Los cinco hijos del fallecido dictador Augusto Pinochet fueron encarcelados ayer, luego que el juez Carlos Cerda ordenara su arresto por malversación de fondos públicos, mientras su mujer se encuentra en el Hospital Militar en calidad de detenida.
Según la Policía de Investigaciones, que fue la encargada de llevar a la práctica la orden del juez, Marco Antonio y Augusto quedaron en la cárcel Santiago I, mientras sus tres hermanas Verónica, Lucía y Jacqueline permanecen en el Centro de Orientación Femenino de San Joaquín.
Lucía Hiriart, de 84 años, viuda del fallecido dictador, se encuentra internada en calidad de detenida en el Hospital Militar, a causa de una descompensación coronaria tras saber la noticia.
En una resolución de 55 páginas, Cerda procesó a Hiriart, a sus cinco hijos, a otros cuatro colaboradores civiles y a trece militares, tres de ellos generales retirados y dos coroneles en servicio activo. Estos últimos quedaron detenidos en el Batallón de Policía militar del ejército.
Según la resolución, existen presunciones fundadas de que los procesados tuvieron participación en el desvío, hacia cuentas personales de Pinochet, de fondos reservados que eran manejados por la Casa Militar, un comité asesor castrense que el entonces dictador mantuvo en La Moneda en los últimos años de su régimen.
Según fuentes de Gendarmería (policía de prisiones), primero se trasladó al Centro Penal Santiago I a Marco Antonio y Augusto, y 23 minutos después a las tres hijas del ex dictador hasta el Centro de Orientación Femenino de San Joaquín, donde permanecen en un sector segregado y juntas en una celda compartida.
Carabineros (policía militarizada) realizó esfuerzos para evitar un enfrentamiento entre los partidarios del otrora comandante en jefe del Ejército chileno y los familiares de los detenidos desaparecidos, que llegaron hasta los alrededores de los centros de detención.
La investigación sobre la fortuna de Pinochet se abrió en 2005, tras descubrirse que mantenía cuentas secretas en el Riggs Bank de EE.UU. y otras entidades, en las que figuraba con al menos una decena de nombres falsos y había acumulado desde los años 80 una fortuna superior a 26 millones de dólares.
De esa suma, según la resolución de ayer, sólo ha podido acreditar la legalidad de unos seis millones de dólares.
Los familiares de las víctimas de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet calificaron como trascendental para Chile el procesamiento dictado por el juez Cerda.
"Es un gesto que nos alegra y satisface, no sólo por los nuestros, sino también por el futuro de nuestro país", afirmó la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Lorena Pizarro.
La organización efectuó ayer un acto en el monumento del ex presidente Salvador Allende, en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda, con el objetivo de celebrar la decisión de Cerda contra estas 23 personas.
Pizarro resaltó que las violaciones a los derechos humanos y la malversación de caudales públicos están "íntimamente ligadas".
"Por lo tanto, hoy se dio un paso importantísimo", sostuvo.
La diputada socialista Isabel Allende afirmó que el caso Riggs terminó con la impunidad "que siempre ha rodeado a Pinochet y a su familia".
Con Pinochet en el poder, "se rompió una tradición republicana tan importante", según la cual "nuestros gobernantes siempre fueron honestos y nunca hubo enriquecimiento ilícito", añadió la hija de Allende a los periodistas.
La resolución del juez "ratifica lo que todos los chilenos sabemos: que Pinochet no sólo fue un criminal, sino también un sinvergüenza, que involucró a toda su familia y a sus colaboradores más cercanos en el robo de importantes recursos del Estado", aseguró el diputado socialista Sergio Aguiló.
El secretario de la Coordinadora de Organizaciones de Personal en Retiro de las Fuerzas Ardas (Coperfa), Renán Ballas, afirmó que le parecía extraña la detención de toda la familia Pinochet, cuando el gobierno está haciendo agua por todos lados, en alusión a la baja de la presidenta Michelle Bachelet en los sondeos de popularidad.
"Estamos bien bajoneados (desanimados) con esta infamia, esto es para provocar un efecto mediático, justamente cuando el gobierno está haciendo agua por todos lados", sostuvo Ballas en declaraciones a La Tercera digital.
En tanto, el presidente de la Fundación Augusto Pinochet, Hernán Guiloff, expresó en un comunicado su solidaridad con todos los afectados" e indicó que espera que la verdad "prevalecerá, demostrándose la inocencia y probidad de todos los que se encuentran en tan injusta situación".
Por otro lado, un informe de la Clínica de la Universidad Católica precisó que el abogado del fallecido dictador, Ambrosio Rodríguez, uno de los 23 encausados por el juez Cerda, permanece internado en ese centro asistencial.
Según el parte médico, Rodríguez ingresó afectado de un síndrome coronario agudo, "cuya condición hizo necesario que fuera hospitalizado para una evaluación clínica completa y un diagnóstico más preciso".
A última hora de la jornada la viuda de Pinochet y su hijo Marco Antonio presentaron un recurso de amparo para revertir las detenciones, confirmó el abogado de la familia, Pablo Rodríguez.
Festejo
La bancada de diputados de la oficialista Concertación chilena cantó hoy espontáneamente el himno nacional, como muestra de festejo por el proceso y la detención de la familia y los colaboradores del ex dictador Augusto Pinochet por malversación de fondos.
El presidente de la Cámara baja, el democristiano Patricio Walker, expresó que en Chile existía "la tradición de que los presidentes de la República no se enriquecían" y consideró "muy importante que eso se mantenga, y si hubo alguna excepción, que lo determinen los tribunales de justicia".
En el marco de la investigación por el origen de la fortuna que el ex dictador Augusto Pinochet amasó en cuentas secretas en el extranjero, el juez Carlos Cerda procesó a familiares y colaboradores del dictador.
La decisión del juez afectó a Lucía Hiriart y sus hijos Augusto, Lucía, Verónica, Jacqueline y Marco Antonio, quienes habían sido involucrados anteriormente en la investigación del caso, lo que profundizó las divisiones entre los descendientes del general, según han admitido allegados a la familia e incluso parientes más lejanos.
En 2005, la viuda y el hijo menor de Pinochet, Marco Antonio, fueron procesados como cómplices de fraude tributario e Hiriart estuvo dos días detenida en el hospital Militar, mientras su hijo permaneció en una cárcel para delincuentes económicos.
Aunque posteriormente la Justicia concedió la libertad provisional a Hiriart, previo pago de una fianza, Marco Antonio debió permanecer 21 días en el Anexo Capuchinos, tras ser considerado "un peligro para la sociedad" por la Corte de Apelaciones.
Marco Antonio, que fue un adolescente problemático, mantuvo un bajo perfil público hasta la detención de su padre en Londres en octubre de 1988, cuando comenzó a ser el portavoz de la familia en reemplazo de su hermano mayor, Augusto, con el que mantiene sus relaciones cortadas.
Ambos han tenido varios desencuentros, incluso en los tribunales, cuando Marco Antonio pidió un careo con su hermano mayor para aclarar el uso de pasaportes falsos en relación con las cuentas secretas de su padre, que utilizó varias identidades falsas para manejar las mismas en el banco Riggs.
Las dificultades para la familia no cesaron y en enero de 2006, el juez Cerda procesó y ordenó la detención de Hiriart y cuatro de sus hijos, así como de la esposa de Marco Antonio por el delito de evasión tributaria por más de seis millones de dólares.
Una de las hijas, Lucía, escapó fuera del país para eludir el proceso abierto en su contra y solicitó asilo político en EE.UU., pero fue detenida en Washington. Tras ser interrogada y después de pasar algunas horas en una cárcel, decidió regresar a Chile, donde volvió a ser detenida.
En tanto, el primogénito de Pinochet, tras una carrera militar en la que apenas pudo alcanzar el grado de capitán, ha estado varias veces involucrado en casos judiciales que, incluso, lo han distanciado de sus hermanos.
Augusto Pinochet Hiriart fue procesado y condenado por fraude fiscal en el caso de una red que operaba con facturas falsas de vehículos para cobrar la devolución de Impuesto al Valor Agregado (IVA), pena que pudo cumplir en libertad con firmas periódicas en el tribunal.
EFE-AFP-Télam