, el tradicional representativo del Pacífico Sur no logró compensar las pretensiones que a priori lo ubicaban como uno de los candidatos a pugnar por una de las plazas para la segunda fase dentro del Grupo A del certamen que hasta el 20 de octubre venidero se desarrolla en Francia, Gales y Escocia.
Por su parte, los Eagles dejaron lo mejor de sí en pos de cambiar el destino de un encuentro que de todas formas le permitió conseguir su primer punto en la competición, de la que se despedirán el próximo domingo a las 15, en Montpellier, ante la ya clasificada Sudáfrica.
Tras un desarrollo vertiginoso e impregnado de las evidentes falencias de sus protagonistas, Manu Samoa ganó el primer tiempo por 22 a 3 y finalmente logró al menos reponerse de las caídas ante los Springboks (59 a 7), Inglaterra (44 a 22) y, sobre todo, la sufrida ante Tonga (19-15), que sin dudas no estaba dentro de los planes premundialistas.
El match de la víspera, disputado bajo una lluvia persistente y baja temperatura, representó el cierre del ciclo del head coach Michael Jones, una ex gloria de los All Blacks, quien ya había anunciado que abandonaría la función al culminar la participación en el certamen.
En cuanto al restante cotejo de la pasada jornada, disputado en Lens, culminó con el inobjetable éxito del Seleccionado de Georgia ante su par de Namibia, por 30 a 0, en el marco del Grupo D.
Más allá del expresivo resultado final, vale consignar que el trámite fue bastante equilibrado, aunque siempre estuvo bajo control de los rudos europeos, que al cabo de los cuarenta minutos iniciales ya se imponían por 13 a 0.
Por su parte, los africanos denotaron su habitual predisposición a intentar jugar de la mejor forma posible, a pesar de las notorias limitaciones que mostraron en una competición que los ubicó en puestos de retaguardia.
Por último, es dable esperar que con el incentivo de este festejo, los caucásicos lleguen de la mejor manera al partido del próximo domingo en Marsella, donde pondrán en juego la últimas chances que Francia posee para acceder a los cuartos de final.
El match se disputó en el Stade-Guichard de Saint Etienne, ante 34.200 espectadores, con el referato del inglés Wayne Barnes.
El match se disputó en el Stade Felix Bollaert de Lens, ante 32.500 espectadores, con el referato del neozelandés Steve Walsh.