El gobierno de Costa Rica logró imponer -aunque por escaso margen- el voto positivo a la firma de un Tratado de Libre Comercio con EE.UU. en el referendo celebrado ayer, y que mantuvo en vilo a 4,3 millones de habitantes.
Cuando el conteo se acercaba al 90 % del total de 4.936 juntas receptoras de votos, la alianza por el "Sí" acumulaba el 51,7 % de los sufragios y el "No" el 48,31 %.
El gobierno y sectores empresariales se mostraron felices por el resultado, mientras activistas del "No" dijeron no sentirse derrotados, por cuanto casi la mitad del electorado rechazó el Cafta, como se conoce al pacto comercial por sus siglas en inglés. Tanto sectores oficialistas como de oposición coincidieron en que el gobierno deberá llamar a un diálogo nacional y a la concertación, dada la poca diferencia que resultó del plebiscito, informó la agencia DPA.
El referendo se realizó en un ambiente de respeto, pese a la polarización, la mayor conocida en el último medio siglo, que provocó la discusión del tratado, que aglutina además al resto de países centroamericanos y República Dominicana.
El resultado tiene carácter vinculante, dado que se registró un 60,15 % de asistencia a las urnas. Era necesario un mínimo de 40 % para que así fuera.
En un breve mensaje de 10 minutos que pronunció anoche luego de conocerse la victoria del "Sí", el presidente Oscar Arias cumplió con la promesa previa de llamar a la unidad a la población.
"Desaparecen las fronteras que nos dividieron. Dejaremos de ser los del Sí y los del No. A partir de hoy somos una sola Costa Rica, un solo pueblo que quiere, necesita y merece alcanzar el desarrollo", manifestó con pausa.
El embajador de Estados Unidos en Costa Rica, Mark Langdale, se mostró satisfecho y aplaudió el resultado del plebiscito. Estados Unidos ejerció fuertes presiones entre el jueves y el sábado pasados en favor de la opción del "Sí".
Télam-AFP