Juan Carlos Haberkon
La máxima categoría del ascenso del fútbol liguista ya está en la recta final de la temporada y el equipo que conduce Martín Celeri se mantiene en lo más alto. "Este trabajo se comenzó a gestar el año pasado y en base a un buen grupo de jugadores; después, ya en el comienzo del año, se nos fueron diez jugadores a distintos equipos de la ciudad y la zona y tuvimos que volver a empezar".
Raúl "Flaco" Romero es el que se mueve con todo lo que tiene que ver con la supervisión de las categorías menores y la Escuela de Fútbol.
"Comparto la idea central de Celeri cuando dice que no sólo apuntamos al ascenso de la primera, sino que queremos mostrar nuestros chicos en las inferiores. El Quillá tiene una enorme cantidad de chicos y los mismos nos exigen seguir creciendo. De lo contrario entienden la búsqueda de otros caminos. La cuestión es la competencia, sin desmerecer a los chicos que juegan en otras categorías".
Luego agregó que "nos importan los resultados, es verdad, pero la formación humana de cada uno de los chicos es la prioridad en el club y nunca nos alejaremos de ese objetivo".
El ayudante de campo de Celeri y encargado de dirigir la reserva es consciente del buen momento y sabe que todavía falta. "Junto al profesor Courault estamos bien y eso que yo comencé a mediados de año. La formación de los chicos es primordial y después si llegan los resultados, mejor. El Quillá es una cantera interminable de jugadores y lo seguirá siendo porque acá se trabaja con criterio".
Germán Poch es la cabeza visible en cada cancha liguista. El directivo fue elegido por la Subcomisión de Fútbol para que acompañe al plantel principal. "El Quillá tiene un grupo humano bárbaro y si a eso le agregamos la seriedad en el trabajo estoy seguro de que podemos conseguir el objetivo. Todo el sacrificio vale por el bien del club y por todos aquellos que están ligados a la institución y que trabajan incansablemente".
Además del ascenso, el club ya trabaja en el predio que está detrás del Parque Sur. "El club planifica su propia cancha y para eso se está trabajando a pleno".
Los hinchas, los dirigentes y hasta los integrantes de un plantel suelen aferrarse a señales, a sensaciones para corroborar las chances de su equipo en pos de la consecución de los objetivos. En la búsqueda de estos síntomas que permitan avizorar la concreción del anhelo tan deseado está El Quillá.