Policía detenido por el secuestro de Andreola Buenos Aires

Un suboficial de la Policía Federal fue detenido por su supuesta vinculación con el secuestro del empresario Franco Andreola, liberado el lunes pasado tras pasar 26 días en cautiverio, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata del cabo Javier Coronel, hasta hoy en actividad, quien quedó a disposición del juez federal Ariel Lijo para ser indagado en las próximas horas.

De esta forma, suman dos los detenidos por su relación con el secuestro, ya que el lunes fue apresado Víctor Hugo Sosa, un "bolsero" de teléfonos celulares que dio la pista para llegar al policía, aseguraron las fuentes.

Sosa fue detenido porque se detectó que había tenido en su poder, desde cinco días antes de la captura de Andreola, un teléfono móvil luego utilizado en las negociaciones entre captores y familiares de la víctima.

Cuando fue indagado por Lijo, Sosa se vio acorralado y terminó reconociendo que había entregado el teléfono al policía y a partir de ahí se llegó a Coronel, detenido anoche.

Además, el "bolsero" involucró en el secuestro a otras personas, por lo que no se descarta que en las próximas horas se produzcan nuevas detenciones.

El policía fue apresado junto con su padre, acusado de tenencia ilegal de arma, pero sería liberado en las próximas horas porque no tendría nada que ver con el caso de Andreola.

En tanto, fue excarcelada Claudia Gómez, la mujer embarazada que estaba presa porque tenía en su poder -a pocas horas del secuestro- uno de los teléfonos móviles que los captores les robaron a los empresarios que compartían un asado con Andreola cuando fue capturado.

La mujer declaró que su marido encontró el teléfono tirado y que ella lo cambió y lo usó, pero que no sabía nada del secuestro.

Andreola fue secuestrado el 29 de agosto por tres delincuentes armados que sorprendieron a un grupo de empresarios que cenaban en un quincho de la firma El Rápido, del grupo Flechabús, en Río Cuarto 1963, del barrio porteño de Barracas.

Los delincuentes preguntaron quién era el dueño de un auto Mini Cooper que había allí estacionado y cuando Andreola les ofreció las llaves, se lo llevaron secuestrado.

El propio Andreola confirmó, tras haber sido liberado, que los delincuentes se equivocaron de persona y que el objetivo real del secuestro era Raúl Derudder, dueño de Flechabús, quien hacía poco tiempo había vendido un auto Mini Cooper.

Incluso, Andreola contó que cuando los secuestradores se dieron cuenta de su error quisieron volver a entrar a la empresa para capturar a Derudder, pero no pudieron hacerlo porque el portón se les había cerrado.

El lunes por la madrugada, Andreola fue liberado en Los Cardales, luego de que un amigo suyo pagara un rescate de 200 mil dólares que fue arrojado desde un tren en movimiento en la zona sur del conurbano.