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Hoy se cumple una semana del "alarmazo" que el jueves pasado llevó a cabo un centenar de vecinos de Guadalupe y Judiciales en reclamo de seguridad. Policías por doquier, caminando y patrullando la zona, fue lo que caracterizó a esa tarde. A siete días de la iniciativa, El Litoral recorrió la zona y dialogó con los vecinos, quienes manifestaron que se ve más presencia policial pero que la sensación de inseguridad sigue estando presente.
Seguridad y justicia por la muerte de Delia Martín de Hernández, la mujer que fue asesinada en su domicilio de Piedras al 6700, fueron los dos pedidos que alentaron el "alarmazo" a través del toque simultáneo de las alarmas comunitarias de los domicilios y de las bocinas de los autos. En concreto, lo que solicitaron los vecinos fue un destacamento policial fijo en el predio ubicado entre Pascual Echagüe, Tacuarí, Gianello y Azcuénaga, donde se localizan "unas canchitas de fútbol peligrosas para transitar a pie", y frecuentes rondas policiales en patrulleros.
Pero también los vecinos hicieron hincapié en la necesidad de mayor iluminación y de tareas de desmalezamiento, la apertura de calles y la amplitud del recorrido de la Línea 8 de colectivo para que circule por el interior del barrio.
Dos equipos de fútbol infantil jugaban esta mañana en el sector de las canchitas que en horas de la siesta y entrada la noche se convierten, según lo describieron los vecinos, en "un lugar intransitable y peligroso". En una de las esquinas, miembros del Cuerpo de Caballería de la Unidad Regional Uno (URI) custodiaban el lugar. "Nuestra misión es la de recorrer la zona de lunes a lunes para evitar todo tipo de situaciones que invadan la tranquilidad de los habitantes", dijo uno de los policías al ser consultado.
Silvia, una vecina que lleva años viviendo en Guadalupe, sostuvo a El Litoral que desde que se realizó el "alarmazo" la seguridad mejoró pero "de una manera superficial", debido a que se ven policías recorriendo las calles pero no se atendieron a los puntos solicitados el jueves pasado.
"Ahora hay policías, pero sabemos que en un tiempo más se van a ir de acá porque no pertenecen a nuestra seccional", dijo Silvia. Y agregó: "Es decir que cuando dejemos de ser noticia las autoridades del gobierno se van a olvidar de nosotros y otra vez vamos a quedar a merced de los delincuentes".
Por su parte, Carmen contó que aunque hay policías recorriendo las calles no logra modificar una actitud: bajarse del colectivo en General Paz y tomarse un remís hasta su casa para no circular por las canchitas.
"Para ser honesta... el miedo sigue estando porque con más policías no se soluciona el problema de fondo que estamos padeciendo en esta zona", señaló la mujer.
Por último, reclamando un trabajo en conjunto entre la Municipalidad y la Provincia para hacerle frente a la inseguridad, los vecinos se mostraron esperanzados en que las autoridades cumplan con los puntos solicitados con el "alarmazo" y no pase lo mismo de siempre: "quedarnos sin acciones concretas y tener que lamentar otra muerte para que se tomen cartas en el asunto".
Trascendido
Los vecinos que dialogaron con El Litoral señalaron que en el barrio no descartan la realización de otro "alarmazo" en reclamo de seguridad.
De la Redacción de El Litoral